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FUNDACIÓNANDREU NIN |
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El largo e interminable exilio que se inició en febrero de 1939 fue mucho más complejo y difícil para el Partido Obrero de Unificación Marxista (POUM) que para las demás organizaciones obreras y antifranquistas. En efecto, cuando las tropas de Franco se acercaban a Barcelona, el POUM era un partido ilegal en todo el país, tanto en la zona franquista como en la zona republicana. Desde el 16 de junio de 1937, día de la detención y el secuestro de Andreu Nin por la policía estalinista y la GPU, los militantes del POUM y de la Juventud Comunista Ibérica fueron objeto de una represión implacable en los frentes y en la retaguardia. Sin embargo, esto no les impidió proseguir la lucha contra Franco hasta el fin y denunciar la política de Negrín y de los estalinistas como una política que conducía a la derrota. El punto culminante de esta acción fue el primer proceso contra el POUM celebrado en Barcelona en octubre de 1938. Esta torpe imitación de los procesos de Moscú contra la vieja guardia de Lenin, fue un fracaso completo para Stalin y para sus valedores en España.
De la Prisión de Las Corts a París, pasando por Cadaqués
Una semana antes de la caída de Barcelona, los principales dirigentes del POUM se encontraban detenidos en la Prisión del Estado de Las Corts y desde allí reclamaron en una carta histórica, dirigida al presidente de la República, al gobierno de Juan Negrín y a los comités dirigentes de las organizaciones obreras, la liberación inmediata de todos los presos antifranquistas (poumistas, anarquistas, brigadistas internacionales) a fin de que todos ellos aportaran su concurso a la defensa de Cataluña (1). El único resultado de esta demanda fue la evacuación de los dirigentes del POUM a una pequeña cárcel improvisada en Cadaqués por orden del ministro de Justicia, el socialista Ramón González Peña, dos días antes de la entrada de las tropas franquistas en Barcelona.
En Cadaqués, el grupo dirigente del POUM (Juan Andrade, Jordi Arquer, Julián Gorkin, Pere Bonet, Wilebaldo Solano, Gironella, Josep Rodes, Joan Farré Gassó) y otros compañeros reclamamos nuevamente nuestra liberación a Negrín, que se encontraba en Figueras. El jefe del gobierno la prometió por medio de Vicente Sol, Director general de Prisiones de la República, y hasta estuvo a punto de aceptar una entrevista con Gorkin, Andrade y Solano. Por lo visto, a él le habían impuesto el proceso y la represión los "rusos y los comunistas". En ausencia de tal entrevista y de una orden concreta de liberación, los presos del POUM decidimos liberarnos por nosotros mismos, junto con nuestros propios guardianes y tratar de pasar la frontera. La suerte hizo que fueramos descubiertos en la Sierra de Rebollés por un comando del Partido Socialista Obrero y Campesino de Francia (2), dirigido por el escritor Daniel Guerin y el militante Maurice Jacquier, especialista del paso de armas a España desde julio de 1936. El emocionante encuentro fue la confirmación de la eficacia del trabajo realizado por la delegación del POUM en París y ha sido relatado en varios libros como un espléndido ejemplo del valor de la solidaridad socialista internacional.
Unos días después, el equipo dirigente del POUM -que, por lo demás, había funcionado como comité ejecutivo del partido en la propia Prisión del Estado de Barcelona, redactando boletines y manifiestos que eran difundidos en el exterior y asegurando las relaciones internacionales con las fuerzas afines- asumía en París las obligaciones que las circunstancias imponían. Por suerte, la delegación del POUM en París, organizada por el periodista barcelonés Narcis Molins i Fábrega en septiembre de 1937 para coordinar todos los esfuerzos que se realizaban en Europa y América en defensa del partido, de sus presos y de sus perseguidos, estaba más presente que nunca. Disponía de un amplio local en el 12 Impasse Compoint (Distrito XVII de París). Venía publicando desde fines de 1937 un boletín titulado Independent News -Service de Presse Hebdomadaire d'Informations Franc-Britanniques. Su director, Lucien Weitz, militante destacado del PSOP francés, de Marceau Pivert, lo había transformado en una verdadera agencia de prensa de información sobre España, especializada en los problemas del POUM y de los revolucionarios españoles bajo el gobierno de Negrín. Las informaciones de Independent News eran reproducidas y comentadas en la prensa obrera y de izquierdas de Europa y América, lo que creaba problemas ingentes a los agentes de la GPU y a la prensa estalinista.
Desde hacía algunos meses, la delegación se había reforzado con el aporte de dos militantes leridanos, Josep Comabella y Francisco Pelegrí, y la esposa del periodista José Escuder, detenido en la Prisión de Las Corts. Por otra parte, al agravarse la situación militar en Cataluña, la delegación, con el concurso del PSOP francés y del Partido Laborista Independiente (ILP) de Gran Bretaña, había tomado una iniciativa de la más alta importancia : crear una Commission Internationale pour l´aide aux Réfugiés Espagnols y montar en el Mediodía de Francia, con sede en Perpignan, una delegación que organizara la ayuda a los internados en los campos de concentración y en los refugios familiares que habían establecido las autoridades francesas. Estas iniciativas previsoras de lo que iba a venir si no se contenía el desastre militar de Cataluña llegaron a tiempo para ejercer plenamente y sin espera alguna una importante labor de solidaridad. Sobre todo porque sus iniciadores estaban convencidos de que en las horas difíciles que se acercaban, los militantes del POUM no podrían contar con las ayudas oficiales de las instituciones republicanas.
El POUM en el París de las emigraciones antifascistas
Los dirigentes del POUM llegaron a París sin grandes dificultades y fueron amistosamente albergados en domicilios de militantes conocidos del PSOP francés. Marceau Pivert y sus camaradas hicieron gestiones para legalizar la situación de sus amigos españoles. Pero, en fin de cuentas, sólo pudieron obtener una cosa muy francesa y muy frágil: la tolerancia sin compromisos y, seguramente, vigilada. Para los dirigentes del POUM se planteaba una situación sumamente delicada. Una fuerte campaña internacional, que se había extendido desde amplios sectores de la socialdemocracia hasta los anarquistas e intelectuales famosos como André Gide, François Mauriac, André Breton, Roger Martin Du Gard, Ignazio Silone, les había salvado del franquismo y del estalinismo. Eran conocidos y muy solicitados por las organizaciones socialistas revolucionarias y los intelectuales y la prensa de izquierdas. Se abría ante ellos -que habían pasado meses y meses de cárcel sin poder intervenir directamente en la vida política y en la lucha militar- una nueva fase de su vida política. Para ellos, pesaba menos la emigración que para otros y estaban impacientes para actuar, para aportar su experiencia, para intervenir en el movimiento obrero internacional en una situación que consideraban preñada de peligros.
Fue simbólico que la primera reunión del comité ejecutivo del POUM lo celebraramos en casa del escritor revolucionario ruso Víctor Serge, amigo de Nin y de Maurín. Desde que logró salir de la URSS e instalarse en Bruselas, Víctor Serge estuvo en relación constante con Nin y con la dirección del POUM. El nos previno de que se preparaba una provocación para mayo de 1937. El organizó en París la defensa del POUM y trató desesperadamente de salvar a Nin. La reunión con Víctor Serge era casi de rigor. Juntos evocamos la ausencia de Maurín (por entonces preso en Salamanca desde 1936) y de Nin, que tanto representaban en nuestro movimiento. Pero allí dejamos constancia de que éramos un equipo fuertemente cohesionado, que tenía una ventaja sobre otros: la de haberse formado en la Prisión del Estado de Barcelona tras un proceso de reflexión y de discusión sobre los grandes problemas de España y del socialismo y en particular sobre la naturaleza reaccionaria del estalinismo y los peligros de guerra que se manifestaban en el horizonte.
El CE del POUM, al que no tardaron en incorporarse Narcis Molins i Fábrega y Josep Rovira, ex-jefe de la 29ª División, se fijó en seguida sus tareas: reorganizar el partido en el exilio tras la persecución estalinista, apoyar por todos los medios a su alcance a los núcleos de compañeros que permanecían en España (principalmente en la zona Centro-Levante-Andalucía), acudir en ayuda de los 6.000 u 8.000 militantes y simpatizantes que se encontraban en los campos de concentración y en los refugios familiares y reclamar para esta labor el concurso del Buró de Londres y del Frente Obrero Internacional Contra la Guerra, que entonces contaban con organizaciones políticas y sindicales bastante importantes en Francia, Gran Bretaña, Suecia, Estados Unidos, Holanda y otros países.
Las tareas de reconstrucción del partido se iniciaron inmediatamente con un plan de organización y de publicaciones que asombra visto a la luz del presente. Lo primero fue reagrupar a los compañeros internados en los campos de concentración o residentes en los refugios familiares y en los lugares de Francia en los que el PSOP y el grupo belga de Vereecken pudieron acoger a compañeros y hasta legalizar temporalmente su situación (casos de París, de Dijon y de Bruselas y de ciertas localidades del Mediodía de Francia). Lo segundo, facilitar la emigración a los países de América Latina a los compañeros que pudieron obtener fácilmente visados por razones personales o familiares. En materia de prensa y publicaciones, elementos fundamentales de organización y de información, el CE decidió seguir publicando Independent News y lanzar las siguientes publicaciones: un Boletín de Información, un Boletín de Documentación Internacional, un Boletín Latinoamericano y un Boletín de la Juventud Comunista Ibérica. A fines de febrero salió el primer Boletín de Información que contenía una resolución política sobre la derrota militar de Cataluña, preparada por Gorkin, un llamamiento a todos los militantes del partido en el que se daban numerosas informaciones sobre los problemas materiales de la emigración, se exponía el plan de publicaciones en el que, por cierto, con un optimismo excesivo, se hablaba de la posibilidad de publicar La Batalla y La Nueva Era.
Por si fuera poco, el CE anunciaba una próxima reunión del comité central ampliado del partido y enumeraba sus actividades en el terreno internacional que, a decir verdad, fueron muy intensas e interesantes. No hay que olvidar que París era en aquel momento, a causa de la proliferación de las dictaduras y los regímenes militares existentes en Europa, un centro internacional de la mayor importancia. Para los dirigentes y los militantes del POUM, la emigración en París fue el momento del gran encuentro (o del reencuentro) con los militantes afines de muchos países, con figuras como Heinrich Brandler y August Thalheimer, dirigentes del Partido Comunista alemán en 1922-1923, como Marceau Pivert, Lucien Herard y Michel Collinet, creadores del PSOP francés, como Jay Lovestone y Bertram D. Wolfe, líderes de la Liga Socialista Independiente de los Estados Unidos, con el movimiento de emancipación nacional de las colonias británicas que sostenía Fenner Brockway (3) y, en general, con los intelectuales europeos de izquierda que nos habían defendido contra la calumnia y con los animadores de las emigraciones alemana, austríaca, italiana, griega, rumana, polaca y del movimiento trotskista internacional (Pierre Naville 4), Jean Rous, James P. Cannon (5)).
Salvar los cuadros políticos y ayudar a los refugiados
La actividad internacional del POUM se dividió en dos partes estrechamente ligadas: desarrollar la labor de la Commission Internationale pour l´Aide aux Réfugiés Espagnols en la que se habían agrupado personalidades políticas e intelectuales prestigiosas como el profesor Paul Rivet, los escritores André Breton, Ignazio Silone, Marc Bernard y Henry Poulaille, los abogados Gérard Rosenthal, Paul Schmirer y André Weil-Curiel, James Maxton y varios diputados del Partido Laborista Independiente de Inglaterra, Alfred Rosmer y Jan Molenaar, Lucie Colliard y Simone Kahn, el dirigente holandés Henk Sneevliet y el norteamericano Bertram D. Wolfe, e intervenir activamente en el Buró Internacional de la Unidad Socialista Revolucionaria (Buró de Londres) y en el Frente Obrero Internacional Contra la Guerra.
Como muchos compañeros habían supuesto, las diversas organizaciones de ayuda a los refugiados políticos españoles que fueron surgiendo poco a poco tenían un carácter político sectario y, por lo general, salvo raras excepciones, sólo ayudaban a sus adherentes o a sus afines. Pero el caso más escandaloso fue el del llamado Servicio de Evacuación de los Refugiados Españoles creado por Negrín y los estalinistas españoles. Este organismo, el SERE, según un documento del POUM del 6 de mayo de 1939, "se había apoderado con el mayor desenfado de los fondos que durante el transcurso de la Revolución y para fines de guerra habían sido evacuados y de las divisas procedentes de las suscripciones de ayuda a España",y los administraba con arreglo a su lógica sectaria. Por lo demás, había obtenido el reconocimiento por el gobierno de Méjico y el derecho a seleccionar a los refugiados llamados a emigrar a dicho país. Cierto, Méjico rectificó más tarde y exigió que el SERE estuviera formado por representantes del Frente Popular y dos delegados de Cataluña y Euskadi, mas esto no supuso la menor ventaja para el POUM. Así las cosas, el POUM se dirigió directamente a las autoridades de Méjico y Frida Kahlo, esposa de Diego Rivera y miembro eminente de la Comisión Internacional creada por nuestros compañeros, operó también por su cuenta y resolvió innumerables dificultades con gran entusiasmo.
En fin, la Commission Internationale lanzó una importante suscripción que tuvo gran resonancia en países como Francia, Inglaterra, Bélgica, Estados Unidos, Suecia, Suiza, Méjico e incluso en Palestina, Africa del Sur y Egipto. Y el 25 de abril de 1939 publicó un boletín muy completo dando cuenta, en un gráfico que adjuntamos al final de este escrito, de los españoles de distintos campos, refugios y ciudades que estaban bajo su protección. Eran cerca de 2.000 y la mayor parte se hallaban todavía en los campos de concentración de Argelés, Barcarés, Saint Ciprien, Septfonds, Vernet, Bram, Arlés, Agde y Mazeres. Otros estaban hospitalizados o encarcelados y muchos más habían logrado instalarse en condiciones más o menos precarias en diversos pueblos y ciudades de Francia. Pese a todo, la Commission Internationale prosiguió su actividad hasta la crisis internacional que estalló tras el pacto Hitler-Stalin, el ataque a Polonia y la segunda guerra mundial. Sus boletines dan una idea de su inmensa labor. Que se nos permita aquí manifestar nuestro profundo reconocimiento a todos sus animadores, a los que desaparecieron y a los que viven todavía y, al propio tiempo, lamentar que nadie haya sido capaz todavía de expresarles, con actos tangibles, la amistad y la simpatía de nuestro país por todo cuanto hicieron para aliviar los sufrimientos de los refugiados de 1939 en su largo exilio multinacional.
Problemas y tensiones políticas
Insistimos en que toda esa labor hubiera sido imposible sin el prestigio internacional del POUM y su actividad en el Buró de Londres y en el Frente Obrero Internacional Contra la Guerra. En sus Boletines de información, el CE informó ampliamente a todos los militantes y simpatizantes sobre la significación de estos organismos. Esta información fue completada con un número del Boletín de Documentación realmente excepcional en el que se hacía un resumen de los hechos que se habían producido en la URSS desde los procesos de Moscú: las ejecuciones y deportaciones (con una lista de las víctimas más significativas, todas ellas rehabilitadas ahora durante el período de la perestroika (6)), las dificultades del plan quinquenal, los asesinatos de comunistas extranjeros (casi todos en curso de rehabilitación) y un artículo en el que se analizaba -!ya!- el viraje progresivo de Stalin hacia la alianza con la Alemania hitleriana en el momento en que los estalinistas franceses y españoles defendían la "gran alianza de las democracias contra el fascismo". Esta documentación tenía por objeto informar a los militantes sobre la evolución de la URSS y facilitar la discusión que se había abierto en el POUM sobre el papel del estalinismo en la revolución española.
Porque, como era natural, tras la rica y dura experiencia vividas, todo el mundo hacía balance y se fijaba perspectivas. En la primera reunión que el comité central ampliado celebró en París a comienzos de marzo hubo un apasionado debate sobre la situación internacional y sobre los organismos en que el POUM participaba. Poco antes, el Buró de Londres se había trasladado a París y Julián Gorkin había reemplazado a Fenner Brockway en la secretaría general y el Buró Internacional de las Juventudes Revolucionarias, que funcionaba con bastante independencia, me había reelegido como presidente. Ambos actos constituían un homenaje especial al POUM. Pero muchos militantes consideraban que el Buró de Londres ya no correspondía a las exigencias del momento y había sido superado por el Frente Obrero Internacional Contra la Guerra, que era un organismo más amplio y más eficiente. El CE del POUM decidió intervenir preferentemente en el Frente Obrero Internacional Contra la Guerra, que había probado su eficacia desde su fundación en septiembre de 1938, reconoció que el Buró de Londres había sido superado y propuso organizar una conferencia internacional destinada a fundar un centro marxista revolucionario independiente (7). Los temas de esta conferencia tenían que ser la experiencia de la revolución española, la lucha contra el imperialismo, el fascismo y la guerra, el carácter del fascismo, la cuestión colonial y la URSS y el estalinismo.
El Boletín de Información del 15 de marzo (Nº 2) ofrecía una copiosa información sobre el debate internacional y publicaba una resolución política sobre los acontecimientos del centro de España, una propuesta de conferencia internacional en favor de los refugiados españoles al objeto de reaccionar contra las campañas de difamación de la prensa reaccionaria de Francia, Bélgica y otros países contra el exilio hispano y las normas generales de organización del partido aprobadas en la reunión. Mas no se refería a las primeras tensiones políticas que se manifestaron en los debates. El CE que había actuado desde la Prisión de Las Corts (Andrade, Gorkin, Gironella, Bonet, Arquer, Solano) no fue objeto de críticas políticas especiales, pero después de la incorporación de Rovira, la situación se modificó. Rovira, Pelegrí y Comabella, sostenidos por Joan Farré, impusieron el cese de Molins i Fábrega, contra el que formularon muchas críticas por su gestión al frente de la delegación en París, y comenzó a circular la teoría de que Andrade, por su carácter y su "particular personalidad" podía ser "nocivo" o lo había sido durante el periodo de la revolución. Su fuerte presencia en el CE molestaba. Al propio tiempo, se trató de desarticular el CE de la Juventud Comunista Ibérica, considerado como demasiado independiente e "izquierdista", bajo el pretexto de que una organización juvenil no era necesaria en el exilio. Esta situación alteró un poco el frenético ritmo del trabajo y resultó bastante perjudicial para el POUM, que era atentamente observado por sus aliados internacionales. No tenía nada de particular que en el POUM hubiera tendencias. Las había habido durante el periodo 36-39 y la experiencia ha probado que las condiciones de vida especiales de todas las emigraciones políticas han dado lugar siempre a querellas políticas y personales. Ahora bien, el sentimiento general de los militantes era que, en las dramáticas condiciones de un exilio sin precedentes en los tiempos modernos, había que inspirarse en una voluntad de cohesión y de camaradería fundamental. Sobre todo en un partido como el POUM que iba a ser perseguido por todas las policías de Europa, como dijo George Orwell, y al que Stalin y su aparato burocrático internacional no iban a dar tregua alguna.
A comienzos de abril, poco después de la victoria de Franco, se reunió nuevamente el comité central ampliado del POUM. Unas semanas antes, el CE había hecho un balance terrible: más de la mitad de los cuarenta y un compañeros elegidos para el comité central en el congreso de fusión del Bloque Obrero y Campesino y de la Izquierda Comunista habían sido asesinados por Franco, estaban encarcelados en España o mantenían la lucha en Madrid, en Levante y en Andalucía. En tales condiciones, se decidió invitar a la reunión a una veintena de compañeros que habían ejercido responsabilidades importantes durante la guerra y la revolución y que se hallaban en Francia. No todos pudieron responder al llamamiento. Sin embargo,la reunión de abril fue más representativa que la de marzo y aprobó, tras larga discusión, una resolución política general sobre España presentada por Gorkin en la que, curiosamente se decía, entre otras cosas, que "el POUM no se opone, por principio, a la firma de pactos circunstanciales entre la URSS y los países capitalistas como ya se hizo bajo la dirección de Lenin; pero se niega rotundamente a aceptar los pactos estalinianos que sacrifican los principios socialistas y los intereses del proletariado y convierten a la URSS en un factor de guerra imperialista en el juego de las potencias"; una resolución sobre el hundimiento de la España antifranquista presentada por Solano, en la que se condenaba por igual la política de Negrín y el golpe de Casado y se denunciaba el supuesto resistencialismo del Partido Comunista, que solicitaba también la paz, pero bajo su control; una resolución condenando la tentativa de mantener, a través de la Diputación Permanente de las Cortes, reunida el 10 de abril, el tinglado de Negrín y de un Parlamento que ya no podía representar nada y que, como todas las instituciones republicanas, tenía que dar cuenta de su gestión y dejar paso a la voluntad de reconstrucción de las fuerzas obreras y democráticas representativas que querían superar los desastres que habían conducido a la derrota de los pueblos de España.
El negro horizonte del fascismo y de la guerra
El comité central del POUM reconoció que era muy difícil reunir un congreso del partido en las circunstancias en que se hallaban sus militantes, en pleno proceso de dispersión, pero decidió organizar un referéndum para elegir un nuevo comité central más representativo. En realidad, la persistente actividad de los militantes del POUM en los campos de concentración y en la calle no podía ocultarles la agravación de la situación internacional y sus repercusiones en las emigraciones políticas existentes en París. Brandler y Talheimer, líderes de la Oposición Comunista alemana considerada como bujarinista, asustados ente la perspectiva de un viraje de Stalin hacia la Alemania hitleriana, abrieron una discusión sobre la "guerra revolucionaria contra Hitler", recordando que Marx había tenido una posición positiva ante las guerras revolucionarias del siglo XIX. Esto creó problemas en el seno del Frente Obrero Internacional Contra la Guerra, que el POUM afrontó con la autoridad política que tenía. Más tarde, al ingresar en el PSOP francés los trotskistas, el POUM se vio obligado a arbitrar, no siempre en buenas condiciones, las tensiones entre los llamados "pacifistas" y los partidarios de la IV Internacional.
La decisión de elegir un nuevo comité central por referéndum y de aplazar sine die el congreso del POUM, provocó un cierto malestar y aparecieron, animados por José Rebull, "Comités pro Congreso". Las vicisitudes de la emigración y el peligro de guerra agravaron todos los problemas. En el POUM surgieron finalmente tres tendencias: la izquierda, definida en un documento político por Andrade, Molins i Fábrega y yo; la derecha, inspirada por Rovira, Pelegrí y Farré; y el centro, que apareció, según Gorkin, Bonet y Rodes, como una tentativa de "desdramatización". No todo era tan fútil como podía parecer, pero hay que haber vivido aquellos meses dramáticos en que el horizonte parecía cerrarse para los españoles refugiados para comprender algunos de sus juegos políticos.
Pese a todos el POUM no descuidó su tarea esencial: salvar a sus cuadros militantes, liberarlos de los campos, facilitarles la emigración a América o la instalación en los dos o tres países europeos que ofrecían algunas posibilidades. El local del 12 Impasse Compoint, cercano a la Place de Clichy, fue el hogar de una actividad incesante. Por allí desfilaron muchos militantes cenetistas y de la izquierda socialista de Largo Caballero, y en particular Luis Araquistáin, quien nos trajo, para que se publicara en Independent News su célebre carta a Diego Martínez Barrio [el último presidente de las Cortes republicanas], en la que, después de hacer una crítica demoledora del ex-gobierno Negrín y de sus representantes en el extranjero, exigía cuentas y responsabilidades y renunciaba a toda posición oficial. Independent News, siempre en la brecha, abrió sus columnas a todos los que tenían algo que decir.
En el mes de mayo, la Comisión de Ayuda del POUM envió
un largo informe a todos sus militantes en el que se resumían las
tareas de reconstrucción del partido y las formas de trabajo adoptadas,
se daban indicaciones precisas sobre todos los organismos de solidaridad
y sobre las posibilidades de trabajo en Francia, en particular el proyecto
de crear cuatro granjas agrícolas; se actualizaban las posibilidades
de emigración a América Latina y las iniciativas adoptadas
para eludir la selección practicada por el SERE y los estalinistas
y se hacía un balance del esfuerzo de solidaridad internacional
con el POUM y la JCI.
La Escuela de Verano del Partido Laborista Independiente en Fort
Mahon Plage, en el norte de Francia, fue la última ocasión
de una actividad internacional pública antes de la guerra. Se celebró
a mediados de agosto de 1939 y allí pudieron hablar y concertarse
los elementos más significados de las organizaciones pertenecientes
al Centro Marxista Revolucionario Independiente y del Frente Obrero Internacional
Contra la Guerra. Unos días después, el 23 de agosto, estalló
la bomba del pacto germano-soviético. El asalto a Polonia y la declaración
de guerra a Alemania por parte de Francia e Inglaterra crearon un enorme
desconcierto en todas las organizaciones políticas revolucionarias,
francesas y emigradas. El gobierno francés aprovechó
la ocasión para tratar de desmantelar a las organizaciones de la
emigración española. La policía se incautó
de la edición entera de un folleto de Juan Andrade sobre el asesinato
de Nin, lanzado por "Spartacus". Hubo que cerrar el local del 12 Impasse
Compoint. La tolerancia se convirtió en relegación. Los miembros
más conocidos del POUM fueron confinados en localidades como Chartres
y Melun. Al fin, legalizaron nuestra situación de una manera sui
generis, con documentos de valor limitado y relativo, puesto que incluso
para viajar a París se necesitaba un salvoconducto especial. En
tales condiciones, la emigración entró en una nueva fase
-una de las más difíciles, sobre todo a partir de 1940. Los
campos de concentración comenzaron realmente a vaciarse cuando se
necesitó mano de obra para las industrias de guerra. Sólo
muy pocos lograron salir para América. Los que quedaron resistieron
y combatieron contra el nazismo desde el primer momento. En 1941, un tribunal
militar especial condenaba en Montauban a largas penas de trabajos forzados
o de prisión a un numeroso grupo de militantes del POUM, entre los
que figuraban algunos de los que habían salido de la Prisión
del Estado de Las Corts un día aciago de enero de 1939.
Notas de la Fundación Andreu Nin
(1) Se trata de la carta enviada desde la Prisión del Estado de Barcelona con fecha 19 de enero de 1939 que publicamos, junto a otras dos escritas en 1938 por los presos del POUM, en un apéndice documental del libro El poum en la historia. La carta de enero de 1939 le fue facilitada al autor, poco antes de su fallecimiento, por el historiador Burnet Bolloten que la localizó en el Archivo de Salamanca.
(2) El PSOP (Parti Socialiste Ouvrier et Paysan) era un partido de la izquierda socialista francesa fundado en junio de 1938, al romper la Gauche revolutionaire dirigida por Marceau Pivert con el Partido Socialista. El PSOP formó parte junto al POUM, al SAP (Socialistiche Arbeiterpartei) alemán y al ILP (Independent Labour Party) inglés del Buró Internacional de Partidos Socialistas Revolucionarios (Buró de Londres).
(3) Fenner Brockway fue dirigente del ILP británico, diputado y secretario del Buró de Londres. Formó parte de la primera comisión que sostenida por el Buró y sus partidos integrantes, así como por organizaciones de derechos humanos y antifascistas, se envió a España para interesarse por los detenidos de izquierda, víctimas de la represión estalinista, y visitó a Manuel de Irujo, ministro de Justicia, y a Julián Zugazagoitia, ministro de la Gobernación. Despues se enviaron otras dos comisiones para realizar gestiones similares.
(4) Pierre Naville (1904-1993) fue uno de los animadores del movimiento surrealista. expulsado en 1928 del PC francés, se convirtió en uno de los fundadores de la Oposición de Izquierda en Francia. Asistió a la conferencia de fundación de la IV Internacional, rompiendo con ella en 1939. Posteriormente se unió a diversos movimientos socialistas de izquierda. Escribió importantes obras de sociología. Puede leerse una semblanza de Pierre Naville, por Mateo Alaluf, esta misma web.
(5) James P. Cannon (1890-1974) fue un destacado activista sindical y fundador del Partido Comunista de Estados Unidos en 1919. En 1928 se unió a la Oposición de Izquierdas, participó en la organización del trotskismo norteamericano, siendo el máximo dirigente del SWP (Socialist Workers Party) hasta su muerte.
(6) Perestroika es una palabra rusa que significa reestructuración. El período histórico de la perestroika abarca la etapa abierta en la Unión Soviética cuando Mijail Gorbachov es nombrado secretario general del PCUS, en marzo de 1985, e inicia sus reformas, hasta que la Unión Soviética desaparece a finales de 1991.
(7) La propuesta del POUM se concretó en la creación de
un nuevo Centro Marxista Internacional dirigido por el norteamericano Joy
Lovestone, el francés Michel Collinet y Julían Gorkin, que
suponía una reorganización del antiguo Buró de Londres.
Edición digital de la Fundación Andreu Nin, 2001