En los archivos rusos
Stalin en la guerra civil española
Casi todos los libros sobre la Revolución y la guerra civil
españolas que se han publicado estos últimos años comportan
nuevos análisis más completos que antes sobre el papel
de Stalin y de la URSS en nuestro país. Y esto obedece a que los autores
han utilizado lo que hoy se puede consultar en los archivos soviéticos.
A causa de esto, tenemos ahora informaciones que habían sido ocultadas
o desfiguradas por los historiadores más conocidos.
Entre esos libros se destaca especialmente “España traicionada”, obra
de los historiadores Ronald Radosh, Mary R. Habeck y Grigory Sevostianov.
La razón es muy simple. Se trata de un libro consagrado a los archivos
de Moscú sobre el papel de la URSS y del gobierno ruso en la guerra
civil española. Los autores no pudieron trabajar en el Fondo Stalin,
pero lograron penetrar en los archivos del KGB y escoger una serie
de documentos de la correspondencia de los emisarios de Moscú en España
con los dirigentes rusos, desde los agentes del KGB hasta Molotov y el propio
Stalin.
Resulta impresionante leer documentos de diversos tipos, desde las cartas
de André Marty y Togliatti hasta las de los representantes secretos
del KGB. No tenemos, claro está, las respuestas y las directivas del
gobierno. Pero, a través de una serie informes y de críticas,
se observa que el Partido Comunista y el PSUC estaban estrechamente controlados
por Moscú. y que la caída de Largo Caballero, el ascenso de
Negrín y la represión contra el POUM fueron decididas en el
Kremlin por Stalin. Pero queda perfectamente claro que el proceso
contra el POUM fue inventado en la URSS para tratar de justificar los procesos
precedentes de Moscú, que habían sido muy mal acogidos
en los medios de izquierda de Europa. Y, como se sabe, los dirigentes del
POUM anularon con su simple presencia el efecto que se buscaba,
Fueron acusadores en lugar de acusados.
Es posible que los que lean este artículo piensen que estas consideraciones
son exageradas. Pues bastará que lean atentamente este libro para
que lleguen a convencerse de que nuestras consideraciones corresponden a
la realidad de la época. En 1937, poco antes de se iniciara la represión
contra el POUM, Juan Andrade escribió en “La Batalla” dos buenos artículos
en los que denunciaba el ascenso de la política stalinista y sus consecuencias
en la vida del país y en el curso de la guerra contra Franco. Muchos
pensaron que Andrade exageraba y que la ofensiva contra el POUM era un asunto
local, En realidad, la cosa era mucho más grave e iba a tener consecuencias
mucho más importantes.
Lo que se revela en el libro “España traicionada” fue descrito en
parte hace ya bastantes años en un libro de Jesús Hernández
titulado “Yo fui un ministro de Stalin”. Esta obra no ha logrado una
buena difusión porque Hernández, que fue dirigente del Partido
Comunista y ministro del gobierno de Negrín, no tenía mucho
crédito. Pese a esto hay que reconocer que en el libro de Jesús
Hernández se describen claramente bastantes cosas importantes y, sobre
todo, las relaciones entre el gobierno de Negrín y el gobierno
de Stalin y la atmósfera en que se desarrollaron muchos
fenómenos políticos. Y también el clima en que se produjeron
el secuestro y el asesinato de Andreu Nin. Ahora sabemos muchas cosas
y, entre otras, que Nin pudo se arrancado al secuestro por el general Orlov
y sus esbirros y que Negrín y sus ministros no cumplieron con sus
obligaciones más elementales puesto que dejaron que la
GPU operara como en país ocupado en Junio de 1937, en Alcalá
de Henares. Los documentos que tenemos actualmente son increíbles
e irrefutables .
Ahora ya no podrán publicarse libros que eludan o desfiguren las duras
realidades del papel de Stalin y su aparato policiaco durante la Revolución
y la guerra civil. Habrá que evitar los festivales que organizaban
algunos partidos comunistas y decir la verdad. Esta es bastante dura, pero
no empañará lo esencial. La lucha contra el franquismo y la
esperanza libertadora del socialismo seguirán en la historia y nadie
podrá borrarlas.