BREVE CRÓNICA DE LAS
JORNADAS DE SIGÜENZA
Los días 28, 29 y 30 de septiembre; la Fundación Andreu
Nin organizó en Sigüenza (Guadalajara) unas Jornadas bajo el
título “Sigüenza, Memoria de Revolución”. El objetivo
era recordar los hechos sucedidos en aquella batalla en la que participaron
milicias de todas las organizaciones obreras que se enfrentaron al golpe
de estado fascista. Señaladamente, la columna del POUM comandada
por la argentina Mika Etchebéhere. Y, en definitiva, recordar, hacer
memoria, de la que fue nuestra revolución.
En los actos participaron decenas de compañeros y compañeras
de distintos lugares del Estado (y de Portugal), de distintas corrientes
políticas y de diferentes organizaciones y fundaciones (Fundación
Anselmo Lorenzo, Fundación Federico Engels, POR, Espacio Alternativo,
Izquierda Unida, Esquerra Unida i Alternativa, En lucha, Asociación
Trasversales, etc.).
Todos y todas pudieron disfrutar de unas actividades interesantes y productivas.
Hubo mesas redondas sobre la Guerra Civil y la Revolución de 1936,
así como de la misma batalla de Sigüenza. Contamos con distintos
ponentes: José Babiano, de la Fundación 1 de Mayo; Andy Durgan,
de la Fundación Andreu Nin y asesor histórico de “Tierra y
Libertad”, Juan Pablo Calero y Julián Vadillo, de la Fundación
Anselmo Lorenzo, Javier Maestro también de la Fundación Andreu
Nin, e historiadores y periodistas locales.
Diferentes puntos de vista que ayudaron a que se diera un enriquecedor
debate.
También se celebraron talleres sobre la organización militar
de las milicias y sobre las distintas corrientes ideológicas existentes
en el ámbito de la izquierda. Donde esta vez fueron los jóvenes
los que llevamos la voz cantante.
Se proyectó la película “Tierra y Libertad” y los documentales“
Operación Nikolai” (sobre el asesinato de Andreu Nin por agentes
de la NKVD -antigua KGB- y revelaciones de los archivos de Moscú.
Por fin doblado al castellano) y “La Batalla de Guadalajara”, de recentísimo
estreno y casi apenas visto aún.
Las Jornadas contaron con dos testimonios de excepción.
Por una parte Ignacio, un miliciano de Sigüenza que ayudó a
Mika Etchebéhère a escapar del asedio fascista y contó
su experiencia.
Por la otra tuvimos el placer de disfrutar de unas palabras de Arnold Etchebéhere,
sobrino de Hipólito y Mika Etchebéhère, que recordó
a sus tíos como unos revolucionarios que dejaron todo en su vida
por sus ideas, por la revolución.
También se realizó un recorrido histórico por el pueblo
siguiendo el relato que hace Mika Etchebéhere en su libro “Mi Guerra
de España”: la estación de tren, el repliegue, la catedral,
el asedio, la huída... Y precisamente donde huyó el grupo
de Mika, por donde pudieron huir algunos sitiados, se realizó un
emotivo homenaje con el que concluyeron las Jornadas, en un puente, sobre
un pequeño arroyo, en la parte posterior de la catedral de Sigüenza.
Un valioso homenaje. A los nuestros, a las nuestras. Donde ocurrió
todo. Y que terminamos cantando “La Internacional”.