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FUNDACIÓNANDREU NIN |
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José Grimalt fue secretario de organización
del POUM en Valencia 1936-39. Esta reseña apareció en el
diario Levante el 15 de enero de 1993. Ver la semblanza
de José Grimalt.
Después del programa emitido por TV3 titulado Operación
Nikolai, las dudas sobre la suerte del que fue nuestro secretario político
durante el período del 18 de julio del 36 al 16 de junio del
37 quedaron despejadas. Andreu Nin no estaba "en
Salamanca o en Berlín" -como escribían en las paredes
los militantes del PCE, debajo de nuestra pregunta: ¿Dónde
está Nin?-; Andreu Nin está enterrado entre Alcalá
de Henares y Perales de Tajuña, en plena meseta castellana.
Los ríos de tinta vertidos sobre este caso se han visto finalmente descalificados unos, por manipulados o interesados -los procedentes de las versiones mantenidas por historiadores o ensayistas de militancia o afinidad comunista-, o confirmados por certeros aquellos procedentes de historiadores o ensayistas libres del interés o la miopía de los estalinistas.
Permítaseme un breve resumen -estoy pensando en una gran mayoría de gente joven que desconoce los hechos históricos reflejados en el reportaje- de las verdades constatadas por los periodistas Dolors Genoves y Llibert Ferri, autores de dicho reportaje:
1º) La prueba esgrimida por los comunistas frente al Gobierno republicano para conseguir la disolución del POUM y la detención de sus militantes, que consistió en la exhibición de un plano cifrado escrito con tinta simpática que contenía el emplazamiento de las defensas republicanas de Madrid, fue elaborado por el confidente de la policía Alberto Castilla, alias Fernando Velasco, al servicio de los agentes soviéticos del KGB en España.
2º) Andreu Nin, después de ser detenido, desaparece al control policial y judicial republicano, siendo preso directo de los agentes estalinistas dirigidos por Alexander Orlov. Es tremendamente revelador el testimonio del fiscal de la causa Gregorio Peces Barba del Río.
3º) Ante las reiteradas declaraciones de Nin en los cuatro interrogatorios oficiales que se conocen sobre su carácter de revolucionario -frente a la pretendida acusación de espía de Franco-, los agentes del KGB soviético deciden arrancarle mediante la tortura una declaración inculpatoria.
Al fracasar esta intentona por la resistencia de Nin, deciden finalmente su asesinato y el posterior enterramiento con el fin de mantener el relato -demasiado novelesco, en palabras de Manuel Azaña- de su fuga de Alcalá de Henares con la mediación de un comando de agentes de la Gestapo. Relato inventado y amplia y profusamente difundido por la prensa comunista.
El drama vivido por aquellos que militamos en el POUM se desprende de
las imágenes ofrecidas por TV3, pero, aun así, no pueden
alcanzar la intensidad de las emociones y tragedias que marcaron la vida
de aquellos que tuvimos que
soportar previamente la feroz represión franquista, la calumnia,
la represión y la persecución que se desató contra
nosotros en plena revolución española.
Aquellos militantes de la CNT, de la UGT y del valencianismo político que confluimos en el BOC, y que más tarde constituimos el POUM en Valencia y Castellón, con una larga tradición en la lucha obrera, como Julián Gorkin, Sixto Rabinad, José Rabasa, Luis Portela, Manolo Salcedo, Vicente Rodríguez, Pepita Albiol, Agueda Campos, José Alcantarilla, Severino Bellver, Mariano Andrés y un largo etcétera, que habíamos participado en la toma de los cuarteles durante el glorioso alzamiento, que había mos organizado las primeras milicias que partieron hacia el frente, que estábamos participando en todos los organismos populares surgidos a raíz del fracasado golpe militar, nos vimos perseguidos, encarcelados y eliminados de la vida política por los estalinistas españoles que no vacilaron en poner en práctica lo que ya avanzó Pravda en un artículo el 17 de diciembre del 36: "En Cataluña ha empezado la eliminación de los trotskistas y de los anarcosindicalistas; esta eliminación será llevada a cabo con la misma energía que en la Unión Soviética".
La energía con la que se llevaba a cabo esta eliminación en la URSS queda sensacionalmente reflejada en las imágenes en las que aparece el fiscal general Vishinsky en uno de los procesos de Moscú contra la vieja guardia bolchevique.
Para aquellos hombres y mujeres que compartimos todas estas vicisitudes, las irrefutables pruebas que ha ofrecido el programa de TV3 Operación Nikolai nos devuelven el honor entre la izquierda que se nos quiso arrebatar por aquellos que se hicieron cómplices de las atrocidades cometidas por Stalin.
Nuestra oposición y denuncia de dichas atrocidades, en un tiempo de tantos silencios cómplices, como bien denuncia Víctor Alba en el programa, fueron sin duda el motivo fundamental de sus desvelos para con nosotros.
Finalmente, la verdad nos ha situado a cada uno en su lugar.
Edición digital realizada por la Fundación Andreu
Nin, diciembre 2001.