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FUNDACIÓNANDREU NIN |
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Ignacio Martínez de Pisón advierte
que esta historia no precisa adjetivos: «Los hechos hablan por sí
mismos...». Sus protagonistas: John Dos Passos, el escritor más
celebrado de la «Lost Generation» , amante de una España
de alma anarquista. José Robles: traductor, vive a caballo entre
Baltimore y Madrid. Son amigos desde 1916. La esposa de Robles, Márgara
Villegas, vertió al español el libro de viajes por España
del americano, «Rocinante vuelve al camino», y el propio Robles
prologó y tradujo «Manhattan Transfer». Ambos títulos
vieron la luz en la izquierdista editorial Cénit de Giménez
Siles. Cuando estalla la guerra, el liberal José Robles se pone
al servicio de una República que con Negrín caerá
bajo la férula de Stalin. Detenido en Valencia, es asesinado por
los servicios secretos soviéticos. Dos Passos intentará esclarecer
la muerte del amigo en medio de una conspiración de silencio que
le enemistará con otros escritores, como Ernest Hemingway...
P-Es la historia de una amistad...
R-He querido destacar la vertiente humana: lo que supuso para Dos Passos el fusilamiento de su amigo por los servicios secretos soviéticos...
P-Un episodio similar al de Andreu Nin y una conspiración de silencio de algunos intelectuales de izquierda...
R-Todo se subordinaba a un eslogan: «Primero ganar la guerra». Se decía que difundir las miserias del bando republicano era dar cartuchos al enemigo. El asesinato de Robles se ligó a la represión contra el POUM, pero no coincide en el tiempo. La izquierda rompió con el pacto de defender la verdad.
P-El estalinismo asesinaba y difamaba a sus víctimas.Cuando se preguntó dónde estaba Nin, los comunistas contestaban «en Salamanca o Berlín»...
R-Joris Ivens, director de la película «Tierra española», con argumento de Ernest Hemingway, siguió siendo víctima de la intoxicación informativa: hasta su muerte creyó que Robles era un traidor que pasaba información al enemigo mediante señales luminosas, lo que no es más que una calumnia... Hemingway se enemistó con Dos Passos...
P-¿Y Alberti?
R-Mientras Dos Passos investigaba la muerte de Robles, Alberti era recibido por Stalin y a su vuelta alababa sin mesura al «Padrecito» Stalín. A diferencia de otros republícanos, Alberti no sufrió la represión. La consideración de su poesía se benefició del prestigio del comunismo. La responsabilidad del escritor debe ser la verdad y no la fidelidad a una ideología...
P-Robles era leal a la República. ¿Qué hizo para que le mataran?
R-Se insinuó que se había ido de la lengua en alguna tertulia de café, pero Dos Passos comprobó que su amigo era discreto y sabía lo que se jugaba. Lo más plausible es que fue víctima de las luchas internas entre la inteligencia militar y los servicios secretos soviéticos, la NKVD.
P-Todavía está por hacerse el recuento de las víctimas de la represión estalinista en zona republicana...
R-No entiendo por qué no se investiga a fondo. Hasta ahora todo
lo que denunciaban quienes padecieron la represión estalinista,
desde George Orwell a los poumistas Víctor Alba o Wilebaldo Solano,
era desacreditado. En España el antifranquismo no ha entendido aún
el desprestigio del comunismo: no se ha llegado a aceptar que todos los
totalitarismos son iguales.
P-Volvamos a Dos Passos. Con la Guerra Civil perdió a su mejor amigo y rompió con Hemingway...
R-Dos Passos fue un gran escritor de los años veinte y treinta, un hombre de izquierdas que describía críticamente el mundo en que vivía. Pero a partir de 1937 todo la que escribe suena a rectificación. Pasó media vida creando una obra y otra media desdiciéndose. Es un rehén de sí mismo. Dos Passos salió derrotado de la Guerra Civil española. Mantenerse fiel a la memoria de Robles y ser honesto le hizo enemistarse con la intelectualidad norteamericana. Pasó de celebrado escritor a francotirador anticomunista. Llegó a creer que el comunismo dominaría el mundo. La muerte de Robles pesó mucho en esa visión. Vivió una época en que la democracia burguesa parecía tener los días contados ante el empuje del nazifascismo y el estalinismo...
Edición digital de la Fundación Andreu Nin, 2005