Fòrum Social Català. 25 y 26 de Enero 2008
Reseña de Pello Erdoziain
Los pasados 25 y 26 de Enero, en la Universitat de Barcelona, se celebró
el Fòrum Social Català.
En dicho Fòrum la Fundació Andreu Nin participó en el
Aula “Autogestió, revolució y poder: Estrategias per cambiar
el món”, interviniendo como ponente Andy Durgan.
Asimismo el miembro de la FAN, Agustín Maraver, participó como
ponente en el Aula: “UE: Tractat de Lisboa i socialismo del siglo XXI”.
Autogestió, revolució y poder: Estrategias
per cambiar el món” (25.01.08)
LAS COLECTIVIZACIONES EN LA REVOLUCIÓN ESPAÑOLA
La revolución española de 1936 ha sido muy importante. Fue
la respuesta de las masas al alzamiento militar de Julio de 1936. Es una
de las revoluciones sociales más avanzadas del siglo XX. Una experiencia
autogestionaria que supuso entre otras cosas; el control de la calle, la
igualdad de género, las colectivizaciones y la militarización
obrera.
Las colectivizaciones representan una experiencia única en España
y casi insólita en el mundo. Los campesinos y obreros tomaron las
fábricas en Julio de 1936 porque provenían de una experiencia
obrera histórica; de lucha y de formación teórica en
los Ateneos.
Hubo colectivizaciones en todo el campo republicano. Se estableció
una organización democrática de la producción agraria
con el objetivo del bien común del propio pueblo y del entorno.
Resultaron más importantes que las agrícolas, las colectivizaciones
industriales y de servicios, llegando a alcanzar hasta el 80% de la actividad
de ambos sectores.
Los sindicatos (CNT) tomaron el control de las industrias y servicios en
algunos casos. En otros fueron los propios obreros de las fábricas
quienes tomaron el control de éstas. El objetivo era el beneficio
social común y no el lucro personal.
Se colectivizaron también hoteles y restaurantes para que la gente
pudiera comer barato. Otros locales también se tomaron para transformarse
en hospitales o locales sociales y políticos.
A consecuencia de la incorporación masiva de las mujeres a la industria,
debido a las necesidades de guerra, se crearon también guarderías
infantiles.
A pesar de las dificultades económicas y escasez de materias primas;
muchas de las fábricas incautadas fueron mejoradas técnicamente
durante el proceso de la Colectivización. Dándose el caso de
que cuando, tras la guerra civil, se les restituyeron las empresas a sus
antiguos propietarios; éstas funcionaban mucho mejor que antes de
la incautación.
Lo que todavía resulta más sorprendente es la gran eficacia
de este experimento y el modo en que la gente de la calle fue capaz de organizarse.
La experiencia de la revolución española demuestra que sin
tomar el poder, no es posible llevar adelante el proceso revolucionario.
Durante la revolución española no se tomó el poder,
por lo que aquella terminó siendo derrotada antes del final de la
guerra por el papel que desempeñaron las fuerzas contrarrevolucionarias
republicanas.
Los trabajadores controlaban muchas cosas, pero otras muy importantes como
el comercio exterior no. Éste seguía en manos del gobierno
republicano pro-burgués.
Al renunciar a tomar el poder perdieron un arma importante los partidarios
de la colectivización y terminaron derrotados. Se trataba de crear
un estado obrero y revolucionario y el no crearlo supuso la derrota de la
revolución y se impidió cambiar el mundo.
Catalunya fue el centro de la revolución que se produjo en el Estado
Español en 1936 y este hecho tan importante ha sido eliminado de la
historia oficial.
LA LUCHA EN LAS CONDICIONES ACTUALES
En el mundo actual no hay soberanía económica, ya que no se
puede elegir realmente ni trabajo ni vivienda. El Estado cuenta con las Fuerzas
de Seguridad para impedir el libre albedrío de la gente.
Pese a que la sociedad catalana, por ejemplo, es una sociedad capitalista
y está organizada en forma de “democracia burguesa”, aún se
puede elegir luchar o no, aunque no se pueda elegir el contexto. Siempre
ha habido movimientos de resistencia y de lucha a lo largo de la historia.
A los llamados “neoliberales”; la derecha, solo les importa el dinero, el
suyo; pagar menos impuestos, aumento del gasto en represión policial
y en infraestructuras que sirvan a sus intereses.
Ante las elecciones, los anticapitalistas carecen de representación
política. Por ejemplo, a la Izquierda Abertzale, con quienes se confluye
en una misma línea de unidad anticapitalista, se le intenta aplastar
desde el Estado por presentarse a las elecciones.
La revolución se produce cuando la gente decide dirigirse a si misma,
mientras tanto los revolucionarios tienen que hacer todo aquello que ayude
en la confluencia de la lucha anticapitalista, a pesar de no tener confianza
en las instituciones del Estado.
Tampoco se puede cambiar el mundo ganando las elecciones, los ejemplos de
Lula o de Chávez así lo demuestran.
EL MOVIMIENTO ZAPATISTA
Se aprecia un cierto escepticismo en la posibilidad de cambio del mundo actual.
Sin embargo, los zapatistas, como los revolucionarios históricos;
controlan su vida y hacen con ella lo que quieren. Cada cual lucha en su
entorno como puede y quiere y, por ello, tiene derecho a equivocarse.
Los indígenas de Chiapas han desarrollado una gran experiencia política
de todo tipo y han intentado aprender de ello; lucha armada, izquierda unitaria,
acuerdos con el gobierno…Y esa es una experiencia que dura ya catorce años;
con lo que representa de importante bagaje para quienes participan de este
movimiento.
La revolución es un proceso abierto y continuo, pero la clave está
en la cuestión del Poder. El ideal es vivir mejor, ser felices y controlar
la propia vida; exactamente como el 19 de Julio de 1936. Por eso mataron
a los revolucionarios de entonces; porque aquello era intolerable.
Cuando en Julio de 1936, en Barcelona se produjo la revolución; el
movimiento obrero llevaba años de experiencia, de aprendizaje…En el
zapatismo ocurre igual; es un movimiento que proviene de una experiencia
de generaciones. Estas experiencias requieren tiempo; la autogestión
es imposible con prisas.
“UE,: Tractat de Lisboa i socialisme del Siglo
XX” (26.01.08)
1. PROYECTO ESTRATÉGICO DE LA UNIÓN EUROPEA
QUE NACE CON MAASTRICHT.
El Tratado de Maastricht está basado en:
- El Avance al mercado único.
- Introducción de la moneda única, el Euro
y su reestructuración mercantil posterior.
- Mayor competitividad, recortes sociales, desregulaciones
de políticas sociales…
La UE debía proceder a lograr la unidad económica y social
europea y mayor justicia social, era la alternativa al llamado socialismo
real. Sin embargo, con la política que surge del Tratado de Maastricht,
se ha ido restringiendo la justicia social; recortando beneficios sociales.
Ha habido un cambio de la correlación de fuerzas.
La integración del mercado de la antigua Europa Oriental se ha hecho
en base a la aplicación de políticas neoliberales; políticas
de choque con un gran coste social en el que se ha destruido todo y se ha
impuesto un mercado con gran capacidad de absorción de la capacidad
productiva a fin de destruirla, con lo que se ha producido la eclosión
de una gran reserva de mano de obra barata que facilita las políticas
restrictivas de derechos sociales.
Además la reunificación alemana ha dado un mayor peso demográfico
y económico al nuevo estado alemán en la UE, lo que ha alterado
el régimen de equilibrios políticos internacionales; siendo
ésta unificación el elemento central de la construcción
europea.
A esta situación se pretende dar respuesta con una constitución
europea, a fin de transformar en ley todas las políticas neoliberales
y de ataques a los derechos sociales.
La UE basa su funcionamiento en acuerdos intergubernamentales sin que exista
un gobierno supranacional. Se ha construido un aparato institucional sin
participación ciudadana, creando la ilusión de ser una estructura
democrática.
El Tratado de Lisboa es el tratado constitucional europeo eliminando aquellos
elementos incómodos para los estados; por ejemplo las políticas
sociales, que son competencia de aquellos (política interior). El
Tratado de Lisboa resulta regresivo socialmente respecto al proyecto, fallido,
de Constitución Europea.
2. EL DEBATE EN LA IZQUIERDA SOBRE LA CONSTITUCIÓN
EUROPEA.
Asistimos a una constante erosión de la legitimidad de las organizaciones
sociales y a una expansión de las políticas neoliberales y
de ataques sociales, con consecuencias desconocidas hasta la época.
Ha habido respuesta social a los ataques neoliberales. Sin embargo del gran
movimiento huelguístico que se ha desarrollado en Europa, solo ha
habido dos victorias; la de los estibadores y la de los ferrocarriles franceses,
que han evitado la reestructuración que el gobierno francés
pretendía inicialmente.
Ante esta coyuntura es fundamental pasar de la resistencia social a la resistencia
política en una época de grandes derrotas. En la actualidad
hay que construir y desarrollar organizaciones unitarias de representación
política, ya que no estamos ante una situación revolucionaria.
3. EL SOCIALISMO DEL SIGLO XXI.
En el siglo XX el socialismo fracasó en Europa. En el siglo XXI se
ha de ir hacia la integración de las tareas democráticas y
a la recuperación para la lucha de la nueva composición social
de la clase obrera.
Vivimos en una etapa de derrotas y tendremos que engancharnos al último
tren. Para Carlos Marx el socialismo era una alternativa real en el seno
del capitalismo. Ahora estamos en una etapa en que la única alternativa
real existente es el capitalismo como tal. Sistema que, para Keynes, lleva
inexorablemente a la crisis, lo que resulta muy problemático de gestionar.
La izquierda europea ha sido derrotada por haber perdido su conciencia antiimperialista.
En esta nueva etapa hay que pensar en el socialismo a partir de la derrota.
En América latina hay distintas salidas al neoliberalismo, por lo
que cabe preguntarse si América latina puede ser el laboratorio del
nuevo socialismo.
El movimiento bolivariano ha lanzado la consigna de Socialismo del Siglo
XXI, que como la revolución permanente no puede darse en un solo país,
debe expandirse internacionalmente.
Como forma de superación del déficit democrático; en
América Latina se ha ido desarrollando un nuevo marco político
en países como Venezuela, Brasil, Bolivia, Ecuador…a fin de dar una
respuesta popular al neoliberalismo.
Estamos ante una nueva fase en América latina y en Europa, para desarrollar
en ambos continentes un nuevo proceso constituyente abierto; contra el neoliberalismo
y de carácter democrático.
4. EL SOCIALISMO EN AMÉRICA LATINA.
En América latina el neoliberalismo ha supuesto un genocidio social,
a base de dictaduras, y ha sido impuesto para hacer irreversible el modelo
y el proceso capitalista; la contrarrevolución preventiva.
La salida al post-liberalismo tiene diferentes alternativas y una de ellas
es la vía socialista:
1. Recuperación de los recursos naturales. En el
mundo hay de todo y en cantidad suficiente para satisfacer las necesidades
humanas.
2. Reconstrucción del estado social; contra las
privatizaciones de empresas y servicios públicos.
3. Democracia en el sentido de “los de abajo”. Democracia
republicana, multicultural. Una nueva constitución democrática
y popular.
4. Búsqueda de un nuevo modelo de desarrollo económico.
5. El “latino-americanismo” como alternativa; o nos salvamos
todos o no hay solución.
Reconstruir un poderoso sector público mediante la nacionalización
de los medios de producción. Priorizar la política social buscando
siempre reducir desigualdades. Fomentar una revolución educacional
y cultural que se enfrente al “American Way of Life”. Articular el socialismo
con el nacionalismo radical, muy latente en la región, unido al internacionalismo.
Las experiencias que están surgiendo de manera novedosa en América
Latina sobretodo, lo han hecho en procesos de globalización como a
los que actualmente asistimos.
América latina representa una dura experiencia de construcción
del socialismo en la periferia, que no será igual que en el centro
del sistema. Cuba tampoco es un modelo respecto al resto de revoluciones
de la región.
El socialismo del siglo XXI en América Latina tendrá sus especificidades.
Cualquier avance social en la región estará en confrontación
con los Estados Unidos que intentará reaccionar interviniendo en la
zona. Los procesos deben desarrollar una democracia participativa y el poder
popular debe estar legitimado por la masa de la población. El principal
actor de todo este nuevo proceso será el Pueblo.
Febrero-2008