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FUNDACIÓNANDREU NIN |
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ÍNDICE
-María Teresa García Banús y Juan Andrade. Tenemos una gran satisfacción en poder poner a disposición de nuestros lectores unos textos autobiográficos escritos por María Teresa García Banús, la compañera de casi toda la vida de Juan Andrade, ambos destacados militantes del POUM. “Una vida bien vivida” está formada por un conjunto de estampas (que María Teresa llama “cuentos”) que se refieren tanto a su infancia y juventud, como a su encuentro con Juan y a sus actividades políticas, incluyendo su participación en el Secretariado Femenino del POUM y su estancia en la cárcel durante la represión estalinista. Como complemento de esos recuerdos, incluimos también en la web un texto biográfico sobre ella escrito por nuestro compañero Pepe Gutiérrez: “María Teresa García Banús: una revolucionaria en la sombra”. Estos materiales ayudaran a conocer mejor a una de las más interesantes personalidades femeninas del POUM. De Juan Andrade, por su parte, incorporamos el texto “Las Jornadas de Mayo”, que complementa los numerosos materiales al respecto que existen ya en nuestra web.
-“Revolta”, de Andreu Nin. Incluimos un nuevo texto del joven Nin, publicado en catalán en “La Barricada”, en marzo de 1912, que ayudará a conocer mejor esa primera época de su actividad política y social.
-“Historias de las dos Españas”,
de Ignacio Iglesias. Nuestro querido compañero sigue manteniendo
su característica lucidez intelectual que se pone de manifiesto
en esta inteligente e iluminadora reseña del libro recientemente
publicado por Santos Juliá.
Mesa redonda sobre Andreu Nin en la Feria del Libro de Madrid... Reunión de la Fundació Andreu Nin en Barcelona... Novedades en el catálogo de ocasión
MESA REDONDA SOBRE ANDREU NIN EN LA FERIA DEL LIBRO DE MADRID
El viernes día 10 de junio, a las 19, 15 horas, en la Feria del Libro de Madrid, Pabellón de Encuentros de la Fundación Círculo de Lectores.
Con: José María Zavala (autor de “En busca de Andreu Nin”, Editorial Plaza y Janés), Ernest Benito (diputado del PSC-PSOE), Enrique del Olmo (Fundación Andreu Nin), Juan Manuel Vera (coordinador de la edición de “Nuestros años treinta” de Francesc de Cabo, Editorial SEPHA) y Manuel Fernández Cuesta, editor. Modera: David Trías, editor.
La reciente publicación de obras como “En busca de Andreu Nin” y “Nuestros años treinta” propicia un debate sobre la memoria histórica del fundador del POUM que ha sido organizado por la editorial Plaza y Janés y que cuenta con nuestra participación.
REUNIÓN DE LA FUNDACIÓ ANDREU NIN EN BARCELONA
Ha tenido lugar en Barcelona una primera reunión para la reestructuración de la Fundació Andreu Nin en Cataluña y la realización de nuevas actividades. Informaremos de todas las actividades que nuestros compañeros vayan poniendo en marcha.
NOVEDADES EN EL CATÁLOGO DE OCASIÓN
El catálogo de ocasión incluye numerosas novedades en junio, entre ellas volúmenes de Isaac Deutscher oVíctor Alba totalmente agotados.
-“El vértigo”, de Evgenia Ginzburg, Galaxia Gutenberg-Círculo de lectores, 864 páginas, 22,50 euros. Unas memorias imprescindibles para entender el mundo del sistema concentracionario soviético y las purgas del estalinismo. La autora fue detenida en 1937 y pasó 18 años en los campos del Gulag.
-“Libro de los pasajes”, de Walter Benjamin. Editorial Akal, en una primorosa edición de 1.100 páginas efectuada por Rolf Tiedemann pone por primera vez a disposición del lector en lengua castellana un trabajo mítico, mucho más evocado que leído, que es la representación de la labor intelectual de uno de los marxistas más originales del siglo veinte. Eso sí, el precio de la edición, casi 100 euros, es realmente prohibitivo.
-“Poesía esencial”, de René Char, Galaxia Gutenberg-Círculo de lectores, 605 páginas. Espléndida edición bilingüe del poeta Jorge Riechman. René Char, poeta de la rebelión y de la libertad, según Camus, nunca de la complacencia.
CENTRO DE ESTUDIOS
Y DOCUMENTACIÓN DE LAS BRIGADAS INTERNACIONALES
Noticia -atrasada- de la autobiografía de Teresa Rebull (Pepe Gutiérrez)... Un día en El Vendrell: Casals y Nin (Wilebaldo Solano)
NOTICIA (ATRASADA) DE LA AUTOBIOGRAFÍA
DE TERESA REBULL
(por Pepe Gutiérrez)
Sería una lástima que libro de memorias de Teresa Rebull, “Tot Cantant” (Columna, Barcelona, 1999) pueda pasar desapercibido entre los amigos y las amigas del POUM. Hay que comenzar diciendo que Teresa formaba parte de una pequeña dinastía libertaria. Poca gente la conoce por su propio nombre, Teresa Soler Pi, y quizás todavía menos saben que es hija de una legendaria pareja anarcosindicalista de su ciudad formada por Balbina Pi y por Gonzal Soler (mucho más controvertido, ya que después de un largo historial cenetista ingresará en el PSUC en plena guerra civil). Cuenta Teresa que recién entrada las tropas franquistas, unos soldados llamaron a su puerta para advertirle que se estaba diciendo de ella que era una roja, y su repuesta fue: “Que les voy a decir... Soy de la CNT” (p. 136).
Y es que Balbina Pi (San Baudilio del Llobregat, Barcelona, 1896-Perpignan, 1973) fue en sus tiempos "una de aquellas prestigiosas mujeres del Fabril que honraron a la CNT en los años más álgidos de las luchas obreras" (Lola Iturbe). Comenzó su militancia en 1917, año en el que fue nombrada delegada de la Federación Local de Sabadell. Destacó como propagandista durante el período de la Dictadura de Primo de Rivera, entonces "vivió una vida plena de actividades; los cuidados de sus hijos, el trabajo en la fábrica y las muchas horas empleadas en la propaganda y las reuniones sindicales, lo que implicaba también riesgos y peligrosos. La posibilidad de un encarcelamiento estaba siempre presente". Colaboró en “Solidaridad Obrera” con los seudónimos de Margot y Libertad Caída. En 1920 sobresalió por sus actividades en defensa de los deportados al Castillo de Montjuich. Al finalizar la guerra no pudo escapar: inmediatamente, sobreviviendo durante algunos años en la clandestinidad hasta poder cruzar la frontera, y en Francia, trabajó en diversos organismos a favor de los refugiados.
Ni que decir tiene que a Teresa le tocó vivir en directo desde
la infancia las consecuencias del activismo familiar y
comenzó a trabajar a los 12 años en una fabrica textil,
hasta que cuatro más tarde, en plena República, ingresa como
funcionaria en la Consellería de Treball de la Generalitat. Su evolución
política marxista le acarrea numerosas discusiones en casa -su madre
le dice: “Pareces un soviet”-, pero su opción por el POUM es clara.
En unas páginas recientes escritas con acentos líricos dice
que éste “era más que un partido. A pesar de que el nombre
parece querer decir parte de una fracción o asociación política,
era la confluencia de una diversidad de actividades culturales: ateneos
populares, grupos teatrales, conferencias de vulgarización científica,
de animación juvenil, centros excursionistas y equipos deportivos
de barriada, cooperativas y sindicatos, el Centre Autonomista de Dependents
del Comerç i de la Industria (CAPCI)... Las reuniones y discusiones
políticas en los locales de barriadas, donde nos encontrábamos
y nos reencontrábamos cada día un puñado de militantes,
eran una comunión constante entre jóvenes y gente madura,
entre mujeres y hombres unidos por un ideal de fondo: el socialismo revolucionario,
en el sentido social y humanitario de la palabra, por oposición
radical a la explotación del poder de los dineros y también
contra la falsedad -que ya denunciaba el POUM medio siglo antes- de un
socialismo totalitario e inhumano...” (p. 81).
En todo este entusiasmo tiene mucho que ver el hombre de su vida y también destacado militante del que tomará el apellido: Josep Rebull. Durante la guerra trabajará como enfermera. Vivió muy intensamente las jornadas de Mayo del 37, a consecuencia de la cuales fue detenida y encerrada en una checa estalinista de la Vía Layetana, donde la interrogaron para saber el paradero de su compañero, y de Manuel Maurín, hermano de Joaquín con el que mantenía estrechos “ligámenes de ternura”, y que falleció poco después. Teresa consiguió escapar de la checa cuando las tropas franquistas ya estaban en las puertas de Barcelona. Tenía veinte años cuando toma el camino del exilio de Francia. Sobrevive gracias a la ayuda de una pareja de militantes pivertistas, y toma parte del maquis. Está llena de vida como lo deja patente una foto tomada en 1944 con el maquis en Regussa (el Pelenc), en la que aparece insólitamente desnuda ejecutando la danza de los siete velos. Luego vivió intensamente la euforia “gauchiste” parisina, su eclosión artística y cultural, conoció a Camus, Sartre o al trotskista Jean Malaquais, cantantes como Juliette Greco, y asistió con entusiasmo a los acontecimientos de mayo del 68, fecha en la que comienza a ser reconocida como componente de la “Nova Canço”. Teresa está considerada como una pionera en el cultivo de la canción popular catalana en la Cataluña Norte.
En todos estos años siguió militando en el POUM, y como tal la pude conocer, todavía como una militante inquieta en las reuniones poumistas de la rue Aubriot. Le seguía una fama considerable de amante de la bohemia, de conocedora de personajes muy emblemáticos de la Francia existencialista, y no había olvidado su profunda desconfianza hacia los “comunistas”. En una ocasión, después de escuchar mi relato sobre mis peripecias en Comisiones Obreras, me abordó muy maternalmente para advertirme que me veía muy ingenuo, y que no debía de confiar nunca en los “comunistas”. Poco después supe de su faceta como cantante en un recital organizado por el Casal de Catalunya en París -creo que en el Odeón- con diversos componentes de la “Nova Cançó” catalana de la que tanto se hablaba, y de la que alguien dijo que Teresa era la “abuela”, no solamente por la edad sino también porque los había precedido. Aquel día cantó canciones como Serra de Pandols y La Campana, escrita por Mikis Thedorakis para la resistencia griega, y mi impresión fue mayúscula, todavía me parece una de las canciones revolucionarias más hermosas de una generación. Su actuación era de aquellas que animaban a decir no, a luchar por la vida y la revolución en el sentido más amplio del término.
Por aquel entonces comenzó a actuar en el marco de la Universitat Catalana d' Estiu, lo que haría durante más de diez años. Residente desde 1971 en Banyuls de la Marenda, siguió a Josep Pallach hacia el PSC-PSOE en cuya fundación tomó parte, según ella misma con entusiasmo. No obstante, Carmel Rosa la recuerda junto con Antonia Adroher, contemplando ambas airadamente desde las ventanas de un edificio partidario como la policía golpeaba a unos jóvenes, y su reacción cuando los responsables socialistas le pedían calma, luego dichos responsables mandarían sobre dicha policía. En 1978 fue galardonada por Ia Academia Francesa del Disco, y en 1993 la Generalitat de Catalunya le concedió la Cruz de Sant Jordi. Es bastante probable que en el momento de recibir semejante reconocimiento institucional tuviera un pensamiento para su madre fallecida en el exilio y lo poco amiga que fue Balbina de estas cosas. Sin duda hubiera agradecido mucho más palabras como las que le dedicó alguien de la integridad de Lluis Llach: “Eres una mujer extraordinaria y siempre tendré en el corazón un rincón para cuando quieras llenarlo”.
UN DIA EN EL VENDRELL: CASALS Y NIN
(Por Wilebaldo Solano)
El Instituto de segunda enseñanza de El Vendrell, que ostenta el nombre de Andreu Nin, y dirige el profesor Lluis Polo, nos invitó a pasar un día en la bonita ciudad después del acto político del Centro Cívico. Y, naturalmente, María Teresa Carbonell, mi mujer y mi mejor colaboradora, y yo no vacilamos en aceptar el ofrecimiento. Como era lógico, una parte de la mañana fue consagrada a la visita del Museo de Pau Casals. Y tuvimos la suerte de que nos acompañara el amigo Ernest Benito, diputado a Cortes, militante de las buenas causas, autor del texto del libro “La petita historia d’Andreu Nin”, dedicado a los niños por la Editorial Mediterránea, que es una pequeña maravilla poco conocida, y una de las personas que más se ha interesado por la vida de Nin en su infancia y juventud.
No necesito decir que la llegada a la playa de San Salvador y la entrada en el Museo suscita una fuerte emoción. Conocíamos la antigua casa, pero ahora asistíamos al nuevo Museo. Y la sorpresa fue muy grande. Por fortuna, todo ha cambiado, todo es diferente. Se siente que los que realizaron la transformación lo hicieron con el amor que sienten por el gran músico los habitantes de El Vendrell y los administradores de la ciudad.
El Museo reúne varias series de objetos que descubren toda la vida del gran artista y muestran de un modo excelente la lucha de Pau Casals para alcanzar un puesto excepcional en la música de su tiempo. Esa lucha no fue fácil y pasó por momentos difíciles. Pero tenemos que destacar que Pau Casals llegó al cenit en el periodo de la guerra civil y supo llevar al mundo el dolor y la firmeza de los que combatían por la libertad y el socialismo en las trincheras de Cataluña y de España.
Casals dijo que su “casa era la expresión y la síntesis de mi vida de catalán y de artista”. No le desmentiremos. Sobre todo los que hemos podido escucharle en un silencio que no altera el mar cercano. La visita se termina con “El cant dels ocells”. Casals murió en 1973, a los 96 años. Pero el Museo de San Salvador está ahí para asegurar su memoria y ofrecer sus mejores obras a los que pasen por la bonita y limpia ciudad de El Vendrell.
Después del Museo, nuestro amigo Ernest Benito nos llevó al Ayuntamiento, donde nos recibió Elena Arribas, la alcaldesa socialista, a la que conocíamos de otros encuentros y otros actos sobre Nin porque El Vendrell siempre ha estado presente en nuestra vida política. Tuvimos una interesante conversación y nos anunció que iban a restablecer el Premio Andreu Nin y que podíamos contar con su colaboración para todo lo que se realizara en relación con nuestro inolvidable compañero. Pero la sorpresa fue que Elena Arribas nos obsequiara con una bonita cerámica que reproduce la fachada de una de las casas más típicas del Vendrell. Fue un gesto que no olvidaremos.
Después de la grata visita al Ayuntamiento, Benito nos llevó a los estudios de la Radio y la Televisión (Vendrell -Tarragona), donde tuve que responder a dos entrevistas sobre los actos de El Vendrell en recuerdo a Andreu Nin y a diversas preguntas de carácter político sobre varios temas de actualidad. Luego, María Teresa y yo fuimos invitados a una comida por el diputado Ernest Benito, el teniente de alcalde Lluis Pascual y Montserrat Nin, sobrina de Andreu Nin y amiga nuestra de siempre. Como era de esperar en esa comida hablamos largo y tendido sobre las tareas de la Fundación Andreu Nin y sobre la situación política española.
Todo se desarrolló en un clima de amistad y de camaradería y decidimos mantener y mejorar nuestras relaciones. Lamentemos la ausencia del director del Instituto Andreu Nin, que no pudo liberarse de sus obligaciones escolares. El día pasó como un sueño feliz. Y Montserrat Nin nos condujo a Barcelona con su coche y tuvo con nosotros, como siempre, una conversación de esas que no se suelen olvidar.
(Los textos incluidos en la sección "Notas y colaboraciones"
reflejan exclusivamente la opinión de sus autores y no necesariamente
la de la Fundación Andreu Nin)
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