A los 70 años del proceso
contra el POUM
En octubre de 2008 se han cumplido 70 años del proceso contra el
Comité Ejecutivo del Partido Obrero de Unificación Marxista
(POUM), cuyos miembros comparecieron ante un tribunal republicano de excepción,
acusados de espionaje y de alta traición. Aunque la sentencia reconoció
el carácter antifascista del POUM y de sus militantes, el partido fue
disuelto y varios de sus dirigentes condenados a penas de 15 años de
prisión, acusados de haber participado en los Hechos de Mayo de 1937.
Dicho juicio había sido precedido, desde junio de 1937, de una feroz
represión contra el POUM y sus militantes, del secuestro y asesinato
de Andreu Nin y de una de las más atroces campañas de calumnias
contra un partido político. Los métodos de los procesos de Moscú
se habían trasladado a España, con el entusiasta apoyo de los
dirigentes del PCE y del PSUC. En la España republicana del gobierno
de Juan Negrín, los agentes de la NKVD soviética gozaban de
una completa impunidad para perseguir a sus adversarios políticos,
los enemigos del estalinismo. Sin embargo, los intentos de reproducir en España
los procesos de Moscú fracasaron gracias al apoyo que el POUM obtuvo
desde ámbitos republicanos, socialistas y anarquistas.
El 5 de noviembre de 1938, poco después de conocerse la sentencia
contra el POUM, un manifiesto exigía la revisión del proceso.
Los firmaban Francisco Largo Caballero (ex Presidente del Gobierno republicano
y del PSOE), Federica Montseny (dirigente de la CNT y ex Ministro de Sanidad),
Luis Araquistáin (dirigente del PSOE y ex Embajador en París),
Joseph Tarradellas (jefe del Gobierno de la Generalitat de Cataluña),
Rodolfo Llopis (dirigente del PSOE y ex Ministro), Juan Peiró (dirigente
de la CNT y ex Ministro), Lluis Nicolau d´Olver (presidente de Acción
Catalana Republicana y gobernador del Banco de España), Manuel de Irujo
(ex Ministro de Justicia y dirigente del PNV), Jaume Miravilles (Comisario
de Propaganda de la Generalitat de Cataluña), Carlos Hernández
Zancajo (dirigente del PSOE y de la UGT), Carles Pi i Sunyer (alcalde de Barcelona)
y Lluis Companys (Presidente de la Generalitat de Cataluña).
70 años después, la Fundación Andreu Nin exige la anulación
de ese proceso arbitrario y en el marco de la lucha por la memoria histórica
exige el reconocimiento de los militantes del POUM como socialistas y revolucionarios,
que padecieron la represión estalinista y la franquista. El POUM forma
parte de la historia de las luchas por la libertad y el socialismo en España.