FUNDACIÓN

ANDREU NIN


13 de Desembre 2008.Palau de la Virreina, Barcelona

Jornadas “70 Anys del Procés contra el POUM”

Pello Erdoziain


El pasado 13 de diciembre, la Fundació Andreu Nin organizó unas Jornadas con el título: “70 Anys del Procés contra el POUM”. Estas Jornadas tuvieron lugar en el salón de actos del Palau de la Virreina de Barcelona.
El Palau de la Virreina fue un local emblemático del POUM durante la Guerra Civil y la Revolución. Cuando fue incautado por este partido, tras las jornadas revolucionarias de julio de 1936; pasó a denominarse “Institut Maurín”. En este emblemático edificio se celebró la última reunión del CE del POUM presidida por Andreu Nin el 16 de junio de 1937.
Las jornadas se estructuraron en dos charlas; “ANATOMÍA D´UNA CONTRARREVOLUCIÓ: STALIN, NEGRÍN I EL FI  DE LA REPÚBLICA” y “70 ANYS DEL PROCÉS CONTRA EL POUM”, de las cuales ofrecemos a continuación una síntesis.

1.)    13.12.08. 16 horas. “ANATOMÍA D´UNA CONTRARREVOLUCIÓ: STALIN, NEGRÍN I EL FI  DE LA REPÚBLICA”.
PONENTES: Ferrán Aisa, Reiner Tosstorff, Antonio Cruz.
MODERADOR: Albert Toledo.


LA BARCELONA REVOLUCIONARIA

La revolución antes y después del 19 de julio de 1936 cambia la sociedad; creándose patrullas de control, milicias, tribunales populares, etc. Había todo un movimiento revolucionario en la calle. Fue una revolución a medias tintas; la lucha se dirimía entre quienes querían profundizarla o los contrarrevolucionarios que querían acabar con ella. La revolución ha de hacerse de manera rápida, de lo contrario vence la contrarrevolución.
Se ocuparon locales burgueses, eclesiásticos y públicos para colectivizarlos o para albergar organismos revolucionarios. Así, por ejemplo, en el Barrio de Sarriá; el POUM se incautó de una mansión que se convertiría en un hospital: “Casa de Reposo Joaquín Maurín”.
Se colectivizaron las industrias que luego serían ratificadas legalmente, por parte de la Generalitat, mediante el Decreto de Incautación de Industrias. Los propios consellers-regidors del Ajuntament de Barcelona, de ERC-CNT; consideraban que era más provechoso que estuvieran estos sectores económicos de utilidad pública en manos de los trabajadores, ya que por ejemplo, los autobuses urbanos al estar colectivizados, recaudaban más impuestos que anteriormente a su colectivización.
Se crea la nueva escuela; la “Escola Única”, el 01 de octubre de 1936, bajo el lema “Ningú nen sin cap escola”. Para ello brigadas de trabajadores voluntarios de la construcción (normalmente de la CNT), construyeron edificios nuevos y rehabilitaron otros que se habían incautado previamente. Durante la revolución, a pesar de los problemas, de los bombardeos y de las calamidades que se hubo de sufrir; se escolarizó a la totalidad de las niñas y niños de Catalunya.
Entre los órganos de doble poder que se crearon en pleno proceso revolucionario en Barcelona, hay que destacar los Comités de Barriadas Revolucionarias; órganos con más poder en los primeros momentos que la propia Generalitat. Los anarquistas, pese a su enorme presencia en la calle, no fueron capaces de crear órganos de poder alternativo acordes a su influencia política.

LA “NO INTERVENCIÓN” EN LA GUERRA CIVIL Y LA CONTRARREVOLUCIÓN ESTALINISTA


En Francia gobernaba el Frente Popular de Léon Blum, quien lideraba la iniciativa europea de la “No Intervención” en la Guerra Civil Española y la negativa a vender armas al gobierno de la República. El historiador neonegrinista Ángel Viñas, relata las cínicas lágrimas de Blum ante la delegación socialista española, porque su gobierno “no podía” vender armas a la República.
No había aliados exteriores de la revolución. Ante esto, la República se echó en brazos de la URSS que seguía manteniendo en su encabezamiento la terminología “socialista”, aunque en realidad, Stalin, pretendía acabar con la revolución española.
El PSUC se funda una vez comenzada la Guerra, en septiembre de 1936, y de inmediato se adhiere a la III Internacional. Este partido pretenderá tener un carácter hegemónico en Catalunya y algunos de sus militantes se convertirán, de hecho, en los jefes del sindicato UGT. El PSUC quería, frente a la colectivización, municipalizarlo todo; transportes públicos, servicios públicos… a fin de poder controlarlos. Pero estos servicios públicos estaban en manos de la CNT ya que la UGT no tenía ninguna influencia en los mismos.
Aunque inicialmente la dirigente comunista “Pasionaria” intentó en las primeros momentos de la guerra alcanzar un acuerdo con el POUM de Madrid, con quien no le importaba entonces acordar dado el ambiente revolucionario que se vivía, esta situación posteriormente cambiará, a partir de agosto de 1936, con las instrucciones que Moscú ordena a sus correligionarios españoles, el PCE y el PSUC:
1.    La URSS decide comprometerse a apoyar a la República (burguesa) para acabar con la revolución.
2.    Comienzan los “Procesos de Moscú” y se lanza la consigna, por parte del aparato de propaganda soviético, de una conspiración trotskista mundial. Se considerará al  POUM como los “trotskistas” del estado español.
La constante presión desde la URSS al PCE, tenía como objetivo que este partido fuera más activo contra el POUM. La consigna será: “El trotskismo aliado del franquismo”. La ofensiva estalinista terminará en una primera fase con la expulsión del POUM de los organismos públicos e institucionales, para, a continuación tratar de liquidar físicamente el trotskismo en España y en Francia. Stalin no podía aceptar una revolución diferente a la que él pretendía representar y por ello no soportaba la existencia de un partido comunista alternativo al oficial como era el POUM.
La contrarrevolución tiene un punto culminante con “Els Fets de Maig de 1937”, con las siguientes consecuencias:
1.    Eliminación de la revolución, aún manteniéndose en algunos casos las colectivizaciones.
2.    Reforzamiento de la alianza burguesa ERC-PSUC frente a la proletaria CNT-POUM.
3.    La Generalitat queda muy disminuida en sus competencias de autogobierno. El gobierno de la II República despoja a la Generalitat de las competencias de Orden Público e industrias de guerra y acaba con la situación de independencia, de hecho, de la que gozaba Catalunya.
4.    Se pasa de una situación revolucionaria, alegre; a la amarga sensación de que se está perdiendo la guerra y sufriendo calamidades.

LA PERSECUCIÓN DEL POUM

Sobre la campaña contra el POUM existe hoy día una cierta historiografía “neonegrinista”, según la cual sacar a relucir y denunciar esta persecución política es “anticomunismo”. En la campaña contra el POUM confluyen fuerzas políticas muy diferentes; había unas que querían reconducir el proceso revolucionario porque se sentían débiles para acabar con él, otras que veían con simpatía este proceso y otras con posiciones abiertamente contrarrevolucionarias, en el intento de lograr apoyos para la causa republicana en los países europeos capitalistas; especialmente en Francia y Gran Bretaña.
La campaña estalinista contra el POUM tenía por objeto acabar con la revolución a fin de que se retrocediera a una situación política anterior al 19 de julio. Es una campaña contrarrevolucionaria en la que los estalinistas, quienes monopolizaban el prestigio que aún tenía la URSS entre sectores de la Izquierda, chantajeaban al resto de partidos republicanos utilizando el control de las armas vendidas por los soviéticos.
Como detalle anecdótico sobre la inconsistencia de las calumnias vertidas contra el POUM, calificándoles de agentes del fascismo, habría que contraponer que es el mismo ministro de propaganda nazi y efímero sucesor de Hitler en la cancillería del III Reich, tras su suicidio, Joseph Goebbels, quien durante el congreso anual del partido nazi en el “Parteitag” de Nürnberg, en septiembre de 1936, se refirió largamente a la Guerra Civil Española y en concreto atacó públicamente a Andreu Nin, a quien calificó como la “cara pública del bolchevismo en España”; señalándole como su enemigo.

EL GOBIERNO NEGRÍN

Desde el año 2007 está teniendo lugar, impulsada por los historiadores oficiales, una campaña reivindicando la personalidad política de Negrín. Se le trae a colación por parte de los historiadores revisionistas (“revisionadores” en realidad), ocultando los detalles “malos” de su biografía política. Así, unos lo califican como “adelantado a su tiempo”, “un socialista que pactó con los comunistas…Igual que ahora” y hay quienes han llegado a calificarle como “keynesiano” anterior a Bretton-Woods.
El apoyo de ciertos sectores del PSOE, contemporáneos de Negrín, a su carrera política, pese a pertenecer éste a la clase de los terratenientes; era porque Negrín tenía una brillante trayectoria como investigador. Negrín era catedrático de la facultad de medicina de la Universidad de Madrid. El hecho de que fuera uno de los pocos catedráticos dentro del PSOE, le permitiría llegar a la cúspide del poder político republicano. La situación de guerra, además, favoreció sus prácticas caciquiles y antidemocráticas, de la misma manera en que muchos lúmpenes del PCE se hicieron fuertes como gorilas estalinistas. La gestión del “Oro de Moscú” favoreció las buenas relaciones de Negrín con los comunistas oficiales, siendo él y Álvarez del Vayo, los hombres de Stalin en el PSOE. Los “Trece Puntos de Negrín” casi con toda seguridad fueron inspirados por Palmiro Togliatti, uno de los más destacados agentes estalinistas en España.
Mientras que Negrín sí intervino en el canje de prisioneros fascistas, como en el caso del cuñado de Franco, Serrano Suñer, a quien facilitó su salida de la cárcel Modelo de Madrid para ser ingresado en un hospital, poco antes de los sucesos de Paracuellos, y de dónde pudo huir fácilmente al extranjero; por el contrario no movió un sólo dedo para canjear a Joaquín Maurín preso en las cárceles franquistas.
Sobre el secuestro de Andreu Nin, Negrín afirmó que él no era el presidente del consejo de ministros en el momento de la desaparición del dirigente poumista. Siendo cierto que era Largo Caballero, Negrín no le apoyó en su negativa a ilegalizar al POUM, exigido por los ministros del PCE.  Ya bajo su presidencia, tampoco hizo nada por buscar a Nin, a pesar de las presiones al respecto de otros ministros de su propio gobierno.
Creó el siniestro Servicio de Información Militar (SIM), que llegó a contar con 6.000 miembros armados en la retaguardia, para vigilar y reprimir al POUM y a la CNT; hurtando de este modo efectivos y armas a los frentes de guerra. Creó, igualmente, el cuerpo de carabineros; para desarmar a los milicianos anarquistas que controlaban la frontera con Francia y persiguió a los poumistas, quienes tuvieron que integrarse, tras la disolución de la 29ª División, en batallones anarquistas para no ser asesinados.

EL ORO DE MOSCÚ

El Decreto del envío a Moscú de las reservas de oro del Banco de España, no fue ratificado por las Cortes Republicanas, ni en Valencia ni en el Exilio; siendo por tanto ilegal, un acto de prevaricación. Ésta no ratificación por parte de las Cortes del “Decreto del Oro”, es un acto de traición a la República. Asimismo Negrín ocultó al Presidente de la II República, Azaña, el destino del oro. Para favorecer la anuencia política en el plan de evacuación del oro, divulgó el bulo de que los anarquistas querían asaltar el Banco de España.
Tras la muerte de Negrín, sus más estrechos colaboradores entregaron la contabilidad y documentación referente al “Oro de Moscú” al gobierno de Franco en lugar de hacerlo al gobierno de la II República. En dicha documentación del oro, se declara que Negrín reconocía en el gobierno de Franco la continuación de la legitimidad jurídica del Estado Español. El destacado miembro del PSOE, Luis Araquistain, ya le había calificado bastantes años atrás de “traidor”. (*)

EL FINAL DE LA II REPÚBLICA

Negrín acabó con las Brigadas Internacionales a finales de 1938, creyendo, estúpidamente, que de este modo las fuerzas nazis y fascistas se retirarían igualmente de la España franquista.
Negrín no declaró el estado de guerra hasta Enero de 1939, cuando ésta ya estaba a punto de acabarse con la derrota de la II República. La no declaración de guerra hasta fecha tan tardía, permitió a Negrín no tener que ceder el poder a los militares. Su consigna de “Resistir es Vencer” era pura propaganda; en aquel momento todo estaba perdido y además él personalmente estaba gestionando alcanzar un acuerdo con Franco a través del Duque de Alba, embajador franquista en Londres.
La Guerra Civil Española acabó en el momento en que ésta se convirtió en una molestia para Stalin, quien quería alcanzar un acuerdo con Hitler; que se materializó en el “Pacto Germano-Soviético” con el ministro nazi de asuntos exteriores Von Ribbentrop. Reivindicar a Negrín es reivindicar una derrota vergonzosa de la Guerra Civil.
En el exilio, Negrín mantuvo serios conflictos con los dirigentes del PSOE y, particularmente, con Indalecio Prieto; a costa, entre otros motivos, de la llegada a México del yate “Vita”, barco fletado secretamente por Negrín, con obras de arte y joyas incautadas a aristócratas durante la Guerra, para costear su lujoso tren de vida.


(*) NOTA:
Como está ya sobradamente documentado, es sabido que las reservas de oro del Banco de España se enviaron a la URSS para pagar, por adelantado, la compra al estado soviético de armas por parte del Gobierno de la II República. En el Decreto de trece de septiembre de 1936, sobre el envío a Moscú de las reservas de oro del Banco de España, firmado por el Ministro de Hacienda Juan Negrín López y por Manuel Azaña, se faculta al gobierno republicano a que adopte “aquellas medidas precautorias que considere necesarias para mejor salvaguardar las reservas metálicas del Banco de España, base del crédito público. La índole misma de la medida, y la razón de su adopción exigen que este acuerdo permanezca reservado”, y se añade “…de acuerdo con el Consejo de Ministros, y a propuesta del de Hacienda (…), con carácter reservado (igualmente) se autoriza al Ministro de Hacienda para que en momento que lo considere oportuno ordene el transporte, con las mayores garantías, al lugar que se estime de más seguridad, de las existencias que en oro, plata y billetes hubiere en aquel momento en el Establecimiento Central del Banco de España (…) El Gobierno dará cuenta en su día a las Cortes de este Decreto.” Como se verifica, Negrín ocultó al Presidente de la II República, Azaña, adónde se enviaba el oro. Además el Decreto no fue ratificado por las Cortes Republicanas, siendo por tanto ilegal; un acto de traición a la República.
En el documento oficial de la recepción en Moscú de la segunda partida de oro enviada desde España, firmado por los Comisarios del Pueblo de la URSS de Finanzas, Grigori Grinko, de Asuntos Exteriores Adjunto, Nikolái Krestinski y por el embajador español, Marcelino Pascua; se señala cínicamente que el envío del oro a la URSS se trataba de un “depósito”, por lo que se pretendía hacer creer que se trataba de una cesión provisional y no una transmisión de la propiedad. Es ésta artimaña, entre otras muchas, la que será utilizada por los propagandistas de Negrín para justificar, durante el franquismo, que el envío del oro a Moscú no tenía relación con pagos de importaciones de armas por parte de la II República a la URSS.
Tras la muerte de Negrín, sus más estrechos colaboradores entregaron la contabilidad y documentación referente al “Oro de Moscú” al gobierno de Franco en lugar de hacerlo al gobierno de la República. Así, su hijo Rómulo Negrín, en un documento remitido al gobierno de Franco y presentado pública y conjuntamente con el cónsul adjunto en funciones del Consulado General de España en París, Enrique Pérez-Hernández, el 18 de diciembre de 1956; declara que la operación del oro fue decidida por unanimidad por el gobierno presidido por Largo Caballero y que la última remesa de armas enviada a la República por parte de la URSS, (realizada, ésta sí, a crédito por haberse consumido ya las reservas de oro), “jamás se justificó ante el Gobierno (presidido por Negrín), ni llegó a poder de España”. Con esta patraña sus colaboradores pretendían hacer creer que era voluntad de Negrín “que ningún envío (por parte del gobierno soviético) de armas y municiones hecho a España, obligaba a ésta a su pago.” En dicho documento se observa otra traición más a la II República, al declarar asimismo que “a pesar de todas las diferencias internas, (con el gobierno de Franco), el señor Negrín consideraba siempre la continuidad jurídica del Estado español, en relación con los derechos imprescriptibles de España (sobre el oro)”, y añadía “que en caso de conflicto entre España y la URSS, el interés español era solidario por encima de regímenes (el franquista) y diferencias políticas”.


2.)    13.12.08. 18 horas. “70 ANYS DEL PROCÉS CONTRA EL POUM”
PONENTES: Pelai Pagès, Pepe Gutiérrez, Reiner Tosstorff,
MODERADOR: Marià Delás.


EL POUM Y LA REVOLUCIÓN


Desde la Derecha y sus medios (COPE, ABC, El Mundo…) se utiliza hoy día a Andreu Nin para atacar a la Izquierda. En este sentido hay un interés en hablar del POUM, por lo que hay que denunciar esta manipulación; Andreu Nin y el POUM son patrimonio de la izquierda anticapitalista y del socialismo.
Hay, también hoy en día, una corriente de Izquierdas, que aunque ya no califica a los miembros del POUM de ser agentes del fascismo, sí que consideran que estaban haciéndole el juego a Franco, al calificar como “anti sistema” las posiciones de este partido. Este Acto que hoy celebramos, es una garantía de superar las tentativas totalitarias, como lo fue la persecución estalinista de los revolucionarios.
En plena República había una corriente a favor de la revolución. Había asimismo una trama golpista conocida, pero no se hacía nada por parte del gobierno republicano para pararla, ya que la II República tenía más miedo a la revolución que al fascismo. Los historiadores estalinistas consideran al PSUC, como un partido revolucionario democrático, y justifican el hecho de que para este partido primero había que ganar la Guerra. El POUM mantenía, por el contrario, que sólo se gana una guerra civil, por parte del pueblo, mediante métodos revolucionarios.
El POUM no estaba en contra de la II República. Los trabajadores habían vencido a los fascistas en las principales ciudades tras el Golpe; de ahí la reivindicación, por parte de los poumistas, de un gobierno obrero y en contra de las instituciones republicanas burguesas. En las jornadas de julio de 1936, el POUM, siendo muy pequeño numéricamente, tuvo una presencia fundamental en las luchas contra los sublevados en las principales ciudades y, a continuación, organizó sus milicias para luchar en los frentes de guerra. En muchos pueblos los militantes poumistas desaparecieron; yendo al Frente a dar su vida, primero encuadrados en las propias milicias del POUM y después en el Ejército Popular de la República, también en la Batalla del Ebro. Los militantes poumistas lucharon y dieron su vida hasta el final de la Guerra Civil.

LA GUERRA CIVIL Y LA CONTRARREVOLUCIÓN

El armamento convencional suministrado por el gobierno soviético, a costa de las reservas de oro del Banco de España; era obsoleto, no así la artillería pesada (tanques) ni la aviación. Stalin no tenía intención de que la Guerra Civil la ganara el bando republicano, pero le interesaba alargarla lo más posible, para, mientras tanto, lograr un acuerdo con Hitler.
La Guerra Civil fue el prólogo de la II Guerra Mundial a partir de mayo de 1937, pero en el Estado Español desde Julio de 1936 hasta los “Hechos de Mayo de 1937”, hubo un proceso revolucionario que entronca con la Revolución de Octubre de 1917. La CNT durante los “Hechos” se manifiesta en realidad como un gigante con pies de barro; no puede aguantar el tipo, por lo que habrá de salir del Govern de la Generalitat y del primer gobierno Negrín.

EL PROCESO CONTRA EL POUM

La llegada de Negrín al poder representa un incremento de la militarización de la retaguardia republicana. Tras los “Hechos de Mayo” se crea, mediante un decreto “Ad Hoc”, el tribunal que juzgará al POUM; el Tribunal Central Especial contra el Espionaje y Alta Traición.
Negrín ilegaliza a un partido, el POUM, sin tener potestad para hacerlo; ya que Largo Caballero se había negado previamente a ilegalizarlo, a pesar de las presiones de los ministros comunistas de su gobierno. La ilegalización de un partido requería una sentencia judicial y ésta se materializará en octubre de 1938; es decir cuando el POUM llevaba más de año y medio en la clandestinidad. Esta ilegalidad jurídica, otra más, se realizó bajo presión soviética.
El historiador Ángel Viñas considera que Negrín no era el hombre de la URSS dentro del PSOE. Sin embargo, está acreditado que respecto al Proceso contra el POUM, Negrín tenía el mismo discurso que el PCE.
En la primera información que aparece en “La Vanguardia”, sobre una “trama de espionaje descubierta en Barcelona”, tras la ilegalización del POUM y la detención de sus dirigentes, no se menciona ni a Nin ni al POUM.
Los dirigentes del POUM encarcelados tuvieron gran apoyo solidario nacional e internacional. La delegación del POUM en París, dirigida por Narcís Molins i Fábrega, realizó una gran campaña internacional de defensa del POUM y de denuncia de la desaparición de Nin. Los miembros del POUM a la vez que organizaron la solidaridad con sus compañeros encarcelados y las familias de éstos, desarrollaron una estructura política clandestina y siguieron editando su prensa ilegalmente; “La Batalla” y “Juventud Obrera”.
El Proceso contra el POUM se celebra muy tarde; tres meses antes de la caída de Barcelona, un año y medio después de los “Hechos de Mayo”. Se quería escenificar un “Gran Proceso”, que evidenciara que en la retaguardia republicana el POUM espiaba a favor de Franco. La República, tras los “Hechos”, estaba perdiendo la guerra; no había batallas, ni victorias republicanas, importantes. El Proceso contra el POUM se produce, precisamente, durante la última batalla importante de la Guerra Civil; la Batalla del Ebro.
La firmeza revolucionaria de los militantes del POUM se puso de manifiesto en el Proceso, convirtiendo al mismo en un altavoz propagandístico de la injusticia de que eran objeto. Los dirigentes del POUM encausados no claudicarán, como en los “Procesos de Moscú”; no renunciarán a sus principios. El coraje de su actitud desmontará la trama estalinista de intentar presentar al POUM como un partido fascista. El primer abogado de los encausados, Benito Pavón, renunciará a la defensa de los miembros del POUM por las presiones recibidas, que también sufrieron los jueces que componían el Tribunal; aunque éstos se mantuvieron firmes.
Las diferencias entre los “Procesos de Moscú” y el de Barcelona (contra el POUM) estriban en que Nin representaba una revolución y que, pese a las torturas a que fue sometido, no podía flaquear porque de este modo arrastraría a sus compañeros. Andreu Nin, al morir a consecuencia de las torturas sufridas sin que pudieran arrancarle una “confesión” inculpatoria contra su partido, salvó a sus camaradas poumistas, quienes tampoco capitularon; lo que hizo que los testigos de la defensa en el Proceso tampoco lo hicieran. En el Proceso contra el POUM hubo una silla vacía con el retrato de Nin y un ramo de flores, que ante la presencia en la sala del juicio de la viuda de Nin, Olga Tareeva, nadie se atrevió a quitar.
Hubo muchos militantes del PSOE y de la UGT que no aceptaron las calumnias vertidas contra el POUM. Asimismo, en una carta firmada por una serie de personalidades, desde Largo Caballero hasta Lluis Companys, éstos denunciarán el Proceso, defenderán a los encausados y exigirán la amnistía.
La sentencia, con todo, no declarará a los militantes del POUM como espías, sino como revolucionarios. La Censura impidió la publicación de la sentencia, que se convirtió en un arma de propaganda para los militantes del POUM, quienes tuvieron que hacer grandes esfuerzos para divulgarla. La sentencia no agradó ni al PCE ni a los agentes estalinistas. En un documento enviado desde Barcelona por los agentes de la NKVD, en diciembre de 1938; se critica, por parte de estos mismos agentes, la pasividad del PCE durante la campaña de “calentamiento” de la opinión pública previa a la celebración del Proceso, así como la condescendencia con los encausados poumistas por parte de los jueces del Tribunal y de los ministros testigos de la Defensa.
El agente estalinista Palmiro Togliatti escribiría a Moscú en 1938-39 reconociendo que ellos (los estalinistas) no habían podido romper la hegemonía de la CNT y del POUM en el movimiento obrero de Catalunya.
La sentencia del Proceso contra el POUM fue una derrota del estalinismo, a pesar de las manipulaciones de la prensa comunista, que afirmaba haberse comprobado que los miembros del POUM eran agentes de Franco. El Proceso contra el POUM fracasó porque los militantes poumistas no claudicaron como en Moscú y, además, el POUM siguió actuando en la clandestinidad.

EL LEGADO DEL POUM

El asesinato en Berlín, en 1919, de Rosa Luxembourg y Karl Liebknecht, fue realizado por sicarios militares ultraderechistas a los que el SPD “dejó hacer” el trabajo sucio. Esto es lo mismo que ocurrió tras los “Hechos de Mayo” y la desaparición de Andreu Nin, pero en esta ocasión el complot se les escapó de las manos y les dio muchos problemas a sus organizadores; los estalinistas. Andreu Nin tiene un carácter simbólico como asesinado en la Guerra Civil. Era junto a Joaquín Maurín el militante comunista mejor preparado del Estado Español; traductor de los clásicos rusos y escritor político de gran vigencia.
Olga Tareeva, su viuda, considera que la tragedia de Andreu Nin, es la de Karl Liebknecht, la de Rosa Luxembourg; la tragedia del socialismo.
La idea de liquidar al POUM resultó un fracaso. El POUM no se acabó con su ilegalización y expulsión de los organismos públicos. Los 8.000 milicianos de la 29ª División (del POUM), tras su disolución, pudieron salvarse igualmente porque los batallones de la CNT les abrieron sus puertas. El POUM fue el primer partido en organizarse en la clandestinidad franquista, porque aportaba el bagaje de su experiencia en la lucha clandestina durante la II República.
El legado del POUM es el legado de la tradición revolucionaria del socialismo democrático. El socialismo del siglo XXI será democrático o no será.


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