![]() |
FUNDACIÓNANDREU NIN |
||
En este Boletín no se suele tomar posición ante los
problemas políticos corrientes, por importantes que sean. Consideramos
que esta tarea corresponde generalmente a otras publicaciones ligadas a
la actualidad cotidiana. Pero la grave crisis política que se ha
abierto en España ante la perspectiva de las elecciones del 14 de
Marzo obliga a dar un salto importante sin vacilación alguna. Nosotros
también tenemos obligaciones cuando se ponen en juego la vida y
el destino de nuestro país.
Las cosas son muy concretas. Después de una campaña oficial destinada aparentemente a ensalzar la Constitución, organizada precisamente por algunos que no la votaron, el gobierno de Aznar y la derecha reaccionaria han pasado a una ofensiva brutal contra todas las fuerzas que no comulgan con sus ruedas de molino. Una ola de "patriotismo" del peor estilo se ha extendido por el país después del resultado de las elecciones de Cataluña, que han puesto de relieve que la posibilidad de derrotar a la derecha reaccionaria, de terminar con el gobierno de Aznar, era y es perfectamente posible, como lo ha sido en el caso del grupo de Pujol, que sostuvo en Barcelona y en Madrid al Partido Popular durante largos años.
Estos hechos tienen una importancia considerable. De ahí que el gobierno y el Partido Popular hayan pasado de su mediocre campaña y de su ofensiva insolente al ataque brutal y a los trucos habituales a que nos tienen acostumbrados (mentiras, insultos, trucos policíacos y de servicios secretos) para acompañar su campaña "patriótica". Como son muy demócratas van a desfigurar la nueva situación creada en Cataluña, y van a exagerar el sentido de las aspiraciones del pueblo vasco con la "sana" intención de elevar una barrera entre los diversos pueblos de España.
Todo esto es grave y plantea problemas importantes. Las reacciones tendrían
que ser inmediatas. Ha llegado la hora de movilizarse y de votar sin vacilaciones.
Los que ayer salieron a las calles para manifestar su oposición
a la guerra preventiva de Bush; los que supieron expresar su resistencia
mediante la huelga general; los que se oponen a la presencia de tropas
españolas en Irak y todos cuantos rechazan la política y
la práctica del gran capital deben estar a la altura de la nueva
situación. Y, naturalmente, tienen que votar contra la derecha y
sus derivaciones. En las circunstancias actuales, la abstención
que suelen practicar los que no encuentran candidatos apropiados, en consonancia
con sus posiciones radicalmente anticapitalistas y revolucionarias, sería
inadmisible. Esta vez, a falta de los candidatos que muchos desearíamos,
el objetivo es claro: ¡Fuego contra la derecha reaccionaria el 14
de Marzo!
Edición digital de la Fundación Andreu Nin, febrero 2004