FUNDACIÓN

ANDREU NIN


HOMENAJE A WILEBALDO SOLANO EN L´ATENEU DE BARCELONA

Crónica de Pello Erdoziain


Acto celebrado el 19 de octubre de 2006. Con la participación de Bernard Castany, Pepe Gutiérrez, Pelai Pagès, Raimon Obiols, Antoni Domènech, Isidre Molas y Wilebaldo Solano.


El pasado diecinueve de Octubre tuvo lugar en L´Ateneu de Barcelona un homenaje a Wilebaldo Solano; Secretario General del POUM durante el exilio y miembro y animador de la Fundació Andreu Nin. En el mismo intervinieron además del propio Wilebaldo: Bernard Castany (Secretario del Ateneu de Barcelona), Pepe Gutiérrez (Fundació Andreu Nin), Pelai Pagès (Historiador), Raimon Obiols (Eurodiputado del PSOE), Antoni Domènech (Director de “Sinpermiso”) e Isidre Molas (Senador del PSC).

Bernard Castany en la presentación del acto, dijo sentirse muy orgulloso de la presencia de Wilebaldo Solano en el Ateneu, entre otras cosas, por considerarle de la casa.

Pepe Gutiérrez dio las gracias en primer lugar al Ateneu y a los invitados, afirmando que éste no es solo un homenaje a Wilebaldo, sino también a su compañera Mª Teresa Carbonell y a toda la gente del POUM. La importancia del legado del POUM está en que además de llegar a tener 60.000 miembros en plena revolución, su bibliografía es muy superior a la de partidos mucho mayores e incluso a la de algunos partidos que tuvieron importancia en la Transición y que tras su desaparición, no tienen hoy en día ninguna incidencia. Hablar de Wilebaldo, es hablar de ochenta años de historia del movimiento obrero vividos en primera línea, además de ser en la actualidad el alma mater de la Fundació Andreu Nin. Wilebaldo, tras pasar muchas vicisitudes, ha visto pasar las décadas y sigue defendiendo los mismos ideales tirando adelante con su particular batalla.
La idea del socialismo trasciende en los libros de Andreu Nin, Joaquim Maurín o George Orwell; destacados poumistas históricos. El POUM fue también precursor de la lucha por los derechos de la mujer dentro del movimiento obrero, algo, por otra parte, poco conocido tras la derrota de la revolución. Pepe Gutiérrez afirmó finalmente haber mantenido con la generación representada por Wilebaldo una relación paterno-filial; pasando de la inicial admiración por su tradición histórica revolucionaria, a un posterior alejamiento. El POUM tiene en el impulso creativo de Joaquim Maurin, el gran personaje del marxismo español, su más importante patrimonio: los conceptos de revolución socialista democrática y de democracia obrera. En el POUM coexistían trotskistas, nacionalistas, bujarinistas, rabassaires… Era un partido socialista y pluralista; una combinación de muchas cosas. Hablar de Wilebaldo Solano y del POUM es hablar de un sueño político en el que las palabras vuelven a tener sentido. Orwell es reconocido como una parte fundamental de la conciencia del siglo XX, aquella conciencia la representa hoy en día Wilebaldo.

Pelai Pagès afirmó en primer lugar, que en este acto se quiere homenajear a unos militantes de un tipo de socialismo heterodoxo, que conciben el socialismo como una herramienta de transformación. Se quiere homenajear una determinada concepción del socialismo y a toda una generación de militantes del POUM. Además de a Wilebaldo, el acto es un homenaje a Andreu Nin, a Joaquim Maurin y a muchos dirigentes revolucionarios. A todos los que mantuvieron una coherencia de conceptos, de país y de socialismo.
El 19 de julio de 1936, Wilebaldo Solano con veinte años recien cumplidos, fue testigo del estallido de la Guerra Civil, de la que ahora celebramos su setenta aniversario. Este estallido dio la posibilidad de iniciar un proceso revolucionario inédito históricamente. En estas condiciones, Wilebaldo asumió la dirección de las juventudes del POUM: la Juventud Comunista Ibérica, y participa activamente durante un año en el proceso revolucionario organizando aquellas tareas tendentes a ganar la guerra y hacer la revolución.
Aquella opción le costó la vida a mucha gente. Desde el mismo verano de 1936, comienza una campaña estalinista de desprestigio a los miembros del POUM, que culminará con su ilegalización. Wilebaldo pasa entonces a la clandestinidad y combate las calumnias de las que es objeto su partido por parte del estalinismo. Será finalmente detenido y encarcelado en abril de 1938, permaneciendo casi un año en prisión habiendo de sufrir las mismas calumnias y siendo sometido a la misma causa que la primera dirección del POUM, encarcelada previamente.
En 1939 tras ser excarcelado, se exilia en Francia. En 1941 será detenido por el gobierno de Vichy y es condenado a trabajos forzados. En 1944 es liberado y se incorpora al maquis.
Tras la derrota nazi, durante el exilio mantiene vivo el debate sobre el marxismo revolucionario. Publicará “La Batalla” y “Tribuna Socialista”, participando en muchos actos políticos por toda Europa.
A finales de los años ochenta, se convierte en uno de los promotores de la Fundación Andreu Nin. A partir de la caída de la URSS, se dedicará especialmente a la recuperación de la memoria histórica de los dirigentes socialistas antiestalinistas como Andreu Nin.
Wilebaldo es presente, pasado y futuro, sobre todo representa un futuro más justo y solidario que el presente, por lo que hay que agradecer su trayectoria.

Raimon Obiols consideró un honor para él participar en el homenaje. No solo hay que evocar el pasado sino que se ha de mirar al futuro, especialmente los que estamos vinculados con la Historia. El pasado no dictamina qué hay que hacer sino cómo hay que hacerlo.
La gente del POUM representa el honor del movimiento obrero de Catalunya, España y Europa. La mejor gente era la del POUM, por su tradición, por su tragedia histórica y por su fidelidad.
La definición del socialismo es la solidaridad humana contra la explotación. La lección de la gente del POUM es la de lucha por la libertad y por la igualdad. Wilebaldo Solano representa el ejemplo de lo mejor de aquel movimiento.
La actualización del socialismo no nos puede dejar ciegos por la nostalgia. En estos momentos está más vigente que nunca el dilema: “Socialismo o Barbarie”, o lo que es lo mismo: principio igualitario y libertad, frente a las nuevas formas de totalitarismo.

Antoni Domènech dijo igualmente, que era un gran honor para él participar en este homenaje. Wilebaldo Solano es uno de los más lúcidos testigos de la tragedia del Siglo XX: la guerra civil y la revolución española. Es una de las biografías que ha salvado el honor del socialismo.
En nombre del Socialismo se han cometido crímenes horrorosos. Wilebaldo ha mantenido su honor, a la vez que ha sufrido el olvido. Tras la restauración borbónica, gente como Wilebaldo han sido ignorados por completo, por eso este homenaje es especialmente merecido.
Mientras que a la gente de nuestra generación nos ha costado mucho entender la tragedia de los años treinta, a las nuevas generaciones les va a costar menos. Los que en 1968 tenían veinte años, conocieron diversos tipos de capitalismo y de movimiento obrero que había sido derrotado por el franquismo, del cual solo habían sobrevivido el ala derecha de la socialdemocracia y el estalinismo. Mientras que el comunismo de derechas, el anarquismo y el trotskismo fueron laminados por el estalinismo, el fascismo y la Guerra Fría. Tras la Segunda Guerra Mundial, economistas como Keynes intentaron que el capitalismo sobreviviera, ya que de la manera en que se desenvolvía iba derecho al abismo. Se intentó desmundializar convenientemente al capitalismo. De este modo se fueron introduciendo métodos de control de capital. Sin embargo el capitalismo actual, recuerda mucho al capitalismo depredador previo a la Primera Guerra Mundial.

Isidre Molas comentó que el a era un homenaje plural; un reconocimiento a Wilebaldo Solano en su noventa cumpleaños, así como a aquellos que han encarnado una de las experiencias políticas más atractivas y más duras del movimiento obrero.
Wilebaldo llegó a Barcelona muy joven; con trece años, estudió en el Instituto Balmes, posteriormente estudiaría medicina y, además, de su labor política, trabajó de periodista en “France Press”.
En 1932, Wilebaldo ingresa en las juventudes del BOC: la JCI; en su comisión ejecutiva. En 1936 sustituye a Germinal Vidal en la secretaría general de la JCI. El hecho de empezar tan joven a militar políticamente, le ha infundido un sentimiento juvenil de que las cosas se pueden cambiar. El BOC y posteriormente el POUM, fueron centros de formación de revolucionarios marxistas marcado por el análisis de Joaquim Maurín, el mejor marxista de España.
El POUM no responde a una corriente universal sino que surge de la gente de aquí. En este partido; el debate, la orientación política, era fundamental. Fue una escuela de líderes políticos que entraron en la guerra intentando salir de ella con la revolución.
La presión exterior soviética e interior del PCE, llevó a la ilegalización del POUM y en consecuencia a la creación de una dirección clandestina a la cual se incorporará Wilebaldo. La experiencia de que sean “los tuyos” los que te metan en prisión para que cuando lleguen los nacionales te asesinen, condicionó la honestidad revolucionaria de aquellos militantes para el resto de sus vidas. Esa etapa marcada por la persecución estalinista les endureció, pero siguieron luchando porque tenían razón.
En 1947 Wilebaldo llega a la Secretaría General del POUM, tras la escisión de un sector que constituyó el Moviment Socialista de Catalunya. El capitalismo había cambiado y había que redistribuir las estrategias. “Tribuna Socialista” fue una revista que hablaba del movimiento socialista en general. Al enterarse que la dirige Wilebaldo, Isidre Molas estableció con él su primer contacto a través de dicha revista.
Los miembros del POUM representan al militante tenaz en la defensa de los principios revolucionarios y la apertura a la discusión. Tenacidad en su lucha contra el estalinismo, por la defensa del honor de su partido y en su lucha por una nueva sociedad sin clases ni opresión y basada en la libertad.
Manifestó finalmente Isidre Molas su admiración por la actitud militante y la conducta juvenil basada en la constancia y el esfuerzo; un ejemplo para todos, de todos aquellos que militaron en el POUM. 

Wilebaldo Solano comenzó su intervención con voz entrecortada por la emoción. Dijo que se le ocurrían muchas cosas; quisiera hablar de lo que ha significado históricamente el hundimiento de la URSS, quisiera hablar del actual capitalismo salvaje que organiza guerras. Sobre todo, quiere hablar de que el socialismo es indispensable para frenar la barbarie.
Wilebaldo recordó que tuvo pocos conflictos con el partido desde su responsabilidad al frente de las JCI. Cuando se fundó el POUM se estableció un enlace entre la dirección del Partido y la de la JCI. El enlace por parte de la dirección de la JCI era Wilebaldo, quien asistía en ese papel a las reuniones del Comité Ejecutivo del POUM. De tal modo, se encontró con veinte años siendo un dirigente del POUM en plena guerra civil.
En el POUM había mucha gente de valor, probablemente mucha más proporcionalmente que en el resto de los partidos. Aquellos militantes excepcionales hubieron de desarrollar una lucha muy dura, ya que Moscú consideraba que eran muy peligrosos para sus planes en España y en el resto del mundo. Los estalinistas hicieron todo lo posible por destruirles.
A pesar de haber sido ilegalizados, tuvieron que seguir luchando en el frente y manteniendo una prensa clandestina. Debido a la detención de Andreu Nin, el President Companys estaba furioso, pero no creía éste que la cosa fuera tan grave como finalmente fue. Pese a la clandestinidad, en plena guerra, tuvieron siempre abiertas las puertas de la Generalitat.A pesar de los asesinatos de militantes del POUM en la retaguardia, continuaron luchando en los frentes republicanos y denunciando el atropello de que eran objeto, lo que finalmente tuvo gran repercusión mundial y les reportó un enorme prestigio internacional.
Después, vino el exilio. “Tribuna Socialista” se fundó para intentar resolver un problema generacional; el esfuerzo que supone pasar una experiencia política de una generación a otra. En el momento en que se funda la revista, España estaba en una situación nueva.
Y después, a través de la Fundación Andreu Nin, prosiguió ese esfuerzo.
Wilebaldo considera que estamos en un nuevo período histórico. La lucha en este período sigue caracterizada por la defensa de las condiciones de vida de los trabajadores, porque el estalinismo ha sido tan negativo y salvaje que ha impedido avanzar. Hay que hacer un esfuerzo de renovación de aquellas fuerzas que están en la izquierda: La bandera que levantaron en aquella época, tiene hoy tanto valor como la tenía entonces.

Finalizada la intervención de Wilebaldo, el público que estaba en la sala, junto a los intervinientes de la mesa, se puso en pie; dedicando un cálido y largo aplauso al homenajeado. A continuación intervino, desde entre el público, en primer lugar, el historiador del BOC Andy Durgan, quien destacó el gran interés que sigue manifestando Wilebaldo por la lucha actual, así como su permanente juventud política, a pesar de sus noventa años.
A continuación intervino Andreu de Cabo, nieto de los militantes Francesc de Cabo y Carlota Durany, en cuya casa se fundó el POUM en 1935 y de dónde se llevaron detenido a Kurt Landau, para agradecer la oportunidad que supone poder ofrecer este homenaje en vida a Wilebaldo Solano.


  Edición digital de la Fundación Andreu Nin, octubre 2006 

 
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