Jornadas “70 Anys del Procés
contra el POUM”
Pello Erdoziain
El pasado 13 de diciembre, la Fundació Andreu Nin organizó
unas Jornadas con el título: “70 Anys del Procés contra el
POUM”. Estas Jornadas tuvieron lugar en el salón de actos del Palau
de la Virreina de Barcelona.
El Palau de la Virreina fue un local emblemático del POUM durante
la Guerra Civil y la Revolución. Cuando fue incautado por este partido,
tras las jornadas revolucionarias de julio de 1936; pasó a denominarse
“Institut Maurín”. En este emblemático edificio se celebró
la última reunión del CE del POUM presidida por Andreu Nin
el 16 de junio de 1937.
Las jornadas se estructuraron en dos charlas; “ANATOMÍA D´UNA
CONTRARREVOLUCIÓ: STALIN, NEGRÍN I EL FI DE LA REPÚBLICA”
y “70 ANYS DEL PROCÉS CONTRA EL POUM”, de las cuales ofrecemos a continuación
una síntesis.
1.) 13.12.08. 16 horas. “ANATOMÍA D´UNA
CONTRARREVOLUCIÓ: STALIN, NEGRÍN I EL FI DE LA REPÚBLICA”.
PONENTES: Ferrán Aisa, Reiner Tosstorff, Antonio Cruz.
MODERADOR: Albert Toledo.
LA BARCELONA REVOLUCIONARIA
La revolución antes y después del 19 de julio de 1936 cambia
la sociedad; creándose patrullas de control, milicias, tribunales
populares, etc. Había todo un movimiento revolucionario en la calle.
Fue una revolución a medias tintas; la lucha se dirimía entre
quienes querían profundizarla o los contrarrevolucionarios que querían
acabar con ella. La revolución ha de hacerse de manera rápida,
de lo contrario vence la contrarrevolución.
Se ocuparon locales burgueses, eclesiásticos y públicos para
colectivizarlos o para albergar organismos revolucionarios. Así, por
ejemplo, en el Barrio de Sarriá; el POUM se incautó de una
mansión que se convertiría en un hospital: “Casa de Reposo
Joaquín Maurín”.
Se colectivizaron las industrias que luego serían ratificadas legalmente,
por parte de la Generalitat, mediante el Decreto de Incautación de
Industrias. Los propios consellers-regidors del Ajuntament de Barcelona,
de ERC-CNT; consideraban que era más provechoso que estuvieran estos
sectores económicos de utilidad pública en manos de los trabajadores,
ya que por ejemplo, los autobuses urbanos al estar colectivizados, recaudaban
más impuestos que anteriormente a su colectivización.
Se crea la nueva escuela; la “Escola Única”, el 01 de octubre de 1936,
bajo el lema “Ningú nen sin cap escola”. Para ello brigadas de trabajadores
voluntarios de la construcción (normalmente de la CNT), construyeron
edificios nuevos y rehabilitaron otros que se habían incautado previamente.
Durante la revolución, a pesar de los problemas, de los bombardeos
y de las calamidades que se hubo de sufrir; se escolarizó a la totalidad
de las niñas y niños de Catalunya.
Entre los órganos de doble poder que se crearon en pleno proceso revolucionario
en Barcelona, hay que destacar los Comités de Barriadas Revolucionarias;
órganos con más poder en los primeros momentos que la propia
Generalitat. Los anarquistas, pese a su enorme presencia en la calle, no
fueron capaces de crear órganos de poder alternativo acordes a su
influencia política.
LA “NO INTERVENCIÓN” EN LA GUERRA CIVIL Y LA CONTRARREVOLUCIÓN
ESTALINISTA
En Francia gobernaba el Frente Popular de Léon Blum, quien lideraba
la iniciativa europea de la “No Intervención” en la Guerra Civil Española
y la negativa a vender armas al gobierno de la República. El historiador
neonegrinista Ángel Viñas, relata las cínicas lágrimas
de Blum ante la delegación socialista española, porque su gobierno
“no podía” vender armas a la República.
No había aliados exteriores de la revolución. Ante esto, la
República se echó en brazos de la URSS que seguía manteniendo
en su encabezamiento la terminología “socialista”, aunque en realidad,
Stalin, pretendía acabar con la revolución española.
El PSUC se funda una vez comenzada la Guerra, en septiembre de 1936, y de
inmediato se adhiere a la III Internacional. Este partido pretenderá
tener un carácter hegemónico en Catalunya y algunos de sus
militantes se convertirán, de hecho, en los jefes del sindicato UGT.
El PSUC quería, frente a la colectivización, municipalizarlo
todo; transportes públicos, servicios públicos… a fin de poder
controlarlos. Pero estos servicios públicos estaban en manos de la
CNT ya que la UGT no tenía ninguna influencia en los mismos.
Aunque inicialmente la dirigente comunista “Pasionaria” intentó en
las primeros momentos de la guerra alcanzar un acuerdo con el POUM de Madrid,
con quien no le importaba entonces acordar dado el ambiente revolucionario
que se vivía, esta situación posteriormente cambiará,
a partir de agosto de 1936, con las instrucciones que Moscú ordena
a sus correligionarios españoles, el PCE y el PSUC:
1. La URSS decide comprometerse a apoyar a la República
(burguesa) para acabar con la revolución.
2. Comienzan los “Procesos de Moscú” y se lanza
la consigna, por parte del aparato de propaganda soviético, de una
conspiración trotskista mundial. Se considerará al POUM
como los “trotskistas” del estado español.
La constante presión desde la URSS al PCE, tenía como objetivo
que este partido fuera más activo contra el POUM. La consigna será:
“El trotskismo aliado del franquismo”. La ofensiva estalinista terminará
en una primera fase con la expulsión del POUM de los organismos públicos
e institucionales, para, a continuación tratar de liquidar físicamente
el trotskismo en España y en Francia. Stalin no podía aceptar
una revolución diferente a la que él pretendía representar
y por ello no soportaba la existencia de un partido comunista alternativo
al oficial como era el POUM.
La contrarrevolución tiene un punto culminante con “Els Fets de Maig
de 1937”, con las siguientes consecuencias:
1. Eliminación de la revolución, aún
manteniéndose en algunos casos las colectivizaciones.
2. Reforzamiento de la alianza burguesa ERC-PSUC frente
a la proletaria CNT-POUM.
3. La Generalitat queda muy disminuida en sus competencias
de autogobierno. El gobierno de la II República despoja a la Generalitat
de las competencias de Orden Público e industrias de guerra y acaba
con la situación de independencia, de hecho, de la que gozaba Catalunya.
4. Se pasa de una situación revolucionaria, alegre;
a la amarga sensación de que se está perdiendo la guerra y
sufriendo calamidades.
LA PERSECUCIÓN DEL POUM
Sobre la campaña contra el POUM existe hoy día una cierta historiografía
“neonegrinista”, según la cual sacar a relucir y denunciar esta persecución
política es “anticomunismo”. En la campaña contra el POUM confluyen
fuerzas políticas muy diferentes; había unas que querían
reconducir el proceso revolucionario porque se sentían débiles
para acabar con él, otras que veían con simpatía este
proceso y otras con posiciones abiertamente contrarrevolucionarias, en el
intento de lograr apoyos para la causa republicana en los países europeos
capitalistas; especialmente en Francia y Gran Bretaña.
La campaña estalinista contra el POUM tenía por objeto acabar
con la revolución a fin de que se retrocediera a una situación
política anterior al 19 de julio. Es una campaña contrarrevolucionaria
en la que los estalinistas, quienes monopolizaban el prestigio que aún
tenía la URSS entre sectores de la Izquierda, chantajeaban al resto
de partidos republicanos utilizando el control de las armas vendidas por
los soviéticos.
Como detalle anecdótico sobre la inconsistencia de las calumnias vertidas
contra el POUM, calificándoles de agentes del fascismo, habría
que contraponer que es el mismo ministro de propaganda nazi y efímero
sucesor de Hitler en la cancillería del III Reich, tras su suicidio,
Joseph Goebbels, quien durante el congreso anual del partido nazi en el “Parteitag”
de Nürnberg, en septiembre de 1936, se refirió largamente a la
Guerra Civil Española y en concreto atacó públicamente
a Andreu Nin, a quien calificó como la “cara pública del bolchevismo
en España”; señalándole como su enemigo.
EL GOBIERNO NEGRÍN
Desde el año 2007 está teniendo lugar, impulsada por los historiadores
oficiales, una campaña reivindicando la personalidad política
de Negrín. Se le trae a colación por parte de los historiadores
revisionistas (“revisionadores” en realidad), ocultando los detalles “malos”
de su biografía política. Así, unos lo califican como
“adelantado a su tiempo”, “un socialista que pactó con los comunistas…Igual
que ahora” y hay quienes han llegado a calificarle como “keynesiano” anterior
a Bretton-Woods.
El apoyo de ciertos sectores del PSOE, contemporáneos de Negrín,
a su carrera política, pese a pertenecer éste a la clase de
los terratenientes; era porque Negrín tenía una brillante trayectoria
como investigador. Negrín era catedrático de la facultad de
medicina de la Universidad de Madrid. El hecho de que fuera uno de los pocos
catedráticos dentro del PSOE, le permitiría llegar a la cúspide
del poder político republicano. La situación de guerra, además,
favoreció sus prácticas caciquiles y antidemocráticas,
de la misma manera en que muchos lúmpenes del PCE se hicieron fuertes
como gorilas estalinistas. La gestión del “Oro de Moscú” favoreció
las buenas relaciones de Negrín con los comunistas oficiales, siendo
él y Álvarez del Vayo, los hombres de Stalin en el PSOE. Los
“Trece Puntos de Negrín” casi con toda seguridad fueron inspirados
por Palmiro Togliatti, uno de los más destacados agentes estalinistas
en España.
Mientras que Negrín sí intervino en el canje de prisioneros
fascistas, como en el caso del cuñado de Franco, Serrano Suñer,
a quien facilitó su salida de la cárcel Modelo de Madrid para
ser ingresado en un hospital, poco antes de los sucesos de Paracuellos, y
de dónde pudo huir fácilmente al extranjero; por el contrario
no movió un sólo dedo para canjear a Joaquín Maurín
preso en las cárceles franquistas.
Sobre el secuestro de Andreu Nin, Negrín afirmó que él
no era el presidente del consejo de ministros en el momento de la desaparición
del dirigente poumista. Siendo cierto que era Largo Caballero, Negrín
no le apoyó en su negativa a ilegalizar al POUM, exigido por los ministros
del PCE. Ya bajo su presidencia, tampoco hizo nada por buscar a Nin,
a pesar de las presiones al respecto de otros ministros de su propio gobierno.
Creó el siniestro Servicio de Información Militar (SIM), que
llegó a contar con 6.000 miembros armados en la retaguardia, para
vigilar y reprimir al POUM y a la CNT; hurtando de este modo efectivos y
armas a los frentes de guerra. Creó, igualmente, el cuerpo de carabineros;
para desarmar a los milicianos anarquistas que controlaban la frontera con
Francia y persiguió a los poumistas, quienes tuvieron que integrarse,
tras la disolución de la 29ª División, en batallones anarquistas
para no ser asesinados.
EL ORO DE MOSCÚ
El Decreto del envío a Moscú de las reservas de oro del Banco
de España, no fue ratificado por las Cortes Republicanas, ni en Valencia
ni en el Exilio; siendo por tanto ilegal, un acto de prevaricación.
Ésta no ratificación por parte de las Cortes del “Decreto del
Oro”, es un acto de traición a la República. Asimismo Negrín
ocultó al Presidente de la II República, Azaña, el destino
del oro. Para favorecer la anuencia política en el plan de evacuación
del oro, divulgó el bulo de que los anarquistas querían asaltar
el Banco de España.
Tras la muerte de Negrín, sus más estrechos colaboradores entregaron
la contabilidad y documentación referente al “Oro de Moscú”
al gobierno de Franco en lugar de hacerlo al gobierno de la II República.
En dicha documentación del oro, se declara que Negrín reconocía
en el gobierno de Franco la continuación de la legitimidad jurídica
del Estado Español. El destacado miembro del PSOE, Luis Araquistain,
ya le había calificado bastantes años atrás de “traidor”.
(*)
EL FINAL DE LA II REPÚBLICA
Negrín acabó con las Brigadas Internacionales a finales de
1938, creyendo, estúpidamente, que de este modo las fuerzas nazis
y fascistas se retirarían igualmente de la España franquista.
Negrín no declaró el estado de guerra hasta Enero de 1939,
cuando ésta ya estaba a punto de acabarse con la derrota de la II
República. La no declaración de guerra hasta fecha tan tardía,
permitió a Negrín no tener que ceder el poder a los militares.
Su consigna de “Resistir es Vencer” era pura propaganda; en aquel momento
todo estaba perdido y además él personalmente estaba gestionando
alcanzar un acuerdo con Franco a través del Duque de Alba, embajador
franquista en Londres.
La Guerra Civil Española acabó en el momento en que ésta
se convirtió en una molestia para Stalin, quien quería alcanzar
un acuerdo con Hitler; que se materializó en el “Pacto Germano-Soviético”
con el ministro nazi de asuntos exteriores Von Ribbentrop. Reivindicar a
Negrín es reivindicar una derrota vergonzosa de la Guerra Civil.
En el exilio, Negrín mantuvo serios conflictos con los dirigentes
del PSOE y, particularmente, con Indalecio Prieto; a costa, entre otros motivos,
de la llegada a México del yate “Vita”, barco fletado secretamente
por Negrín, con obras de arte y joyas incautadas a aristócratas
durante la Guerra, para costear su lujoso tren de vida.
(*) NOTA:
Como está ya sobradamente documentado, es sabido que las reservas
de oro del Banco de España se enviaron a la URSS para pagar, por adelantado,
la compra al estado soviético de armas por parte del Gobierno de la
II República. En el Decreto de trece de septiembre de 1936, sobre
el envío a Moscú de las reservas de oro del Banco de España,
firmado por el Ministro de Hacienda Juan Negrín López y por
Manuel Azaña, se faculta al gobierno republicano a que adopte “aquellas
medidas precautorias que considere necesarias para mejor salvaguardar las
reservas metálicas del Banco de España, base del crédito
público. La índole misma de la medida, y la razón de
su adopción exigen que este acuerdo permanezca reservado”, y se añade
“…de acuerdo con el Consejo de Ministros, y a propuesta del de Hacienda (…),
con carácter reservado (igualmente) se autoriza al Ministro de Hacienda
para que en momento que lo considere oportuno ordene el transporte, con las
mayores garantías, al lugar que se estime de más seguridad,
de las existencias que en oro, plata y billetes hubiere en aquel momento
en el Establecimiento Central del Banco de España (…) El Gobierno
dará cuenta en su día a las Cortes de este Decreto.” Como se
verifica, Negrín ocultó al Presidente de la II República,
Azaña, adónde se enviaba el oro. Además el Decreto no
fue ratificado por las Cortes Republicanas, siendo por tanto ilegal; un acto
de traición a la República.
En el documento oficial de la recepción en Moscú de la segunda
partida de oro enviada desde España, firmado por los Comisarios del
Pueblo de la URSS de Finanzas, Grigori Grinko, de Asuntos Exteriores Adjunto,
Nikolái Krestinski y por el embajador español, Marcelino Pascua;
se señala cínicamente que el envío del oro a la URSS
se trataba de un “depósito”, por lo que se pretendía hacer
creer que se trataba de una cesión provisional y no una transmisión
de la propiedad. Es ésta artimaña, entre otras muchas, la que
será utilizada por los propagandistas de Negrín para justificar,
durante el franquismo, que el envío del oro a Moscú no tenía
relación con pagos de importaciones de armas por parte de la II República
a la URSS.
Tras la muerte de Negrín, sus más estrechos colaboradores entregaron
la contabilidad y documentación referente al “Oro de Moscú”
al gobierno de Franco en lugar de hacerlo al gobierno de la República.
Así, su hijo Rómulo Negrín, en un documento remitido
al gobierno de Franco y presentado pública y conjuntamente con el
cónsul adjunto en funciones del Consulado General de España
en París, Enrique Pérez-Hernández, el 18 de diciembre
de 1956; declara que la operación del oro fue decidida por unanimidad
por el gobierno presidido por Largo Caballero y que la última remesa
de armas enviada a la República por parte de la URSS, (realizada,
ésta sí, a crédito por haberse consumido ya las reservas
de oro), “jamás se justificó ante el Gobierno (presidido por
Negrín), ni llegó a poder de España”. Con esta patraña
sus colaboradores pretendían hacer creer que era voluntad de Negrín
“que ningún envío (por parte del gobierno soviético)
de armas y municiones hecho a España, obligaba a ésta a su
pago.” En dicho documento se observa otra traición más a la
II República, al declarar asimismo que “a pesar de todas las diferencias
internas, (con el gobierno de Franco), el señor Negrín consideraba
siempre la continuidad jurídica del Estado español, en relación
con los derechos imprescriptibles de España (sobre el oro)”, y añadía
“que en caso de conflicto entre España y la URSS, el interés
español era solidario por encima de regímenes (el franquista)
y diferencias políticas”.
2.) 13.12.08. 18 horas. “70 ANYS DEL PROCÉS CONTRA
EL POUM”
PONENTES: Pelai Pagès, Pepe Gutiérrez, Reiner Tosstorff,
MODERADOR: Marià Delás.
EL POUM Y LA REVOLUCIÓN
Desde la Derecha y sus medios (COPE, ABC, El Mundo…) se utiliza hoy día
a Andreu Nin para atacar a la Izquierda. En este sentido hay un interés
en hablar del POUM, por lo que hay que denunciar esta manipulación;
Andreu Nin y el POUM son patrimonio de la izquierda anticapitalista y del
socialismo.
Hay, también hoy en día, una corriente de Izquierdas, que aunque
ya no califica a los miembros del POUM de ser agentes del fascismo, sí
que consideran que estaban haciéndole el juego a Franco, al calificar
como “anti sistema” las posiciones de este partido. Este Acto que hoy celebramos,
es una garantía de superar las tentativas totalitarias, como lo fue
la persecución estalinista de los revolucionarios.
En plena República había una corriente a favor de la revolución.
Había asimismo una trama golpista conocida, pero no se hacía
nada por parte del gobierno republicano para pararla, ya que la II República
tenía más miedo a la revolución que al fascismo. Los
historiadores estalinistas consideran al PSUC, como un partido revolucionario
democrático, y justifican el hecho de que para este partido primero
había que ganar la Guerra. El POUM mantenía, por el contrario,
que sólo se gana una guerra civil, por parte del pueblo, mediante
métodos revolucionarios.
El POUM no estaba en contra de la II República. Los trabajadores habían
vencido a los fascistas en las principales ciudades tras el Golpe; de ahí
la reivindicación, por parte de los poumistas, de un gobierno obrero
y en contra de las instituciones republicanas burguesas. En las jornadas
de julio de 1936, el POUM, siendo muy pequeño numéricamente,
tuvo una presencia fundamental en las luchas contra los sublevados en las
principales ciudades y, a continuación, organizó sus milicias
para luchar en los frentes de guerra. En muchos pueblos los militantes poumistas
desaparecieron; yendo al Frente a dar su vida, primero encuadrados en las
propias milicias del POUM y después en el Ejército Popular
de la República, también en la Batalla del Ebro. Los militantes
poumistas lucharon y dieron su vida hasta el final de la Guerra Civil.
LA GUERRA CIVIL Y LA CONTRARREVOLUCIÓN
El armamento convencional suministrado por el gobierno soviético,
a costa de las reservas de oro del Banco de España; era obsoleto,
no así la artillería pesada (tanques) ni la aviación.
Stalin no tenía intención de que la Guerra Civil la ganara
el bando republicano, pero le interesaba alargarla lo más posible,
para, mientras tanto, lograr un acuerdo con Hitler.
La Guerra Civil fue el prólogo de la II Guerra Mundial a partir de
mayo de 1937, pero en el Estado Español desde Julio de 1936 hasta
los “Hechos de Mayo de 1937”, hubo un proceso revolucionario que entronca
con la Revolución de Octubre de 1917. La CNT durante los “Hechos”
se manifiesta en realidad como un gigante con pies de barro; no puede aguantar
el tipo, por lo que habrá de salir del Govern de la Generalitat y
del primer gobierno Negrín.
EL PROCESO CONTRA EL POUM
La llegada de Negrín al poder representa un incremento de la militarización
de la retaguardia republicana. Tras los “Hechos de Mayo” se crea, mediante
un decreto “Ad Hoc”, el tribunal que juzgará al POUM; el Tribunal
Central Especial contra el Espionaje y Alta Traición.
Negrín ilegaliza a un partido, el POUM, sin tener potestad para hacerlo;
ya que Largo Caballero se había negado previamente a ilegalizarlo,
a pesar de las presiones de los ministros comunistas de su gobierno. La ilegalización
de un partido requería una sentencia judicial y ésta se materializará
en octubre de 1938; es decir cuando el POUM llevaba más de año
y medio en la clandestinidad. Esta ilegalidad jurídica, otra más,
se realizó bajo presión soviética.
El historiador Ángel Viñas considera que Negrín no era
el hombre de la URSS dentro del PSOE. Sin embargo, está acreditado
que respecto al Proceso contra el POUM, Negrín tenía el mismo
discurso que el PCE.
En la primera información que aparece en “La Vanguardia”, sobre una
“trama de espionaje descubierta en Barcelona”, tras la ilegalización
del POUM y la detención de sus dirigentes, no se menciona ni a Nin
ni al POUM.
Los dirigentes del POUM encarcelados tuvieron gran apoyo solidario nacional
e internacional. La delegación del POUM en París, dirigida
por Narcís Molins i Fábrega, realizó una gran campaña
internacional de defensa del POUM y de denuncia de la desaparición
de Nin. Los miembros del POUM a la vez que organizaron la solidaridad con
sus compañeros encarcelados y las familias de éstos, desarrollaron
una estructura política clandestina y siguieron editando su prensa
ilegalmente; “La Batalla” y “Juventud Obrera”.
El Proceso contra el POUM se celebra muy tarde; tres meses antes de la caída
de Barcelona, un año y medio después de los “Hechos de Mayo”.
Se quería escenificar un “Gran Proceso”, que evidenciara que en la
retaguardia republicana el POUM espiaba a favor de Franco. La República,
tras los “Hechos”, estaba perdiendo la guerra; no había batallas,
ni victorias republicanas, importantes. El Proceso contra el POUM se produce,
precisamente, durante la última batalla importante de la Guerra Civil;
la Batalla del Ebro.
La firmeza revolucionaria de los militantes del POUM se puso de manifiesto
en el Proceso, convirtiendo al mismo en un altavoz propagandístico
de la injusticia de que eran objeto. Los dirigentes del POUM encausados no
claudicarán, como en los “Procesos de Moscú”; no renunciarán
a sus principios. El coraje de su actitud desmontará la trama estalinista
de intentar presentar al POUM como un partido fascista. El primer abogado
de los encausados, Benito Pavón, renunciará a la defensa de
los miembros del POUM por las presiones recibidas, que también sufrieron
los jueces que componían el Tribunal; aunque éstos se mantuvieron
firmes.
Las diferencias entre los “Procesos de Moscú” y el de Barcelona (contra
el POUM) estriban en que Nin representaba una revolución y que, pese
a las torturas a que fue sometido, no podía flaquear porque de este
modo arrastraría a sus compañeros. Andreu Nin, al morir a consecuencia
de las torturas sufridas sin que pudieran arrancarle una “confesión”
inculpatoria contra su partido, salvó a sus camaradas poumistas, quienes
tampoco capitularon; lo que hizo que los testigos de la defensa en el Proceso
tampoco lo hicieran. En el Proceso contra el POUM hubo una silla vacía
con el retrato de Nin y un ramo de flores, que ante la presencia en la sala
del juicio de la viuda de Nin, Olga Tareeva, nadie se atrevió a quitar.
Hubo muchos militantes del PSOE y de la UGT que no aceptaron las calumnias
vertidas contra el POUM. Asimismo, en una carta firmada por una serie de
personalidades, desde Largo Caballero hasta Lluis Companys, éstos
denunciarán el Proceso, defenderán a los encausados y exigirán
la amnistía.
La sentencia, con todo, no declarará a los militantes del POUM como
espías, sino como revolucionarios. La Censura impidió la publicación
de la sentencia, que se convirtió en un arma de propaganda para los
militantes del POUM, quienes tuvieron que hacer grandes esfuerzos para divulgarla.
La sentencia no agradó ni al PCE ni a los agentes estalinistas. En
un documento enviado desde Barcelona por los agentes de la NKVD, en diciembre
de 1938; se critica, por parte de estos mismos agentes, la pasividad del
PCE durante la campaña de “calentamiento” de la opinión pública
previa a la celebración del Proceso, así como la condescendencia
con los encausados poumistas por parte de los jueces del Tribunal y de los
ministros testigos de la Defensa.
El agente estalinista Palmiro Togliatti escribiría a Moscú
en 1938-39 reconociendo que ellos (los estalinistas) no habían podido
romper la hegemonía de la CNT y del POUM en el movimiento obrero de
Catalunya.
La sentencia del Proceso contra el POUM fue una derrota del estalinismo,
a pesar de las manipulaciones de la prensa comunista, que afirmaba haberse
comprobado que los miembros del POUM eran agentes de Franco. El Proceso contra
el POUM fracasó porque los militantes poumistas no claudicaron como
en Moscú y, además, el POUM siguió actuando en la clandestinidad.
EL LEGADO DEL POUM
El asesinato en Berlín, en 1919, de Rosa Luxembourg y Karl Liebknecht,
fue realizado por sicarios militares ultraderechistas a los que el SPD “dejó
hacer” el trabajo sucio. Esto es lo mismo que ocurrió tras los “Hechos
de Mayo” y la desaparición de Andreu Nin, pero en esta ocasión
el complot se les escapó de las manos y les dio muchos problemas a
sus organizadores; los estalinistas. Andreu Nin tiene un carácter
simbólico como asesinado en la Guerra Civil. Era junto a Joaquín
Maurín el militante comunista mejor preparado del Estado Español;
traductor de los clásicos rusos y escritor político de gran
vigencia.
Olga Tareeva, su viuda, considera que la tragedia de Andreu Nin, es la de
Karl Liebknecht, la de Rosa Luxembourg; la tragedia del socialismo.
La idea de liquidar al POUM resultó un fracaso. El POUM no se acabó
con su ilegalización y expulsión de los organismos públicos.
Los 8.000 milicianos de la 29ª División (del POUM), tras su disolución,
pudieron salvarse igualmente porque los batallones de la CNT les abrieron
sus puertas. El POUM fue el primer partido en organizarse en la clandestinidad
franquista, porque aportaba el bagaje de su experiencia en la lucha clandestina
durante la II República.
El legado del POUM es el legado de la tradición revolucionaria del
socialismo democrático. El socialismo del siglo XXI será democrático
o no será.