FUNDACIÓN

ANDREU NIN


La nueva Inquisición en España

Diego Rivera

Publicado en el periódico Novedades, México, O. F., 3 de junio de 1938


      En los medios obreros antifascistas del mundo entero crece cada día el clamor contra las atrocidades cometidas por los esbirros de Stalin en España.
     Han ido a la península comisiones de militantes obreros y hombres de letras honestos para realizar encuestas respecto a esto. A regañadientes se les ha dejado ver una mínima parte de mí que pasa. En ciertas ocasiones y conculcando el derecho de gentes algunos miembros de las comisione investigadoras han sido encarcelados. Se ha tratado sisternáticamente de intimidar y aterrorizar a investigadores y observadores. Otras veces se ha tratado de corromperlos. A pesar de ambos métodos muchos hombres honrados y valientes han proclamado ante el mundo entero la verdad de la que pasa a la retaguardia de las líneas de fuego de los heroicos comb8tientes antifascistas españoles. Puede asegurarse sin la menor exageración que más han hecho para permitir a Franco obtener victorias los esbirros de la GPU de Stalin que los fascistas germanos e italianos que forman en sus filas de bandidos internacionales.
       Si se quisiera enumerar caso por caso todos aquellos que pueden ser citados concretamente respecto a la acción inquisitorial de la GPU. en España, sería preciso no un artículo de periódico o un folleto, sino varios tomos de muchas páginas. No sólo es asqueroso lo que concierne a las torturas físicas y morales que han hecho sufrir a los que han cometido el único crimen de querer ayudar a la liberación del pueblo español; tan repugnante como eso son los procedimientos de "penetración" y coerción ejercidos por el gobierno ruso de Stalin para apoderarse del poder en España, obligando al gobierno republicano legítimo de ese país entregársele atado de pies y manos, a cambio de la ayuda en armas, municiones, aviones, maquinaria y demás implementos necesarios para la guerra industrial moderna.
    El gobierno ruso estalinista exigió al principio el pago por adelantado ya precio caro de los objetos que enviara al gobierno español, pero a pesar de lo miserable de tal acción de parte de un gobierno que se sigue llamando revolucionario, esto no era sino un poco de re mucho que Stalin exige de los republicanos españoles a cambio de su ayuda. Cambios de ministerios a gusto de Moscú. Expulsiones de líderes, como Largo Caballero, que había perdido la confianza de la GPU. Extrañamiento del territorio español de personajes políticos de categoría importante, como el caso de Indalecio Prieto exiliado con disimulo bajo el título de Embajador en México. Listas conteniendo miles de nombres de obreros militantes revolucionarios que Moscú exigía .fuesen desposeídos de sus puestos de responsabilidad, y arrojados en las cárceles, mientras llegaba la hora de asesinarlos. Todo esto simplemente porque esas gentes se permitían dudas de la infalibilidad del Papa del Kremlin, el Santo Padre de los Pueblos, José Stalin. Esto por lo que hace a las actividades "legales" del nuevo tribunal del Santo Oficio dependiente de la Santa Moscú. En cuanto a las actividades extralegales de esta Nueva Santa Inquisición !eso es cuenta aparte! Nada son, comparadas a las nuevas cárceles particulares de la Nueva Inquisición -como por ejemplo Santa Pelagia- las antiguas mazmorras del Santo Oficio dependiente de la Santa Roma.
         Mujeres azotadas, hambreadas, violadas por hordas enteras de esbirros después de permanecer en número de doce a diecisiete en celdas que apenas podrían alojar a dos o tres personas con una incomodidad extrema. Tormento de varones en forma todavía más brutal que las mujeres. Reedición de todos los métodos de tortura de la antigua Inquisición aumentados con algunos ultramodemos como la "electrificación" de las heridas, que consiste en aplicar alambres transmisores de corriente eléctrica de alta tensión a las heridas producidas en los atormentados por los fuetes, los látigos, los marrazos y los garfios desgarradores de carne; escarbando las heridas de las infelices víctimas con las escobillas hechas con las extremidades de los cables eléctricos. Finalmente, esta pobre carne atormentada, para arrancarle las confesiones requeridas por la GPU es arrastrada hasta formar montón con ella en los fosos y paredones de ejecución en donde se emplea la ametralladora en "liquidación colectiva", y muchas veces -testigos presenciales lo asientan- los pobres despojos humanos, con vida todavía, son bañados en gasolina y se les prende fuego para acabar de una vez.
         Cárceles particulares del Partido "Comunista", como Santa Pelagia, en donde se siguen estos procedimientos las ha habido y las hay por treintenas en la España republicana. No se puede negar que al Iado de esto la vieja Inquisición dependiente de la Santa Madre Iglesia Católica Apostólica Romana resulta un juego infantil. Tampoco hay duda de que la mayoría de los republicanos españoles no sólo no aprueban sino que ven con verdadero Odio y asco tales procedimientos ya los autores de ellos. Pero se encuentran ante un dilema espantoso: o permiten la barbarie sádica de la GPU. y reciben material para combatir a Franco deben esperar indefensos e inermes el ser asesinados desde el aire por loS bandidos fascistas,  arrollados por las huestes cavernícolas de los generales matoides franquistas sin tener con qué defenderse.
       ¿Por qué la. GPU. de Stalin lleva a cabo esta obra nefasta? Porque el dictador del Kremlin y su neoaristocracia no tienen más que un solo designio, conservar el poder. Si la revolución proletaria se hubiese realizado en España o se pusiese en marcha en cualquier otro país, Stalin se vería obligado a secundarla o a ponerse en posición completamente. insostenible ante el propio proletariado ruso por ignorante de la verdadera situación internacional en que a este se le tenga mantenido. Además en España quienes detuvieron el primer empuje fascista fueron los  trotskistas, pournistas, anarquistas; todos aquellos obreros revolucionarios que no tomaban órdenes del dictador de Moscú. Pero Stalin no podía tolerar que quienes no dependen de él hagan una revolución victoriosa. Por eso ha establecido su Nueva Inquisición en España. Para asesinarlos como al anarquista Durruti, al comunista de POUM Andrés Nin, corno a Erwin Wolf de la Cuarta Internacional, y cientos de otros más. Para atormentarlos como a miles y miles de buenos revolucionarios en sus nuevas cárceles del Santo Oficio.
     Así, de semejante estado asqueroso y atroz, no es sino un detalle, aunque detalle terrible, la tortura y quizá asesinato sufrido por el ciudadano mexicano Manuel Grandizo, en Barcelona. Grandizo fue uno de los heroicos hombres que fueron a España con el Magallanes. Se jugaron la vida para llevar a los combatientes antifascistas los pertrechos que les enviaba el gobierno de Cárdenas. No es Grandizo el único que ha sido "recompensado" de su heroicidad por los esbirros de Stalin con la calumnia, la cárcel, la tortura, y  finalmente el asesinato.
      Desde febrero trece están presos en Barcelona varios militantes revolucionarios acusados de un crimen que jamás han cometido: el asesinato del capitán León Narvitch. En realidad este capitán, por ser un militante del Partido Obrero de Unificación Marxista y muy efectivo en su trabajo, cuanto glorioso y valiente ante el enemigo fascista, fue asesinado por los esbirros de Stalin. La asquerosa GPU. quiere ahora cargarle el muerto a Grandizo y sus compañeros para matar muchos pájaros con la misma pedrada. Los trabajadores mexicanos revolucionarios deben hacer presión sobre nuestro Gobierno para tratar de impedirlo.
     Stalin se ve obligado, para poder mantener su dictadura contra los trabajadores rusos, a aliarse al capitalismo mundial. Por esto lame sin descanso los pies de las burguesías llamadas "democráticas". A cambio de la colaboración de ellas, para mantenerse en el poder, les ofrece la vida de los mejores militantes revolucionarios sacrificados en España. Para tratar de aterrorizar al proletariado en escala internacional ha creado su Nueva Inquisición. Empezó entregando a los verdugos a todos los compañeros de Lenin tras verdaderos "procesos" de hechicería. Ha llenado las cárceles, campos de concentración, zonas de trabajos forzados de la Unión Soviética con más de dos millones de obreros revolucionarios, que no han cometido más crimen que el de ser los verdaderos constructores de la URSS.
      Ahora ha trasladado su Inquisición a España y los horror que comete en ella su GPU. sobrepasa hasta lo imaginado por Goya, el pintor poeta del horror. Al Iado de esta Nueva Inquisición la de la Iglesia Católica apenas si parece juego de niños perversos. No es pues de extrañarse que ahora el Partido "Comunista" de Stalin tienda la mano abierta a los católicos, "puesto que ambos luchan por la democracia..." En España los católicos militantes se encuentran del lado de Franco, a quien acompañan cardenales, obispos, canónigos, curas, frailes y la bendición de Su Santidad el Papa. Así nada tiene de extraño que la Nueva Inquisición gepeuista torture y asesine a los verdaderos revolucionarios proletarios para luchar como el cavernícola Franco por "la democracia", y en realidad apuñalear por la espalda a la revolución de los trabajadores españoles.
     Con este fin -que es el mismo en dondequiera que la GPU pone la pata corno en México- Stalin se ha convertido hoy en el gendarme internacional al servicio de la burguesía contra la revolución proletaria, como el zar fue el gendarme internacional al servicio de la aristocracia contra la revolución burguesa en tiempo de la "Santa Alianza".


  Edición digital de la Fundación Andreu Nin, agosto 2007

 
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