Mester de Libertad, 1956 - 1975
La lucha de los cantautores por las
libertades democráticas
Elisa Serna
Elisa-Serna, cantautora, ex-presa
y represaliada política.
Con la alegría del Eureka! que exclamó Borth en su laboratorio,
cuando por fín pudo visualizar el átomo tras someterlo a la
cámara negra y la luz espectral, me abro paso hoy, entre las brumas
del tiempo para narrar a los jóvenes y a quien pudiera interesar, un
acontecimiento cultural que, inopinadamente, brotó impetuoso en toda
España desde 1956 hasta nuestros días: los cantautores.
La España que nos vio crecer
Hacía un año que el filosofo José Ortega y Gasset había
muerto y el partido comunista había desactivado la guerrilla o maquis
que había hecho perdurar con las armas en la mano y mucho coraje, la
razón republicana de 1931.
Hegemónico el franquismo desde 1939, los años cincuenta son
el apogeo de la deshumanización que acometió a los vencedores
de la guerra civil, tras su triunfo, el 1 de Abril de 1939.Se sabía
sometarrado, escondido, en secreto, que cientos de miles de presos republicanos
estaban siendo torturados y fusilados e n lo que las fuerzas victoriosas denominaron
Batallones Especiales de Trabajadores Voluntarios…
La prohibición de todas las filosofías o ideologías
distintas del nacional-catolicismo seguía perjudicando eldesarrollo
en libertad de la propia conciencia, convirtiéndose en un delito contra
la salud mental pública, que de nuevo tras los nueve años de
la II Republica,atenazó y en algunos casos paralizó – como durante
los cuatro siglos de Inquisición, 1492-1813 -,las funciones racionalistas
de un gran porcentaje de los habitantes de esta Piel de Toro.Volvieron algunos
a presumir de no saber, de no entender, ni de números ni de letras,como
asevera sucedió en la España inquisitorial, el historiador
Américo Castro.
El cerco a periodistas, intelectuales y artístas
La mas estricta imposición de mecanismos de Censura, que perdurará
hasta 1978 y es el nacional-flamenquismo en las músicas populares,
una impostura lacerante en Galicia, País Vasco, Cataluña o Madrid.
Tablaos de Coros y Danzas con pololos, llegan hasta la aldea más pequeña,
donde las Flechas Falangistas preceden al rótulo del pueblo, para
ocupar en la Plaza del Generalísimo, antes de la Constitución,
el lugar -jamás la función- de las Misiones Pedagógicas
de la II República.
La Iglesia Católica, Apostólica y Romana que también
financiara el Golpe de Estado de 1936, confiesa, encubre y perdona a militares,
requetés, monárquicos,. caciques, banqueros, delatores, portadores
de Penas de Muerte o verdugos con objeto de ir exterminando físicamente
a los republicanos supervivientes de la Guerra Civil, que habiendo llegando
al número de trescientos mil, se vieron atrapados y sin escapatoria,
en las Prisiones y Campos de Concentración que existieron desde 1939
en nuestro país, mientras la Judicatura franquista preparaba la Causa
General , el Tribunal de Responsabilidades Políticas, o el Especial
para la Represion de la Masonería y el Comunismos,con cuyas incautaciones
financiaba todos sus actividades el regimen franquista en aquellos años,como
el Genocidio programado para el exterminio de presos
Eso pasaba mientras nosotros estudiábamos guitarra, canto y les poníamos
música a los poetas de la Generación de 27.Mientras curas obreros,
estudiantes alerta, trabajadores despìertos, nos cedían los
pequeños locales y cuchitriles en que podían tener acceso.
El caldo de cultivo
Tras la Guerra Civil, se daba un arquetipo de cura asilvestrado que con
seguridad y ademanes pseudos-navarros. señalaba con regocijo y para
hacer méritos, el lugar exacto del campanario, desde el que dispararon
sin miedo a labradores, mujeres y niños, jóvenes de la “quinta
del biberón” que como improvisados oficiales del Frente Popular supieron
–desde su analfabetismo- defender los valores de la libertad, la igualdad
y la fraternidad de que gozaron con la República.
Retumbaba la España de los cincuenta con el grito –al cuello de su
camisa- de Amnistía o Libertad que los cientos de miles de prisioneros
republicanos lanzaban al mundo, desde las obras que como esclavos realizaban,
a pico y pala, que no había excavadoras: una sardina y un cuarto de
chúsco al día, les hambrearon hasta que algunos dejaron de saber
quienes eran. Fué el caso de mi tio Moreno, de mi padre,el valiente
capitan de artilleria de la 42 Brigada Mixta, Batallón 167,el de los
segovianos.
Una voz rasga la noche franquista…
Y estando en esas, Paco Ibáñez, en París, con su padre
en el Campo de Concentración de Argelés, miró un día
el rostro compungido de su madre y le puso música a la primera canción
del último “Mester” de Trovadores, el de Libertad”: La más bella
niña… que quería que la dejaran llorar tranquila, a orillas
del mar… Corría el año de 1956.
Tenían los Beatles que comer todavía mucho fish and chips,
pescado y patatas fritas, en el kiosco de Tottenham Court Road y a Manolo
Escobar no le habían robado el carro aún, cuando sigiloso y
encorvado, como el Inspector Gáchet, Chícho Sánchez Ferlósio
volvía de los Países Nórdicos con un disco de culto
escondido en el forro del pasamontañas.
Allí Chícho, cabalmente -en pleno Pacto de Silencio- nos abría
los ojos de la conciencia cantando: “cuando canta el gallo negro es que ya
se acaba el día, si cantara el gallo rojo, otro gallo cantaría”
Nos informaba en verso de que en la temible Dirección General de Seguridad
franquista de la Puerta del Sol de Madrid, -cuya memoria histórica
ha sido blanqueada por Alberto Ruiz Gallardón- Chicho “había
conocido el crimen esa mañana”, que ”su pena tenía color de
sangre humana” que “solo nubes y polvo lo presenciaron: Julián Grimàu,
hermano, le asesinaron, le asesinaron” y proseguía trovando: “que no
fuéramos a trabajar, que dejáramos quieta la herramienta, que
era hora de luchar” y concluía “a la huelga diez, a la huelga cien,
a la huelga madre, yo voy también, yo por ellos, madre, y ellos por
mí”.
Creación-represion-creación
Otro colega catalán, Raimón, vino a la Facultad de Económicas,
como se sabe, a decirnos que pusiéramos la cara Al Vent y no al Sol,
que estábamos “todos llenos de noche, buscando a Dios (al Dios desconocido,
al Dios de Aristóteles, buscando la mejor celada de nuestra lógica
contra la Dictadura, se sobre-entendía)
Esos años la Policía Armada , a caballo, la Brigada de Investigación
Social, que hasta en los días de lluvia abría el periódico
en las esquinas, para disimular, y el Tribunal de Orden Público al
unísono, no daban abasto en los campus universitarios. En la DGS suicidan
al estudiante Enrique Ruano. Expedientan y expulsan en la Complutense a los
catedráticos que introducen la filosofía marxista en la Universidad:
Enrique Tierno Galván o José Luis Aranguren, entre otros, pero
se crea el Sindicato Democrático de Estudiantes uno de cuyos dirigentes,
Enrique Ruano, es suicidado, [arrojado desde una ventana] como Julián
Grimau.
Entonces, Luis Serrahima, conmocionado por la noticia y desde Barcelona,
escribe el poema ¿Qué volen aquesta gent? sobre la muerte de
Enrique Ruano, que Maria del Mar Bonet interpreta hasta la lágrima.
Corre o disparo, ayer
Blindada hasta las cejas de Carrero Blanco, la Censura Franquista, la prensa
-si mencionaba estos acontecimientos- era añadiendo, por orden de los
servicios secretos del Régimen, que la Policía o la Guardia
Civil había disparado al aire. Pero en Leganés quien cayó
muerto fue un obrero de la construcción, sin alas: Pedro Patiño,
que también tiene su romance. Antes oyó el grito habitual, a
la carrera, como el ganado, con la lengua fuera: Corre o disparo!
Esperanzados, hoy
Por eso hoy , 10 de Octubre de 2007,dia en que la presión sostenidas
de cientos de Asociaciones Memorialistas han conseguido – con nuestros diputados
a la cabeza,la entrada en vias de debate en comisión en el Congreso
de los Diputados de España, insisto en la Memoriade aquel, yo le llamo,
Mester de Libertad y rindo homenaje desde aquí, a las cantautoras y
cantautores que, siguiendo el ejemplo de nuestros cabales Paco Ibáñez,
Chícho Sánchez Ferlósio, Teresa Rebull o Raimon,
se comprometieron en Galicia, EuskalHerría, Cataluña y resto
del Estado con la Libertad.Un Cancionero tradicional ya que sigue acompañando
los momentos álgidos de la lucha de las trabajadoras y trabajdores
de toda especie, en nuestra tierra; la Crónica Cantada de los acontecimientos
que el franquismo prohibía saber y en vano pretendió encubrir.
Todos sintieron el zzzip de la tijera a lo mejor de su obra y la sombra larga
de la Inquisición en el Tribunal de Orden Público.
A pesar de la represión, siempre adelante
La aparente inmovilización y silencio impuesto en nuestro país
desde 1939 a 1978, mantiene intacto el coraje y el valor de los republicanos
supervivientes a la Guerra Civil, a pesar de la represión “universal”
por completa, que mediante hambreados, incautaciones, humillaciones, palizas,
torturas, condenas a muerte, “paseos”, “sacas”, va distribuyendo la Judicatura
Militar Franquista, mediante la creación de mecanismos como la Causa
General, el Tribunal de Responsabilidades Políticas, la Ley de Fugas,
la de Peligrosidad Social, el Tribunal Especial para la Represión de
la Masonería y el Comunismo o el Tribunal de Orden Público,
(*)
Pero igual que contemplamos, cada Primavera, los cerezos nevados del Valle
del Tietar y bien sabemos que detrás de cada flor, brotarán
arracimadas las afrodisíacas cerezas rojas, la palabra de Blas de Otero,
Rafael Alberti, Federico García Lorca, Miguel Hernández o Antonio
Machado cantadas por Paco Ibáñez o los poemas propios de Chicho
Sánchez Ferlosio, Raimon, José Meneses, Imanol o Miró
Casabella restablecieron y abrieron las compuertas cerradas por el franquismo
al asesinar o enviar al exilio a los artistas e intelectuales, que con las
Misiones Pedagógicas habían llegado hasta la aldea más
pequeña de España, de 1931 a 1939.
Arriesgaron su carrera y su vida en ese afán, como lo demuestran
las varias -dolorosas e indignantes- muertes prematuras de cantautores: Ovidi
Montllor, Manuel Picón, Carlos Cano, Indio Juan, Imanol, Carmen Santonja
entre otros. Triste el corazón por ello, redoblan nuestros cabales
una frenética agitación cultural en España y en el mundo,
que pronto, tras el pétalo blanco del verso, haría brotar airados,
rojos y afrodisíacos, sus frutos: el Mester de Libertad.
El efecto Cantautor: el puente a la Generación del 27,la toma
de conciencia, la afiliación, la financiación de la lucha
En la década que prosigue, arracimados y alertas, ante la negrura
del sistema, estampan la belleza de sus voces y poetas, en grupos como Voces
Ceibes, Bibiano y Benedicto en Galicia, Ez doc amairu en el País Vasco,
Nova Cançó, Miquel Porter, Serrahima, Quico Pí de la
Serra, Ovidi Montllor, Mª del Mar Bonet, Llach, Marina Rossell, Subirachs,
Montaner, en Cataluña, la Fanega o el Mester de Juglaría en
Castilla, Labordeta o La Bullonera en Aragón, All Tall en el País
Valenciá, Pablo Guerrero y Luis Pastor en Extremadura, Cancion del
Pueblo en Madrid, Adolfo Celdrán, Elisa Serna, Hilario Camacho, o Manifiesto
Canción del Sur, Carlos Cano o Aurora Moreno en Andalucía.
El “efecto cantautor”, imprescindible y necesario, se traduce en esos años
en una pérdida del miedo en cuantos abarrotaban los recitales que con
los mecheros encendidos, cantaban a coro balanceándose rítmicamente,
todos juntos, con los auditorios a reventar: A Galopar hasta enterrarlos en
el mar, o Chola mano, hermano, o Con tu puedo o mi quiero, o habrá
y día entre todos, al levantar la vista, veremos una tierra que ponga
Libertad, o L’Estaca, o Resistirem mes encara, o el Romance de Juan Garcia,
o La Murga de los currelantes, etc. etc. etc.
Cantando y bailando, miles de espectadores en la Universidad, los Teatros,
los barrios, los garajes, camiones, asociaciones de vecinos, ateneos de barrio,
Fiestas anuales, aulas o también algunas Iglesias “pastoreadas” por
Cristianos por el Socialismo seguidores de la Teología de la Liberación,
toman conciencia de la existencia en Europa y la hermosura de los Derechos
Humanos y la Libertad plena.
Como hace Marcello Mastroiani en
Sostiene Pereira, ante la crueldad
de la represión franquista, los ciudadanos -entonces súbditos-
dan el paso, se cuelgan el morral de los panfletos. Se comprometen, se suman
a otros, y por fin se afilian masivamente en asociaciones, sindicatos o partidos
clandestinos, con las mas variadas filosofías marxistas. Luego, se
“trenzaron las banderas” sindicales o partidistas -reconozcámoslo-
a la luz de la política de Reconciliación Nacional y el Pacto
por la Libertad de los más organizados y numerosos, en los años
de clandestinidad: el Partido Comunista de España, para la reconstrucción
de la Democracia en nuestro país, donde la “soledad iba a desaparecer”,
según canta Silvio Rodríguez
Pero nada podrían haber avanzado en la propuesta de “partido y sindicato
de masas” que nos lanzara Togliatti desde Italia, sin la entrega generosa
de los Cantautores, las CCOO, la UGT, la USO, los Cristianos por el Socialismo,
el PSOE, la CNT, la Liga Comunista, LCR, el Partido de los Trabajadores, la
ORT, el Movimiento Comunista, etc.
Queda pues demostrado y con ello concluyo, que los Cantautores pusieron
las primeras piedras de la Democracia que disfrutamos hoy en España
Reconstruyeron el puente entre la generación poética, los ilustrados
y los intelectuales del 27, que trajeron la II República.. Optaron
por la categoría musical de los instrumentos y las músicas
propias de nuestras culturas. Y lo más hermoso: aunque tuvieron que
encajar la Censura, Multas Gubernativas, Ordenes de Busca y Captura, retiradas
de pasaportes, emprisionamientos, interrogatorios, o la ominosa vigilancia
permanente de la Brigada de Investigación Social, la Policía
Armada, la Guardia Civil y “otros servicios afectos” volverían a poner
toda la carne en el asador, si por un quiebro raro de nuestra Historia, los
valores de la II República, Libertad, Igualdad y Fraternidad, se vieran
amenazados.
10 octubre 2007