Andrés Nin
Emilio García García
Carta publicada en El País,
21 de enero de 2007
Son tiempos de memoria histórica. Nadie recuerda ni busca dónde
está tu tumba, dónde reposan los huesos cuya carne, según
dicen, fue privada de su piel cuándo aún contenía un
ser vivo. Andrés Nin, doblemente olvidado, por el bando de los vencedores
y de los vencidos. Es la suerte de los heterodoxos, ser doblemente vilipendiados,
por aquellos que identifica como enemigos y por los aliados a los que critica.
Décadas después lo dijo un cantautor francés, creo que
Brassens: a los hombres no les gusta que uno tenga su propia fe. Pero, Andrés,
los hay que seguimos preguntando dónde estás.