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FUNDACIÓNANDREU NIN |
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Reseña del libro de Wilebaldo Solano
Le POUM: Révolution dans la guerre d´Espagne (edición
francesa a partir de El POUM en la Historia). Publicado en la revista
CARRÉ ROUGE nº 26, junio de 2003
“No se podía permanecer neutral... Era esencialmente una guerra
de clases... El pueblo la perdió... Y los rentistas se frotaron
las manos por doquier. El dilema verdadero era este: todo lo demás
no eran más que los entremeses” (George Orwell)
Wilebaldo Solano, dirigente histórico del POUM, ha publicado en versión francesa una obra que hace el balance de su experiencia (el libro está en su tercera edición en España). La personalidad del autor y sus análisis constituyen un instrumento precioso particularmente en el periodo actual.
No nos engañemos, Solano no intenta escribir una historia más de la Guerra civil española, la “suya”. El trabajo lo han hecho ya otros, a veces con competencia o pasión, con suma frecuencia con una ligereza “historicista” un poco frustrante. Es un libro de militante, documentado y preciso. Solano se guarda de caer en los anatemas y de las exageraciones (como no es una cosa frecuente, conviene saludarla). Trata con lucidez, pero también con una gran humanidad, de comunicarnos una experiencia. La estructura original de su contribución marca la independencia de espíritu del autor. Su propósito se articula con dos partes bien distintas.
La primera parte describe la historia política del POUM (Partido Obrero de Unificación Marxista), un partido revolucionario independiente que combatió sin concesiones al stalinismo y a la burguesía, pero no quiso seguir a Trotsky en su tentativa de reconstrucción de una nueva Internacional. Los trotskistas “ortodoxos” han conservado la imagen de un partido “centrista”, visión reductora que roza la caricatura. Esta opción no era muy smple. Volveremos sobre el tema. Otra aportación valiosa: contrariamente a lo que se ha dicho con frecuencia, pese a la represión de 1937. pese a la desaparición de sus dos dirigentes más prestigiosos y experimentados, Nin y Maurín, el POUM supo sobrevivir hasta el fin de la guerra civil (e incluso más allá). Y no es la menor de las paradojas.
La segunda parte recuerda el caso de Andrés Nin, revolucionario íntegro y excepcional, asesinado por los stalinistas, que supo ser fiel a su clase hasta la muerte. Pero más allá de Nin, las relaciones entre tres figuras determinantes del movimiento obrero nos explican el aspecto humano y realmente conmovedor del hombre. Con frecuencia, los sectarismos nos han dado una imagen fosilizada de las personalizadas de los años siguientes de de la Revolución de Octubre de 1917. Las presiones del stalinismo y de los aparatos burocráticos, manejando apología y caricatura, han momificado a los hombres y a las mujeres. La segunda parte de la obra restituye los valores militantes, apasionados e individuales, de Nin con tres personalidades importantes: Joaquín Maurín, Víctor Serge y León Trotsky. Los documentos que se refieren a la persecución del POUM, a su proceso, los últimos descubrimientos en los archivos de Moscú demuestran, con pruebas categóricas. lo que Pierre Broué y Julián Gorkín habían ya adivinado a través de textos truncados y de esbozos de verdad: la estafa del “pequeño Padre de los pueblos” y de los partidos “comunistas” (es decir stalinistas), operando de acuerdo con los defensores del orden imperialista mundial. Dicho con una palabra, “la gran traición”. El prólogo de Jean-René Chauvin y de Patrick Silberstein explica fielmente el marco histórico ligando la Guerra de España al contexto internacional, estableciendo el paralelismo entre los procesos de Moscú y la represión contra los poumistas, los anarquistas y los socialistas de izquierda en España.(3).
La guerra civil española (se olvida con bastante frecuencia) mostraba por primera vez en la Historia un tipo de métodos hasta entonces desconocidos, nuevos, en el seno del movimiento obrero. El gangsterismo, la manipulación, la duplicidad, la obediencia a los jefes. Dicho en una palabra: el stalinismo. Hasta entonces, nunca se había visto a militantes obreros confrontados con semejantes métodos de provocación, a semejantes campañas orquestadas de mentira y de calumnias. Bastaba que el jefe dijese “blanco” un día y “negro” al día siguiente para que fuera creído y repetido por los adeptos de la sección. Orwell lo ha denunciado en Animal Farm (Rebelión en la granja).
Recordemos, en preámbulo, que Wilebaldo Solano tenía sólo 19 años cuando estalló la guerra civil. Era miembro del Comité Ejecutivo de la Juventud Comunista Ibérica, organización de las Juventudes del POUM. Y participaba ya en los mítines al lado de Nin. En esta obra, Solano, por pura modestia, se guarda de insistir sobre su papel. Para nosotros, más allá de las precauciones convencionales, lo que él nos dice es muy importante. Lo que él nos trasmite es un testimonio directo, consciente y único de la experiencia de un militante que ha atravesado el siglo. Lo que resulta todavía más excepcional es que él no ha abandonado jamás el combate y que sigue reflexionando sobre la lucha por la revolución.
LOS ORIGENES DEL POUM
La primera parte nos lleva a los orígenes del movimiento comunista en España, En Francia hemos vivido con una visión linear del aparato del Partido Comunista francés contruyéndose mayoritariamente después de la escisión del Congreso de Tours. Se olvida demasiado rápidamente que la SFIO se reconstituyó muy pronto y que la CGT permaneció durante mucho tiempo bajo la influencia de los “anarco-sindicalistas” y de los socialdemócratas.
En España, el Partido Comunista fue durante bastante tiempo un minúsculo aparato que se reproducía por crisis sucesivas. Por lo demás. la existencia del Partido Socialista (PSOE) y de la CNT-FAI fueron elementos difíciles de superar para que se desarrollara un movimiento comunista auténtico. Pero fue el sectarismo y el dirigismo de Moscú el que frenó todo desarrollo (como subrayó muy pronto Jules Humbert-Droz). Pero pese a la represión surgieron pronto dirigentes como Maurín y Andrade. Todo el mundo sabe que el POUM nació de la convergencia de dos corrientes: la que salió de la Federación comunista catalano-balear (salida procedente del Partido comunista original) que creó el BOC (Bloque Obrero y Campesino) y la corriente de Andrés Nin (Izquierda Comunista de España), ya en ruptura con la Oposición de izquierda internacional ligada a Trotsky.
UNA REAL ORGANIZACIÓN AUTONOMA DE LA JUVENTUD
Por lo general, la visión que se nos trasmite de las organizaciones de la juventud de los años 1020-1930 es la de simples satélites de los partidos. Pues bien, Solano muestra bien que la JCI tenía una autonomía real. El primer congreso se celebró en 1934. Pero muy pronto se establecieron relaciones con las Juventudes socialistas, comunistas y libertarias. La situación se radicalizaba en España. Hitler asumía el poder en Berlín( ) y Dollfuss aplastaba las milicias obreras en Viena (Febrero de 1934). Lo que demuestra el libro de Solano es que la juventud anticipa de cierta manera la voluntad de unificación y de combate del movimiento obrero, Así, la JCI integra en su seno a los jóvenes de ICE cuando se produce la creación del nuevo partido.
LA RUPTURA CON LA POLITICA DE DIVISIÓN DEL STALINISMO
En esa época, la Internacional Comunista está en pleno “tercer periodo.” El enemigo es la socialdemocracia. Esta política irresponsable tuvo como consecuencia dramática la división del proletariado alemán y el ascenso de Hitler. Maurín, Nin y Trotsky preconizan el frente único ante el avance del fascismo. Esta orientación se concreta en España. ”La política de frente único ha comenzado a adquirir todo su sentido a fines de 1933 y a comienzos de 1944. Pero éste debe cristalizar bajo una forma adaptada a la características del movimiento obrero y del país. Laboriosamente, a través de diferentes batallas contra el paro forzoso, contra la patronal, etc. el BOC ha abierto la vía a la Alianza Obrera que se constituyó en 1933”... Por su parte, la Alianza Obrera de Asturias se organizó en Marzo de 1934 con la participación de la CNT...El 5 de Marzo, por iniciativa de las Juventudes Socialistas y de la Izquierda Comunista. la Alianza Obrera se ha constituido en Madrid.”
LA FUNDACIÓN DEL POUM
Pese al fracaso de la Revolución de Octubre, las Juventudes Socialistas se radicalizan. Santiago Carrillo, Federico Melchor y Hernández Zancajo tratan de acercarse a los trotskistas y a los futuros poumistas. En este contexto, Trotsky preconiza la política de “entrismo”. (5). Wilebaldo Solano recuerda que, en septiembre de 1934 ,”Carrillo llegó hasta proponer que la JCI se fusionara con las Juventudes Socialistas. “Nosotros quedamos sorprendidos y respondimos que antes de vislumbrar una fusión era necesario resolver numerosas cuestiones políticas”.
El movimiento trotskista ha considerado siempre que hubiera sido mejor entrar en el Partido Socialista y sus Juventudes, lo que habría permitido una intervención mucho más eficaz en la revolución española que constituir el POUM. Solano no evita el debate y recuerda que el “giro francés” y la experiencia del “entrismo” en los partidos socialistas de Europa y de los Estados Unidos (1934-1935) se soldó por un fracaso y recuerda que después del 7º Congreso de la Internacional Comunista, los delegados y los emisarios de Moscú (Codovila, Duclos, Guyot, etc.) ejercieron una presión constante sobre los dirigentes de las Juventudes Socialistas y de la izquierda socialista. Solano subraya que, “salvo excepción, nadie ha pensado en el seno de las organizaciones que se habían fusionado para fundar el POUM que esta perspectiva era la mejor” (p.76).
Es muy fácil decir que la creación del POUM fue un “error”. ¿Pero los que lo criticaron fueron capaces de operar mejor entonces o después? Además, después de 1945, en Francia o en Italia, a título de ejemplo (evitemos evidentemente de evocar a España, Portugal, Hungría o Polonia, etc.) el periodo era seguramente menos trágico que en los años 30). Quien no ha visto a militantes honestos entrar en las organizaciones de masa con vistas a “radicalizarlas” se dejar “devorar” o corromper como Santiago Carrillo ¿( (8). El ejemplo reciente del PT brasileño es bastante ilustrativo. La cuestión del “entrismo” se ha soldado por doquier por un fracaso. Por eso sería sin duda útil sacar un balance público. Y esto rebasa evidentemente la cuestión del trotskismo y del POUM.
LOS GRANDES PROBLEMAS DEL POUM EN LA REVOLUCION
El POUM se constituye el 29 de septiembre de 1935. Implantado sobre todo en Cataluña, parece presto para un rápido desarrollo (8), sobre todo en Galicia, en Madrid y en la región de Valencia. El partido cuenta con unos 8.000 militantes y 40.000 simpatizantes. La participación en las elecciones de Febrero de 1936 serán su bautismo de fuego. ”El POUM participa en la coalición obrero- republicana que los stalinistas se apresuraron a bautizar de Frente Popular. En realidad, no era la fórmula clásica del Frente Popular. No se trataba de una coalición orgánica, sino de un frente electoral. Trotsky, mal informado y creyendo que se repetía el Frente Popular francés, escribió un artículo muy agresivo contra Nin y Andrade que asombró incluso a los trotskistas franceses, que, por cierto, se limitaron a publicarlo en su Boletín interior. Trotsky demostraba una incomprensión total de un fenómeno de masas prodigioso que iba a modificar radicalmente la situación española. En efecto, la victoria electoral permitió la liberación de los 30.000 presos de Octubre de 1934, la derrota política de la derecha y el ascenso de un movimiento de masas” (P.233). Solano dice la verdad cuando afirma que la cuestión de las elecciones era vista como un paso adelante para liberar a los presos del 34. Sin embargo, ¿se trataba solamente de un “frente electoral?” Se sabe que la campaña electoral movilizó masas enormes. Pero la distribución de las circunscripciones en el interior de la coalición electoral del “Frente Popular” deja la parte mejor a los Republicanos y reduce al máximo el voto obrero. No hablemos del “programa”: el republicano Diego Martínez Barrio había sido muy claro; ”los republicanos no deben ni pueden comprometerse a otra cosa...(“la amnistía para los presos y nada más).En lo que concierne a los ataques de Trotsky, el tono y los términos empleados no permitían la continuación de un diálogo. Por lo demás, el fondo no estaba desprovisto de perspicacia; el POUM comenzaba a dejarse arrastrar a un terreno resbaladizo. Sin embargo, si queremos ser honestos, ¿ una organización revolucionaria podía quedarse al margen de esta elección y aislarse totalmente? , “¿Era oportuno presentar listas independientes.? Era realmente un ejercicio muy difícil.
Solano muestra en su libro la abnegación y el heroísmo de los militantes del POUM. Desde que estalla el “pronunciamiento”, en las colectivizaciones, en las medidas revolucionarias, en la acción militar, los militantes del POUM estarán siempre en primera fila. Luego, el POUM se encontrará confrontado con el mismo tipo de problemas.
Y vamos a la militarización de las Milicias No se dice mucha cosa ( y, sin embargo, en sus comentarios de prensa a propósito del film de Ken Loach, Solano había destacado bien la importancia primordial. Esta cuestión merecía ser más analizada en la obra.
La participación de Nin en el nuevo Gobierno de la Generalitat ¿Acaso no podía ser una especie de trampa? Recordemos que en la noche del 19 de Julio, después de que los obreros de Barcelona habían aplastado a los militares reaccionarios, Companys no tenía mas que una obsesión: restablecer a todo precio el orden. El presidente catalán vislumbra la posibilidad de enviar fuerzas del orden contra los militantes sindicalistas en armas.. Escofet, jefe de la policía catalana, logra disuadirle, ya que las unidades republicanas que acababan de combatir codo con codo con los obreros “no obedecerían”. Numerosos militantes (e historiadores) han caído en el romanticismo hablando del “Comité de Milicias Antifascistas”. Solano tiene mil veces razón cuando analiza: ”En Julio de 1936, el problema del poder y de los órganos de poder era en Cataluña la cuestión central. El POUM y la JCI se pronunciaron desde el comienzo en favor de la formación de un gobierno obrero....Pero los dirigentes de la CNT (mayoritarios en ese momento), a los que el presidente de la Generalitat Lluis Companys había dicho que estaba dispuesto a retirarse, han dejado el gobierno de la Generalitat y han decidido de doblarlo con un Comité de Milicias antifascistas. Este organismo ha sido creado después de un compromiso...<semejante compromiso no tenia otro objetivo que debilitar al POUM y de favorecer al PSUC... Los militantes del POUM y de la JCI consideraron que se trataba de un retroceso grave. A este propósito jamás comprendieron los comentarios extranjeros que exaltaban el Comité de Milicias convirtiéndolo en una especie de Soviet”. El 26 de septiembre, el Comité de Milicias fue disuelto e integrado en el Gobierno de la Generalitat. La contrarevolución podía comenzar.
LA POLÍTICA DEL POUM, UN DEBATE SIEMPRE ACTUAL
Los adversarios (de “izquierda”) del POUM no han sido jamás avaros de crítica. Solano, pese a su posición, no cae en ninguna complacencia. Sin embargo, este joven partido representaba un punto de apoyo extraordinario para los trabajadores españoles. El fue el primero en denunciar los procesos de Moscú. Pese a las divergencias, sin reserva mental, Nin propuso a Trotsky que se refugiara en España (la carta fue desviada y no llegó nunca al destinatario, como numerosas otras misivas), No es inútil recordar que las provocaciones y el trabajo de la GPU contribuyeron a envenenar numerosas divergencias. Los stalinistas no han cesado de repetir que los acontecimientos de Mayo de 1937 constituían una especie de traición en pleno combate. Frente a esta visión embustera y caricatural, Solano, una vez más, restablece los hechos. En plena ofensiva fascista contra Madrid, desde Octubre de 1936, los stalinistas comenzaron sus agresiones y sus provocaciones contra los poumistas, acompañándolas de una campaña de calumnias y de difamación monstruosa (pag 83).
Los emisarios de Moscú, Rosemberg y Antonov-Ovseenko, ejercieron un chantaje vergonzoso sobre el gobierno central y el de Barcelona ( Stalin se lo agradecerá más tarde con un tiro en la nuca). La declaración de la “Pravda” del 17 de Diciembre de 1936 era sin ambigüedad. “En Cataluña, la eliminación de los trotskistas ha comenzado ya y será conducida hasta el fin con la misma energía que en la URSS”. Pero lo que no hay que olvidar es que la GPU no mataba por perversión o sadismo; la cuestión era política. Todo avance de la Revolución constituía un peligro mortal para Stalin y sus sicarios. Pero, en Enero de 1937, el Comité Ejecutivo de la Juventud Comunista Ibérica enuncia las bases de un programa con vistas a la constitución de un Frente de la Juventud trabajadora revolucionaria: extensión de la revolución, organización de un Ejército revolucionario, disolución de los Parlamentos, elección de una Asamblea de delegados de lo comités obreros, campesinos y combatientes, depuración de los aparatos administrativos y judiciales, ruptura con la Sociedad de Naciones y la diplomacia secreta, defensa de las libertades democráticas, condenación de las campañas de calumnias en el seno del movimiento obrero. El eco es extraordinario. El 4 de Febrero de 1937, unos 8.000 militantes asisten a un gran mitin en Gran Price de Barcelona. La reunión se termina en gran manifestación por las Ramblas. Unos días después, un inmenso mitin en la Plaza de Cataluña reúne a 50.000 personas. En la tribuna, las Juventudes Cooperativistas, los Estudiantes revolucionarios, las jóvenes de Mujeres Libres, Wilebaldo Solano por la Juventud Comunista Ibérica y Fidel Miró por las Juventudes Libertarias ante un público entusiasta. La consigna de los oradores es: “No hay que ceder un solo paso por el camino de de la contrarevolución y de la derrota (pag 87 y 88). Muy pronto, el Frente establece contacto con las Juventudes Socialistas (”caballeristas”). Todo parecía posible.
Las Jornadas de Mayo de 1937 (9) constituyen para los stalinistas
la última provocación en el proceso que conduce a la caída
de la Revolución y a la pérdida de la guerra. El secuestro,
las torturas y el asesinato de Nin concluirán este sucio trabajo.
Podemos preguntarnos de nuevo si la manera de discutir cortante
de Trotsky era el mejor medio de convencer, Cuando se leen los términos
extremadamente virulentos (“traición...“criminal actitud”) tenemos
el derecho de preguntarnos si el método era el bueno. Todo militante
obrero normal, y Nin estaba lejos de ser un novicio, se habría sentido
humillado y difamado en su dignidad y su honor, (10) Sin embargo,
Trotsky supo reconocer el valor de Nin, Después de su asesinato,
publicó, el 8 de Agosto de 1937, un texto vibrante en el
que rendía justicia al revolucionario decía: ”Pese a las
divergencias que me separan
del POUM, debo reconocer que en la lucha que sostenía
Nin contra la burocracia soviética, la justicia
estaba enteramente de su parte. Se esforzaba en defender la
independencia del proletariado español frente a las maquinaciones
diplomáticas e intrigas de la pandilla en el poder en Moscú.
( ...), Nin se negó a colaborar con la GPU para arruinar
los intereses del pueblo español. Este era su único crimen
y lo pagó con su vida”(pag 27O)
EL POUM FRENTE A LA REPRESIÓN STALINISTA
El POUM ha sido caracterizado como trotskista, No es un término injurioso, ni mucho menos. Pero Solano recuerda simplemente que él no lo fue. El POUM quiso ser una organización revolucionaria combatiendo por el socialismo, es decir, por la emancipación de la Humanidad y el Comunismo, con principios marxistas. El autor muestra como con un coraje extraordinario, (con frecuencia muy jóvenes) (11),los anarquistas ,los socialistas (caballeristas),todos los que rechazaban los métodos del stalinismo, llegaron , no a evitar el asesinato de Nin y de muchos otros, pero a resistir y a neutralizar la acción de sus adversarios Gracias a su inteligencia y a los lazos que tenían con su base social y a la solidaridad internacional, los poumistas pudieron resistir. Solano lo recuerda con orgullo y con razón: los procesos de Barcelona no fueron los de Moscú.
La abnegación de militantes como Daniel Guerin, como Victor Serge, y como muchos otros, pese al momento (“Es medianoche en el siglo”, decía Serge) permitió a Wilebaldo Solano, a Gorkin, a Andrade y sus camaradas, salvar el honor de la clase obrera. En el libro que comentamos se puede leer no sin satisfacción, el informe encontrado en Moscú del stalinista Luigi Longo (alias Gallo, (adjunto de Togliati-Ercoli), enviado por la GPU para liquidar a los revolucionarios. Longo no puede por menos que dejar estallar su furor impotente ante los hechos que recuerda.
VIDAS PARALELAS: NIN- MAURIN - SERGE- TROTSKY
Andreu Nin era un dirigente excepcional, de envergadura internacional. Por eso, la GPU quería “liquidarlo” a todo precio. En Cataluña estaba ligado intimamente al movimiento obrero más sincero y más profundo. Primero, como militante de la CNT, había trabajado con Salvador Seguí, que era una de las figuras más importantes del anarcosindicalismo y que fue asesinado por esbirros de la patronal catalana durante los “tres años bolcheviques de Barcelona. Pero lo que le hacía particularmente peligroso para Stalin es que había residido en Moscú cerca de diez años y había tenido cargos importantes en la Internacional Sindical Roja y conocía muy bien personalmente a los dirigentes de la Internacional Comunista. El tenía la vocación de ser un elemento importante desde el punto de vista internacionalista. Su amigo Joaquín Maurín fue un notable organizador. Desgraciadamente, el golpe militar le sorprendió en Galicia durante una gira militante. Milagrosamente salvado (se creía que le habían fusilado los franquistas), no pudo desempeñar el papel político que le correspondía como secretario general del POUM.
En lo que se refiere a Víctor Serge, personalidad de una integridad absoluta, fue fiel a sus amigos del POUM y al combate por la emancipación hasta su muerte. El homenaje que le rinde Solano es conmovedor. En fin, es útil recordar la amistad que ligó Trotsky a Nin, ya que las toneladas de tinta, de polémicas y de papel (bien o mal intencionadas) permiten olvidar con frecuencia lo más importante. La estima sincera y recíproca que sentían los dos hombres. El testimonio más emocionante, y al propio tiempo más púdico, lo debemos a Wilebaldo Solano cuando él nos describe la última jornada con Andreu Nin el día de su secuestro por la banda de Orlov hasta su lugar de tortura y su asesinato en Alcalá de Henares: ”Yo no olvidaré nunca ese 16 de Junio de 1937. Para muchos fue sin duda una jornada más en la Barcelona herida por la guerra y las secuelas de Mayo. Pero para Andreu Nin y sus camaradas de combate fue una jornada dramática en la historia de España y del socialismo internacional.”(...) “Era un 16 de Junio. En Barcelona lucía un sol espléndido y el azul del cielo era realmente maravilloso. Lejos, en los parapetos de los frentes de Aragón, de Levante y de Andalucía, y en las propias trincheras de la Moncloa, militantes del POUM y de la JCI luchaban y morían mientras sus dirigentes era calumniados, detenidos, y pronto, hasta asesinados Al día siguiente, en las calles de Barcelona, las gentes leían asombradas en los muros: ”¿Donde está Nin?. La prensa, sometida a la censura, no dijo nada hasta el día 22.”(pag 183 y siguientes)
ALGUNAS ENSEÑANZAS
A través de los films de investigación como “Operación Nikolai” que menciona Solano (visto en Francia por la cadena ARTE) se comprende, con todos los detalles, lo que muchos ya habían revelado en parte. Ahora conocemos los nombres de los verdugos enviados por Stalin. Sus métodos no tenían nada que envidiar a los mafiosos.
De 1936 a 1939 se desarrollaban en España dos guerras a muerte, dos guerras civiles. Una oponía las fuerzas nacionalistas de Franco, apoyado por Hitler, a los republicanos españoles ayudados por los comunistas y la otra oponiendo a los comunistas entre ellos. Stalin en la Unión Soviética y Trotsky desde el fondo del exilio esperaban respectivamente representar la salvación de los republicanos españoles, que ellos sostenían uno y otro, trataban de devenir cada uno el único portavoz de la revolución comunista mundial. Nosotros hemos enviado nuestros jóvenes agentes de información todavía inexperimentados, al igual que nuestros cuadros mejor preparados. España fue, en cierto modo, nuestro “jardín infantil”(....) Las iniciativas que hemos tomado después tenían todas respondían a los contactos que habíamos establecido en España y las lecciones que habíamos sacado de la guerra civil española(13). Nosotros sabemos ahora que fue el adjunto de Pavel Soudeplatov, Leonide Eitingon el que envíó Lev Lazarevic Feldine (alias Alejandro Orlov) (14) para realizar sus siniestras misiones. Es este individuo el que fue encargado de torturar y asesinar a Nin y de esconder su cadáver. Son estos mismos bandidos que reclutaron a Mercader, el asesino de Trotsky en Coyoacan. Condecorado por sus jefes, Mercader será incluso consejero a sus horas, consejero político de... Fidel Castro. Hay motivos para preguntarse como Mercader, alias Mornard, alias Jacson pasaba tan fácilmente la frontera de los Estados Unidos con Méjico y con falsos documentos. El hecho de que Orlov haya encontrado tan fácilmente refugio en los Estados Unidos y no haya sido jamás inquietado por los servicios secretos soviéticos tendería a creer que el asesinato de Trotsky habría podido ser realizado con la asistencia de los servicios secretos norteamericanos. En aquella época, el jefe del FBI no era otro que Edgar J. Hoover, Se sabe que este individuo no tenía escrúpulos cuando se trataba de la liquidación de militantes obreros que sus homólogos de la Lubianka. Hace unos años, Pierre Broué lo había sugerido.
Los tiempos han cambiado. El stalinismo ha muerto. Hace algunos años, después de 1978, se había puesto en las Ramblas de Barcelona (allí donde se encontraba el local central del POUM) una placa en la que se afirmaba que Nin había sido (“víctima de la incomprensión”). El stalinismo trataba de resistir...Ahora una nueva placa recuerda al fin que Andreu Nin fue “víctima del stalinismo”.
Muchos de nosotros hemos leído con emoción el libro de Wilebaldo Solano. Entre las víctimas de 1937 se recuerda a Marciano Mena, que fue dirigente del POUM de Lérida. Este militante había sido uno de los derrotaron a los militares que se querían apoderar de la ciudad. En 1937, las gentes del PSUC instruyeron un proceso contra él. Le condenaron a muerte y le fusilaron. Mena murió heroicamente y sus asesinos se escondieron por miedo a posibles represalias. En las trincheras del frente de Huesca y en Lérida se difundieron hojas denunciando el crimen.
En fin, Wilebaldo Solano revela (y no constituye el menor interés de su libro) que las diferencias entre Nin y Trotsky fueron exageradas por agentes provocadores stalinistas infiltrados en las organizaciones revolucionarias. Así, ciertas cartas de Trotsky no llegaron nunca a Nin. Citas que habían sido fijadas para que el POUM pudiera a asistir a conferencias trotskistas fueron confundidas deliberadamente. Nadie borrará las divergencias ( por lo demás normales) entre las organizaciones que combatían por la revolución. Es innegable que hubo errores, incomprensiones y Solano subraya un cierto número. Más allá de las polémicas, el libro es sin embargo un instrumento precioso para todos los militantes que quieren orientarse y combatir. El “coup de force” y las jornadas de “dupes” de Abril-Mayo de 2000 en Francia (bastante parecidas al ”golpe de Estado” del general de Gaulle de 1958), las gigantescas manifestaciones, la guerra imperialista anunciada, todo demuestra que la lucha de clases necesita, requiere más que nunca lucidez y organización.
Hay que leer libro de Wilebaldo Solano. Es un análisis
honesto, inteligente, escrito con el respeto escrupuloso
de los militantes y las personas. Y esto no es frecuente. Y es también
y, sobre todo, la obra de un militante lúcido, fiel a su clase,
combatiendo por el socialismo y la revolución.
NOTAS
(1) Pierre Broué, Emile Temime y Remy Skutelsky figuran sin duda entre los historiadores que superan lo convencional. Evidentemente, se pueden buscar referencias útiles en los trabajos Hugh Thomas, Paul Preston, Gabriel Jacson, Pelai Pagés y Frank Minz.
(2) Título de la obra de Jesús Hernández, ex-dirigente del P.C. español que denunció las prácticas stalinistas.
(4) Se habla con frecuencia de la “Revolución de Octubre de 1934 “de Asturias porque en realidad el movimiento fracasó en Madrid y en las regiones como Cataluña.
(5)”No podemos fundirnos en un conglomerado amorfo, llamado a romperse al primer contacto con la realidad”(pag “17 dijo Nin (citado por Solano).La ruptura con el movimiento trotskista era una realidad . Los puentes estaban rotos entre Nin y Trotsky desde 1932.
(6) El término de “entrismo” no satisfacía a los militantes españoles, que se pronunciaron en general por la fusión del Bloque Obrero y Campesino y la Izquierda Comunista y la creación del POUM
(7).Entre las anécdotas irónicas sobre Santiago Carrillo, figuraba la siguiente. ”Yo no ingreso nunca en una organización sino en su dirección”.
(8) Ver “La Revolución española” de Trotsky (textos recogidos por Broué)
(9) Ver igualmente “Historia de la FAI “de Juan Gómez Casas.
(10)Ver también “La Revolución española de Trotsky
(11) La JCI estaba constituida por chicos y chicas muy jóvenes, entre 15 y 18 años, en su mayoría obreros y campesinos.
(12) Texto encontrado en los archivos de Moscú;
(13) Pavel Soudoplatov, ”Missions spéciales”. Ediciones du Seuil , Paris, 1944, Como en todo libro de este género se encuentran mezclados elementos verídicos y numerosas mentiras.
(14) “The secret history of Staline crimes”. Nueva York +1953-
Edición digital de la Fundación Andreu Nin, septiembre 2005