Nos ha dejado Josefa (Pepita) Reimundi i Florensa,
maestra y luchadora
A.Romano
La ciudad de Lleida así como numerosos compañeros suyos de
UGT homenajearon en un acto de notable asistencia a la maestra y activista
antifranquista Josefa Reimundi.
Dirigente del POUM lleidetá y activista de la FETE –Federación
de Trabajadores de la Enseñanza- de UGT, ha fallecido el pasado día
15 de agosto después de una vida intensa y entregada a los demás,
a la edad de 92 años de edad.
Nació en Balaguer en 1917 y comenzó a trabajar en la escuela
de esta localidad lleidetá en el curso 36/37. Así en su primera
etapa formativa estudió en la Escuela Normal de la República,
la escuela de magisterio de la época, en donde coincidió con
la pedagoga de ideas avanzadas Pepita Uriz encuadrada políticamente
en el antecesor del POUM, el BOC, Bloque Obrero y Campesino de Joaquín
Maurín, así como inicia su andadura en la FETE de UGT en 1931.
Durante la guerra y la revolución de 1936 se cerraron las escuelas
religiosas y a cambio, el Comité Revolucionario de Lleida y después
la Generalitat abrieron otras nuevas. Josefa destacada militante del
POUM, dirigió la nueva escuela de Balaguer situada en el convento
viejo de Sant Doménech.
Cuando en 1938 las tropas franquistas ocupan Balaguer, Pepita es detenida
y trasladada a Lleida junto a otros compañeros, encarcelada y sometida
a un consejo de guerra colectivo en la que es condenada a 30 años
de prisión. Conoce sucesivamente las prisiones de Lleida, Barbastro,
Huesca y Saturrarán en el País Vasco.
De regreso a Lleida se le veta el acceso a la enseñanza, por lo
que ha de combinar la dedicación a las clases particulares y un trabajo
como contable de muebles Armengol. Se integra en el POUM de la postguerra
junto a su marido el sindicalista Josep Tufet. Recientemente hemos
descrito aquellos duros primeros años de resistencia frente a la dictudura.
“Desde una primera hora los núcleos militantes del POUM lleidetá
resisten la liquidación de los cuadros obreros de los primeros años
de Dictadura y preparan a los trabajadores para la organización y
la oposición al régimen franquista. Lluis Abenoza, militante
y miliciano tras ser hecho prisionero por las tropas franquistas regresa
a Lleida en 1939 y junto a los jóvenes Antoni Barrios y Amadeu Jaimejuan
constituye el primer núcleo local clandestino dedicado a tareas de
solidaridad. Josep Tufet, que había sido sindicalista destacado salió
de la prisión en 1941 como su compañera la maestra Josepha
Reimundi. Ambos se unen al núcleo militante. Estos dos militantes
realizan multitud de entrevistas sondeando a la militancia y van incorporando
a Joseph Pané, Vicente Ximenez Carulla de Bellvís y otros compañeros.
Josep Morlans exdirector del diario local del POUM “Combat”, coordinará
varias células que van surgiendo en las localidades de Bellvis, Balaguer
y Alfarrás.
En 1945 son casi todos detenidos en una redada masiva previa a la visita
de Franco a la ciudad. Los detenidos son trasladados por las noches a la
Iglesia de los Dolores para ser duramente torturados. Cuentan que unos
meses después, visto el pobre y solitario recibimiento hecho al caudillo
fascista en esta ciudad, exclamó el dictador: “Si llego a saber que
iba a pasar esto, no me bajo del coche”.
Los supervivientes continuarán en diversas tareas de oposición
al franquismo e iniciarán los debates para la reformulación
y la reorientación del POUM en la nueva coyuntura. “Breve perfil
biográfico de la dirección del POUM de Lleida”. (A.Romano.
2009).
Pepita pasará otro año nuevamente en prisión, antes
de volver a las clases particulares. Habría de esperar 38 años
para reintegrarse a su empleo de maestra al final de la dictadura. Primero
en Colegio de Campos Eliseos, después en el Cervantes, más
tarde en la de Sant Antoni, en la Segarra. Su amplia dedicación a
la pedagogía y la educación le llevan antes de su jubilación
al Instituto de Ciencias de la Educación del que llega a ser directora,
impulsando entre otros proyectos la puesta en marcha de las aulas universitarias
para mayores, iniciativa pionera en Catalunya.
En el obituario de Pepita Reimundi emerge la memoria de una gran revolución,
la de los trabajadores de Lleida, que enfrentaron el golpe militar de 1936
con éxito e implantaron en condiciones adversas el poder obrero y
sus instituciones, incluida la Escuela Pública, Mixta, Laica y Obligatoria.
Con el destello del recuerdo de la trayectoria ejemplar de Pepita Reimundi
nos llegan aún las luces de las antorchas de aquellas columnas obreras
que se cercaron y tomaron en 1936 “la ciutat llunyana”de Lleida, nos llegan
ecos de la ciudad lejana.
Borjas Blancas (Lleida), agosto de 2009