Francisco Gómez Palomo
(1917-2008), militante del POUM
El 23 de enero de 2008 falleció el compañero del POUM Francisco
Gómez Palomo, víctima de un paro cardíaco, a los 90
años de edad, en París, donde vivía desde 1939.
Nacido en Madrid el 7 de septiembre de 1917, sus actividades políticas
comenzaron a los 15 años, en 1932, militando en las juventudes de
la Izquierda Radical Socialista, siendo miembro responsable del Comité
Local de Madrid. A mediados de 1933 ingreso en la Juventud Comunista donde
militó hasta principios de 1935 en que disconforme con la “nueva línea”
del Partido Comunista, se separó junto con un grupo de compañeros
del sector sur de Madrid, ingresando entonces en la Izquierda Comunista
y, más tarde, en el POUM. Sindicalmente perteneció al Sindicato
de Seguros de la UGT desde 1933. Su primera detención se produjo en
1935, con motivo de una manifestación obrera de despedida a los nuevos
reclutas, en pleno “bienio negro”.
Como militante del POUM, formó parte del Comité de la sección
madrileña del POUM, desempeñando la secretaría administrativa.
Fue delegado de la sección madrileña a la Conferencia militar
del POUM, celebrada los días 18 y 19 de enero de 1937. Fue detenido
el 16 de junio de 1937 en Barcelona, al acudir allí para asistir como
delegado de las JCI al Congreso del POUM previsto para el día 19 de
junio de 1937, e ingresado en la Cárcel Modelo de Barcelona.
Inicialmente fue encausado en el proceso abierto contra el POUM. Liberado
en 1938, volvió a Barcelona y finalmente consigue pasar a Francia
antes de la llegada de las tropas franquistas. Allí fue internado
en el campo de Argelés y, finalmente, consiguió llegar a París.
En Francia militó en el trotskismo francés (en la misma célula
de Castoriadis). En la Union Ouvrière Internationale (fruto de una
escisión del Partido Comunista Internacionalista) milita junto
a Edgar Petsch, Sania Gotanbert, Lambert Dornier, Sophie Moen, Benjamín
Péret, Agustín Rodrñiguez, Jaime Fernández, Munis.
Cada vez en posiciones más libertarias, está en ICO.
En los años sesenta, participó en el mayo de 1968, muy de cerca,
pues vivía en St Germain des Pres.
Después de abandonar la militancia política, mantuvo hasta
sus últimos días su compromiso social y crítico con
la causa de la libertad y de la igualdad y la emancipación humana.
(La información contenida en esta nota procede del libro “Experiencias
de la revolución española” -de Ignacio Iglesias-, de la reseña
necrológica del número 43 de la revista Etcétera,
y de un correo electrónico de Rosa Muñoz Garrido, familiar
suyo).