El Departamento de Justicia, Empleo y Seguridad Social,
del Gobierno de Ibarretxe ha publicado un libro, cuyo titulo es: Como
mueren los vascos. En el vienen recogidas varias cartas de milicianos
y gudaris condenados a muerte y fusilados por la barbarie fascista. Una de
ellas es del militante del POUM, Jose Luis Arenillas Ojinaga. Estas cartas
han sido encontradas por Aranzadi Zientzia Elkartea en el Archivo General
Militar de Avila. Se trata de la carta enviada unas horas antes de
morir a Juan de Ajuriaguerra, Presidente del B.B.B. ( Consejo Regional de
Bizkaia del PNV), también preso en la misma cárcel de Larrinaga.
Al compañero Ajuriaguerra
Querido amigo: Muero satisfecho por haber cumplido con mi deber como hijo
de Euzkadi y como adicto a la causa de los trabajadores. Es una baza que
hemos perdido, de momento, y la pagamos dignos y con tranquilidad.
Dejo en Bilbao una madre de 65 años, maestra destituida por el ayuntamiento
de Bilbao, no obstante sus 37 años de servicios prestados con cariño
y aprovechamiento para los niños que le confiaron. Desearía
que hiciera cuanto pueda por sostenerla en esta situación reconfortándola
espiritualmente por mi muerte y dándole alientos para esperar que
un hermano mío Jose Mari, aparezca algún día y pueda
ser el báculo de su vejez.
También tengo en Francia a mi mujer, embarazada, a quien desearía
hiciera llegar estas breves lineas que, sin duda, le servirán de consuelo
en su desgracia.
En la celda 20 le proporcionarán todos los datos que precise.
Haga llegar, a nuestro Gobierno Vasco, que he permanecido fiel, hasta el
último momento, a la norma de conducta que guió mi actuación
cuando este Pais Vasco, tan nuestro hoy como ayer, era regido bajo sus auspicios.
Esperábamos más; esperábamos seguir actuando en beneficio
de la causa que todos defendemos, pero no ha sido posible. Confio en que
Vds. nos sobrevivan y puedan hacer con redoblado esfuerzo lo que juntos
hubiéramos deseado realizar. Diga a toso los compañeros del
Ejercito Vasco que unos de mis últimos recuerdos será para
ellos, para Euzkadi Libre y para la causa de todos los trabajadores.
Deseándoles mejor suerte que la nuestra, proclamo que muero tranquilo
y confiando en el porvenir de nuestra Causa, que es la causa de la humanidad
emancipada.
¡Agur!
Jose Luis Arenillas Ojinaga