Donación de Wilebaldo Solano al
Arxiu Nacional de Catalunya
Wilebaldo Solano
Desde hace bastante tiempo tenía el proyecto de confiar a un centro
social serio y responsable el archivo documental que María Teresa
y yo hemos acumulado en los largos años de nuestra larga vida de militantes.
Estuvimos a punto de asociarnos a un proyecto que nos pareció interesante
poco después de la caída del franquismo y que no llegó
a cristalizar en nuestra Barcelona. Así las cosas, nos contentamos
con abrir nuestra casa de Paris a los historiadores y a los militantes interesados
por los problemas del movimiento obrero y del socialismo. Por nuestro
domicilio pasaron muchas personas, desde los emisarios del famoso
Instituto de Historia social de Amsterdam hasta innumerables representantes
de numerosas Fundaciones de Europa y América. Atendimos siempre a
todos. Y en este momento recuerdo con emoción las primeras visitas
del historiador Pierre Broué y la presencia de María
Manonellas buscando notas para un proyecto de biografía de su marido,
Josep Rovira, jefe de la 29 División en el frente de Aragón.
Esta conducta nos permitió conocer a bastante gente y establecer
contactos con muchas organizaciones políticas, sociales y culturales.
Y, hay que decirlo también: nos ayudó a defender el honor
revolucionario del POUM en los tiempos en que el stalinismo operaba
con verdadero furor, lanzando calumnias atroces y tratando de destruir
a todos los que no se inclinaban ante sus pretensiones. Por suerte, esa época
pasó y ahora todos los que se reclaman del socialismo pueden defender
sus ideas y sus posiciones en mejores condiciones.
Después de una larga reflexión, María Teresa y yo decidimos
responder positivamente a los que nos proponían que confiáramos
lo esencial de nuestro archivo político al Arxiu Nacional de Catalunya,
que nos había ofrecido sus servicios a través de varios compañeros
de la Fundación Andreu Nin. Y los días 5 y 6 de ebrero recibimos
en nuestro domicilio a Josep Fernández, jefe del área de Estudios
históricos del Arxiu de Catalunya, y a nuestro amigo el
historiador Pelai Pagés, que vinieron a Paris para recoger el material
que nosotros habíamos preparado. El acto de nuestra Donación
fue filmado por el cineasta francés Bernard Mangiante, que está
preparando un film sobre diversas víctimas del stalinismo y se interesa
mucho por los problemas y la historia del POUM.
En el material del POUM figuran bastantes cosas importantes. Y se destacan
en particular las colecciones de “La Batalla” de varias épocas,
antes, durante y después de la República, la publicada
en París en los años del exilio, de “Juventud Comunista”, órgano
de la JCI durante la Revolución y la guerra civil; la ”Juventud Obrera”,
semanario ilegal durante el periodo stalinista; “Informaciones poumistas”,
revista de información publicada durante muchos años
para facilitar el trabajo militante, y “Lucha social”, publicación
sindicalista obrera que jugó un papel importante en los años
2O defendiendo la Revolución rusa. (recuerdo que me la confió
Maurin para que no se perdiera).Y me parece importante destacar que
el archivo comprende ejemplares de toda una serie de modestas publicaciones
clandestinas de los años terribles del franquismo que fueron
lanzadas por militantes de diversas organizaciones en condiciones
muy difíciles.
La dirección del Arxiu de Cataluña se ha comprometido a reordenar
el material del POUM al objeto de que pueda ser consultado sin problemas
por los historiadores y los militantes que se preocupan por la historia de
nuestro país y por los acontecimientos de la Revolución
y la guerra civil de 1936-1939, que siguen interesando a bastante gente en
Cataluña, en España y en el mundo intelectual de muchos países.
Estamos pues ante una tarea que nos encanta y justifica mi Donación
Paris, 15 de Febrero de 2008