Willy Brandt, España y el
POUM
R.
La Batalla nº 171, noviembre
de 1969, Paris
La elevación de Willy Brandt a la jefatura del gobierno de la República
Federal alemana ha suscitado multitud de comentarios en España. Los
falangistas y los pequeño burgueses reaccionarios no salen de su asombro.
Adenauer era un gran burgués conservador. Kiesinger presentaba la
ventaja de haber sido un colaborador de Goebbels en el Ministerio de Propaganda
nazi y de haber rendido pleitesía a Franco. Willy Brandt, en cambio,
es un antinazi auténtico, un antiguo exiliado, un socialista y, para
postre, un hombre que estuvo al lado de la clase obrera durante la Revolución
y la guerra civil españolas.
Los periódicos franquistas - y también ciertos órganos
de la gran prensa internacional- han hecho alusiones a esto último,
dando a veces versiones de la más alta fantasía. Algunos han
dicho que Willy Brandt formó parte de las Brigadas Internacionales.
Otros le han atribuido misiones de reclutamiento de voluntarios para España.
Un periódico de París le ha presentado nada menos que como «
consejero militar del POUM ». Pues bien, nada de eso es exacto.
Cuando estalló la guerra civil, Willy Brandt residía en Oslo
y era secretario general de las Juventudes del S.A.P. alemán, un partido
socialista revolucionario independiente que se colocó en seguida al
lado de los trabajadores españoles en lucha y que sostuvo especialmente
la política del POUM. En Noruega, Willy Brandt era también miembro
del Secretariado
del Buró Internacional de las Juventudes Socialistas Revolucionarias,
organismo al que la Juventud Comunista Ibérica (POUM) dio su adhesión
en 1936.
En una conferencia celebrada en Bruselas en noviembre de 1936 se decidió
trasladar a Barcelona el Buró Internacional de las Juventudes Socialistas
Revolucionarias y designar a nuestro compañero Wilebaldo Solano secretario
general de dicho organismo. En virtud de estas decisiones, Willy Brandt tenía
que trasladarse a Barcelona para seguir representando en el Buró a
las Juventudes del S.A.P. Pero, finalmente, su organización decidió
sustituirle por Peter Blachstein, actualmente diputado socialista de Hamburgo.
Blachstein estuvo en España hasta mediados de 1937 y participó
activamente en las campañas de propaganda de la Juventud Comunista
Ibérica. Numerosos militantes de las Juventudes del S.A.P. vinieron
también a España y combatieron con nuestras columnas en el frente
de Aragón. Algunos cayeron gloriosamente allí y están
enterrados en las cercanías de Huesca, entre ellos Trudy, una magnífica
militante que nosotros no hemos olvidado y que seguramente tampoco han olvidado
Willy Brandt y Peter Blachstein.
Willy Brandt no vino a España hasta finales de abril de 1937, para
asistir a una reunión del Buró Internacional de las Juventudes
Socialistas Revolucionarias. Cuando llegó a Barcelona se presentó
inmediatamente en el local central de la Juventud Comunista Ibérica,
situado en el Paseo de Gracia, en el ex-Instituto Italiano. Pasó con
nosotros tres o cuatro días. La reunión del Buró de las
Juventudes fue bastante agitada porque habían surgido diferencias políticas
entre las organizaciones que lo formaban. Pero no pudo terminarse. Fue interrumpida
por las barricadas que el 3 de mayo elevaron los trabajadores de Barcelona
como réplica a la provocación stalinista del asalto a la Telefónica.
Willy Brandt se encontró, pues, en plena lucha y corrió los
mismos riesgos que todos nosotros.
Al iniciarse la represión, la policía stalinista aprovechó
la ocasión para detener y eliminar a los militantes revolucionarios
extranjeros que colaboraban con el POUM y la CNT. Muchos fueron a parar a
las cárceles, y entre ellos varios compañeros de Willy Brandt.
El escritor anarquista italiano Camilo Berneri y el escritor marxista revolucionario
austriaco Kurt Landau fueron asesinados en Barcelona. Peter Blachstein tuvo
que sumirse en la clandestinidad, como nosotros. Willy Brandt, tras no pocas
dificultades, logró salir de Barcelona en un buque extranjero.
Después, en París y en Oslo, Willy Brandt denunció
en la prensa la represión stalinista en España y participó
activamente en la gran campaña internacional en favor del POUM y de
sus dirigentes encarcelados.
Ahora, cuando tantas gentes se interrogan a propósito de Willy Brandt,
nos ha parecido interesante aclarar lo relativo a su estancia en nuestro país
y a su actitud durante la Revolución Española.