"El socialismo había
dejado de ser una utopía".
Entrevista a Wilebaldo Solano
Bernardo Veksler
[Presentación de Argenpress] El último secretario general del
POUM tiende una mirada retrospectiva sobre la lucha de los republicanos,
el sorprendente poder autogestionario de las masas españolas, las
divergencias con León Trotski, la barbarie estalinista y recuerda
a una de sus principales víctimas: Andreu Nin. Sigue creyendo en el
socialismo pero considera que es imprescindible hacer un profundo análisis
y replanteo.
"Con la República se rompe con una tradición histórica,
se rompe con los restos del imperio que representaba la monarquía
española. Eso es lo que la gente saluda. La gente era tan feliz..."
Es el primer recuerdo que destila Wilebaldo Solano de esos acontecimientos.
Entonces, con tan sólo quince años, comenzaba a vivir esperanzado
la revolución en ciernes que estaban protagonizando las masas ibéricas.
En su hogar de Burgos, desde muy pequeño percibió las convulsiones
sociales que se vivían. Su padre era un militar de izquierda y sufrió
las represalias de los defensores de la agonizante monarquía. Así,
se fueron forjando sus convicciones.
En esos tiempos, la adolescencia se consumía rápidamente y
los jóvenes se veían convocados a participar de las intensas
luchas políticas de las que era muy difícil abstenerse.
Paradojas republicanas
El aplastante triunfo en las elecciones municipales de los socialistas y
republicanos, el 14 de abril de 1931, determinó la caída de
Alfonso XIII y la instauración de la Segunda República. "Se
abre un proceso donde la gente cree -explica Solano- que los dirigentes burgueses
y pequeños burgueses van a hacer cambios en el país, empujan
en dirección de un cambio en la enseñanza, contra la Iglesia,
se obligó al gobierno a cerrar iglesias, colegios religiosos y hubo
una gran transformación... La gente creyó que tenía
una dirección nueva, intelectuales nuevos... Tenía una enorme
confianza en esos dirigentes (..) Hoy, algunos exageran por interés
o para delimitarse de la sociedad actual y la presentan como una gran fiesta.
Si, fue una gran fiesta, la gente tuvo una enorme confianza para hacer un
cambio radical en España. El hecho de que en 1934 (la insurrección
en Asturias) se hiciera lo que se hizo para defender la República...
La gente creía que la perspectiva de una sociedad socialista había
dejado de ser una utopía y estaba al alcance de la mano".
"El anarquismo jugó un papel capital -continúa-, hay que reconocerlo,
muy pronto la CNT se hizo con un peso de masas enorme, era una organización
sindical formidable. Nosotros estábamos dentro de la CNT, tratamos
de influir en las directivas y ganábamos militantes para el POUM.
Los jóvenes creamos un grupo sindical de estudiantes dentro de la
central obrera."
La irrupción de las masas hizo que las reivindicaciones populares
históricas se pusieran a la hora del día. Cataluña,
cruzada por exigencias autonómicos y una clase obrera muy radicalizada,
estaba en permanente ebullición. Allí es donde se desarrollan
prioritariamente la Izquierda Comunista Española (ICE) liderada por
Andreu Nin, identificada con la Oposición de Izquierda Internacional,
y el Bloque Obrero y Campesino (BOC), cuyo dirigente era Joaquín Maurín.
En 1935 se fusionan dando origen al Partido Obrero de Unificación
Marxista (POUM)
Solano recuerda ese proceso: "Nosotros hacíamos críticas, reclamábamos
que se avanzara. Siempre tuvimos una política clara y ganábamos
gente muy rápidamente. Después de la unificación, teníamos
gente en Galicia, en Extremadura, en Asturias, en el País Vasco...
Antes de que se constituyera el POUM, ya en La Batalla escribíamos
todos, hacíamos actos juntos. Llegamos a federar a todas las organizaciones
obreras de Cataluña, salvo la CNT. Teníamos un partido con
gente de mucho valor."
En el partido coexistían "dos generaciones -agrega-, los que tenían
cuarenta años y los que tenían alrededor de veinte. Los jóvenes
hacíamos de todo, desde teatro de masas hasta competencias de ciclismo,
creamos una escuela marxista... Estos jóvenes le dieron un impulso
fundamental al POUM, que contaba con unos ochenta cuadros jóvenes
notables. La fusión nos asentó muy bien. Nosotros en Cataluña
teníamos una posición prioritaria, más fuerte que los
otros partidos"
- ¿Podría haberse derrotado a la sublevación del general
Franco?
- Si, al principio, operando más rápidamente. Hubo una cierta
alegría que no convenía. Nosotros aplastamos a los militares
en Cataluña, fue una cosa fantástica. Los anarquistas hicieron
un seguimiento de los movimientos en los cuarteles y descubrieron que entraban
muchos vestidos de paisanos y los vestían de militares, porque no
confiaban en los soldados y había oficiales que habían desertado.
Entonces hubo una acción para aislar al ejército y descomponerlo.
¡Eso salió tan bien y se los aplastó tan bien!. Luego
vino lo de Madrid. Recuerdo la primer discusión, cuando hubo gente
que decía que no hay que quedarse en Barcelona, que había que
ir a Zaragoza. Hubo un movimiento de acción rápida para poderse
imponer, luego con el paso de los días se atenuó. Comenzó
la organización que había que hacer, pero no se comprendió
que ellos tenían una fuerza importante, sobre todo con el ejército
de Marruecos y que en algunos sitios de España ya se habían
impuesto, en Burgos, en Salamanca, etc. Había que pasar a la acción
más rápidamente y preparar un ejército de guerrillas.
Pero, nosotros no lo hicimos, esperamos demasiado... Después, con
la ayuda de la aviación alemana avanzaron hacia Madrid.
Creíamos que habíamos ganado y no habíamos ganado, y
se abrió una lucha donde intervenían fuerzas internacionales
potentes contra nosotros, y otras fuerzas no nos iban a ayudar. La URSS no
nos ayuda al principio, los socialistas franceses, tampoco... Entonces los
franquistas encontraron un apoyo extraordinario.
- Trotsky sostuvo que hubo una debilidad política más que militar,
la falta de un programa para el campesinado, entre otras falencias.
- No, el tema de la tierra fue maravilloso. En Valencia, yo lo viví.
Después de los combates de Barcelona, el partido me envió a
Valencia, que era la zona agrícola más importante de España.
Se había constituido un comité obrero y popular que fue el
poder. El gobierno de Madrid nos envió a una delegación oficial,
la rechazamos y se consideró que el comité era el poder obrero
único, ni comité de ministros, ni generalitat, nada. Ibamos
a ver que había pasado y ya se habían colectivizado las tierras,
la propia gente lo había hecho, Tantos historiadores han hecho cosas
y no se han dado cuenta, verdaderamente no.
El secretario general del POUM de Madrid estaba en Galicia en un congreso,
que fue un error hacerlo en ese momento. Entonces se decidió que (Julián
Gómez) Gorkin, que estaba en Valencia, y (Juan) Andrade, que estaba
en Madrid, fueran a Barcelona, que fue otro error. Entonces, a mí,
que era uno de los más jóvenes, se me dijo tu tendrías
que ir a Valencia, que conoces el lugar. Hay que hacer un periódico,
tú eres un buen orador...
Yo me quedé asombrado con lo que hizo la gente. Fuimos a la isla de
Ibiza y la ocupamos. Pensamos en Mallorca y pedimos la flota. Tuve una conversación
con (Indalecio) Prieto, quien nos dijo que la flota estaba en el estrecho
y que no se podía hacer lo de Mallorca. Lo intentamos con la intención
de ligarlo a lo de Cataluña, pero la flota tardó, pese a que
los marinos se portaron muy bien, se apoderaron de los buques. Pero el ministro
de Defensa tenía la obsesión de que estuvieran en el estrecho
para evitar el paso de las tropas de Franco, pero los alemanes se dieron
cuenta y mandaron los aviones.
Hubo errores, hubo que haber procedido más rápidamente, aun
teniendo en cuenta la situación internacional. Yo recuerdo que discrepé
con Maurín y Nin, quienes decían que la situación internacional
era favorable. Yo dudaba, Hitler, media Europa bajo el fascismo, Mussolini,
los socialistas en Francia ¿qué harán? Teníamos
que hacer una acción muy rápida. (Buenaventura) Durruti tenía
el mismo punto de vista y él se fue a Aragón enseguida. Pero
no tuvo el armamento necesario para llegar al País Vasco y ocuparlo.
- ¿Cuáles fueron los aspectos más destacados de la autoorganización
de las masas?
- Eso aquí se hizo bastante bien. En ningún país del
Este hubo una colectivización como la que se hizo en Valencia. Los
obreros se presentaban en las fábricas y controlaban la producción.
Era asombroso con la rapidez con que se resolvían los problemas. Había
cuadros técnicos que colaboraban con los obreros y ocupaban puestos
en las direcciones de las empresas. En toda situación así hay
problemas, no cabe la menor duda, lo que sorprende en el caso español
es que no se vieron tantos problemas, se resolvían con mucha rapidez.
Recuerdo que una vez estábamos sentados en un café de La Rambla,
tres o cuatro días después de la victoria en Barcelona. Estaba
Durruty, había un oficial del ejército que se había
pasado a nosotros, había una discusión sobre la situación.
Nin, de repente, dice: "es extraordinario, todo marcha, los trenes, los tranvías,
las fábricas...". Durruty agrega: "pues, es natural..." y Nin insistió:
"yo pienso en Rusia, allí se precisaron años, meses para resolver
algunas cosas, aquí con que rapidez se resuelven, como si nada". Todo
funcionaba enseguida en manos de los trabajadores, eso fue una experiencia
increíble. Ahora, con el tiempo, cómo hubiera marchado todo
eso, eso es otra cosa. Pero el hecho real fue así. Muchos dicen que
fue sólo en Barcelona, en Cataluña, en Valencia... pero en
muchos pueblos de Aragón y de Castilla había pasado lo mismo.
- ¿Cómo comienza a desencadenarse la represión estalinista?
- La ayuda soviética tardó demasiado en llegar, mandaron técnicos
militares, políticos, policías y se apoderaron del aparato
del Estado. Poco a poco, con las jornadas de mayo, aprovecharon la ocasión
y se fueron apoderando de todo el aparato del Estado, esto transformó
toda la situación.
Estoy recordando tantas cosas, quizás las mezclo, cuando uno ha visto
cosas como estas... Cuando se abrieron los archivos de Moscú, descubrimos
que los informes políticos que mandaban desde España, en lo
esencial coincidían con la unidad de todos los partidos, no atacaban
al POUM, nosotros estábamos con el PC en todos los comités
de España. Pero cuando se constituye la junta de defensa de Madrid,
es la primera vez, el PC pide que el POUM no esté.
En esos informes, el general (André) Marty sostenía que había
que intensificar la ayuda militar y, desde el punto de vista político,
había que mantener la unidad que se había establecido. Incluso
hubo cartas con elogios al POUM. Stalin dijo que si y ocho días después
lo mando a fusilar.
Había discusiones en el círculo íntimo de Stalin, eso
abrió un breve período de vacilaciones y luego la intervención
de la manera que se hizo con la llegada de emisarios y de las brigadas internacionales.
Uno duda, habría que estudiar la cosa mucho más a fondo. (Pierre)
Broué insistía mucho en que existían dos tendencias,
la de irse, no mezclarse para no generar conflictos con los alemanes, franceses...
No hay ataques contra el POUM y había una unidad completa, quien rompió
la unidad fue Moscú. Ese es el hecho más terrible de toda la
Guerra Civil, porque si no se rompía la unidad se podría haber
hecho mucho más, los ataques contra el POUM, la CNT intervenida...
se generó una confusión que fue muy perjudicial en ese momento.
La unidad era salvadora era lo que había que hacer. Luego, comunistas
que rompen con el PC, consideran que fue un error, que había sin discusión
que mantener la unidad, en el curso de la discusión y el trabajo hay
divergencias, bueno, como en cualquier sitio se superan, si no se superan
se aprueban por mayoría, pero no se excluye a nadie de la lucha contra
Franco.
La desaparición de Nin
El 16 de junio de 1937 es detenido Nin. Dos meses más tarde, las autoridades
dan un comunicado informando sobre su desaparición. Mucho después,
se supo que había sido sometido a brutales sesiones de tortura por
parte de los agentes de la GPU, con el infructuoso propósito de arrancarle
una declaración condenatoria del Trotskysmo y una autocrítica
reconociendo su supuesta colaboración con el franquismo. Posteriormente
fue ejecutado en los alrededores de Alcalá de Henares, sin que se
sepa el destino final de sus restos. La conmoción que provoca el suceso
escandaliza a la izquierda mundial y pone en aprietos, momentáneamente,
al plan exterminador del estalinismo.
Al enterarse, Trotsky sostuvo que Nin era "un veterano e incorruptible revolucionario.(...)
Rehusó colaborar con la GPU para arruinar los intereses del proletariado
español. Este es su único crimen. Y lo pagó con su vida".
"Nadie imaginaba -recuerda Solano- que la brutalidad llegara a esos extremos,
nadie imaginaba eso, no cabe la menor duda. Luego tuvimos que tener esta
cosa increíble, curiosísima, de que cuando el ejército
ya está organizado, nosotros teníamos una División muy
importante que se llamaba la 29, nos encontramos que la disuelven. Nos encontramos
que los compañeros que tenían grados, capitán, comandante,
etc., tenían que presentarse a la caja de reclutamiento, con el peligro
que podían correr. Entonces, plateamos la cuestión al Comité
Nacional de la CNT, ellos tenían una oficina de tipo militar que controlaban
sus fuerzas y los compañeros que estaban en situación difícil
los poníamos en relación con ellos y los ubicaban en sus unidades.
La CNT se portó muy bien y los socialistas también. En la División
29 hubo hasta comunistas enrolados, allí no había diferencias
y nosotros no las hacíamos."
Polémica con Trotsky
Desde la instauración de la República, Trotsky dedicó
gran parte de su tiempo a escribir sobre los sucesos de España, intercambió
una gran cantidad de cartas con Nin y fue tema de debate permanente en su
corriente internacional.
"Creo que a Trotsky no se le explicó bien -afirma Solano-, si se le
hubiera explicado lo hubiera aceptado. Hubo un problema con él que
se prolongó durante la Guerra Civil. Acá vinieron varios militantes
Trotskystas de EEUU y de otros países, algunos en plan de turismo
revolucionario, otros fueron al frente o colaboraron con nosotros. Nosotros
abrimos las puertas del partido a todo el mundo. Vinieron grupos que estaban
divididos en sus países y trajeron un poco los problemas de ellos.
Trotsky no veía bien la unificación de la ICE y el BOC, no
sé por qué. Maurín tenía grandes simpatías
con él, se habían publicado muchos de sus artículos,
no se tenía una postura contraria a Trotsky. En la crítica
al estalinismo, sobre lo que pasaba en la URSS teníamos la misma posición.
En España, la gente quería formar un partido que no tuviera
las posiciones sectarias de la Internacional Comunista. Entonces, eso nos
dio una gran fuerza. Ahora, viéndolo con la perspectiva de los años
me asombra, llegamos a reunir tanta gente y de tanto valor que si hubiéramos
estado en el poder podríamos haber ofrecido algo que los demás
no ofrecían..."
"¡No es justo! ¡No es justo!", responde con firmeza ante la referencia
a algunas cartas del dirigente de la Revolución Rusa que consideraba
al POUM responsable del fracaso español por su adhesión al
Frente Popular y otras inconsecuencias. "El Trotskysmo en muchos países
estaba dividido y Trotsky tenía que navegar entre las fracciones.
Como en Francia la historia de (Pierre) Naville y (Raymond) Moliner. Hubo
cosas bastante graves y Trotsky, como todo el mundo, con sus pasiones, según
las actitudes que se tenía con él, reaccionaba.
Nosotros fuimos los que pedimos que viniera a Barcelona, era un poco una
locura. Nin hizo todo lo posible, lo trató con el consejero de gobierno
de la Generalitat para que pudiera salir de Oslo y se logró, finalmente,
que fuera a México. El lo sabía y estaba bastante contento.
Fue una delegación nuestra a México, con el pretexto de la
relación política, aunque en realidad fuimos a buscar armas,
y se fue a ver a Trotsky, se hizo la guardia en Coyoacán y estuvo
encantado. Allí les dijo que se había equivocado. Luego la
carta que hace cuando lo matan a Nin reconoce que fue quien se batió
con los rusos."
"Yo conversaba mucho con Nin -continúa-, quería sacarle cosas
de la Revolución Rusa, pero él era muy modesto, no presumía
de haber estado con Lenín, con Trotsky. Me he enterado cosas de Nin
por amigos suyos. Yo estuve mucho con él porque íbamos a los
actos como parte de los cuadros de oradores del POUM. A Trotsky le tenía
una gran admiración y respeto, pero el caso de las luchas internas
del Trotskysmo le fastidiaron mucho. Yo recuerdo que hablamos del tema y
le dije porque no iba a verlo a Royan (Trotsky estuvo en Saint-Palais, cerca
de Royan, en julio-septiembre de 1933), entonces él me dijo que Trotsky
se había portado muy mal y se enfadaron, una cosa de orgullo. Nin
me dijo: "Ah, tu no sabes, tiene muy mal genio..." Yo creo que Trotsky se
dio cuenta de que el POUM era una cosa mucho más seria y su última
carta así lo prueba. Así nosotros le hubiéramos explicado
la cosa... Por ejemplo, la entrada en el consejo de la Generalitat, a mí
personalmente no me gustó, tampoco la composición del comité
de milicias.
La postura de la juventud fue distinta a la del partido, la juventud tuvo
posiciones más avanzadas, el partido consideraba que era normal porque
era la vanguardia del partido. Cuando discutimos lo de la colaboración
con la Generalitat a mí me pareció un error, porque Nin convergía
con gente bastante inepta, además, le daban el Ministerio de Justicia,
que planteaba problemas muy serios, a mí no me gustó. Nosotros
discutimos esto sabiendo que no era un gobierno burgués clásico.
Cataluña era una nacionalidad del estado, había adquirido el
poder y ese poder era bastante limitado. No era un crimen, no entramos en
un gobierno burgués, había una situación revolucionaria,
todo estaba cambiado. Lo más importante era que estábamos en
todos los comités revolucionarios de Cataluña, no había
ayuntamientos, diputaciones, etc. ... Y jugamos un papel muy importante,
pero eso no se le explicó a Trotsky".
Solano recuerda que "hace unos años, Pierre Broué se encontró
con la viuda de Bujarin en una reunión de Memorial (entidad que se
ocupa de las víctimas del estalinismo), al parecer hablaron bastante
sobre España y antes de despedirse le dijo: "le doy un fuerte abrazo
para los militantes del POUM, que supieron hacer frente al estalinismo con
mucho coraje".
Entonces se emociona y sus ojos se humedecen al revivir todas las patrañas
inventadas por el estalinismo y de las fuerzas que tuvieron que invertir
en desmontarlas. Una lágrima comienza a surcar ese rostro curtido
en mil batallas.
Actualización socialista
Sufrió la cárcel en la República. Luego, al participar
de la resistencia al nazismo, en su exilio francés fue condenado a
trabajos forzados en un campo de concentración, donde también
sufrió la amenaza de los presos estalinistas. Durante el franquismo
realizó ingentes esfuerzos para organizar la resistencia y vigorizar
al POUM.
En el umbral de los noventa años, sus expresiones trasuntan el vigor
de jornadas pasadas, su rostro se trasforma cuando con elocuencia redondea
sus ideas. Su cuerpo menudo parece agigantarse al ritmo de su voz y sus gestos,
cual en una tribuna contagia su optimismo por el futuro.
"Entramos en otro problema, el juicio sobre la época en que estamos.
Yo considero que el hundimiento de la URSS y de los países del Este
nos ha pegado a todos, incluso a nosotros. Había muchos compañeros
que estaban contentos porque se verificaba que teníamos razón,
nosotros luchamos contra Franco, contra los estalinistas y teníamos
razón en todo. Pero, y qué pasa, por qué ha ocurrido...
Millones de gentes, comunistas y no comunistas, creían que allá
había un socialismo, no sabían qué había allá
adentro. Se hundieron los PC´s, los propios socialistas sufrieron el
choque, la noción del Trotskysmo también y la propia noción
del socialismo está en cuarentena para millones de personas en el
mundo. Es decir, que ahora hay que reunir una batalla por el socialismo que
no es la que hemos reunido en otra época. Hay muchos compañeros
que no quieren, que consideran que es demasiado complicado... Hoy, hay que
pensar, hay que escribir, hay que hacer una análisis más a
fondo de la experiencia estalinista. De la misma manera que el capitalismo
tiene fracasos y continúa, nosotros debemos continuar.
Yo no creo que el sistema capitalista pueda resolver los problemas de la
humanidad. Yo sigo creyendo en el socialismo, solamente que hay problemas,
que tenemos que saber qué tipo de partido, qué tipo de sociedad
y demás, teniendo en cuenta lo que ha pasado allá y lo de China
mismo. Desde que se empezó a conformar la idea del socialismo las
cosas han cambiado. Usted no puede decir a la gente hoy que está por
la dictadura del proletariado porque nadie lo comprendería. Entonces
es un error decir que estamos por la dictadura del proletariado, hoy no lo
podemos hacer. Probablemente, en nuestro ideal la dictadura del proletariado
no hubiera sido lo que fue, pero la experiencia, lo que ha pasado hay que
tenerlo en cuenta.
Lenín cuando hace la NEP, los bolcheviques se plantean problemas,
hay una discusión, es un cambio fundamental... No sé hasta
donde se llegó, todo eso hay que enseñarlo pero no de la manera
que se ha hecho en estos años. No se trata de revisionismo vulgar,
se trata de análisis lógico de una experiencia cualquiera.
Después de la Comuna de París no se podía repetir lo
mismo, había que ver qué errores se habían cometido.
Hoy es igual. Necesitamos el juicio de valor de los errores que pudimos haber
cometido nosotros si queremos realmente evitar que siga dominando el capitalismo,
que nos hace una guerra en cualquier sitio, cualquier día, es una
locura...
Necesitamos de un socialismo que saque conclusiones de la experiencia y que
haga el cambio en beneficio de la humanidad."
El POUM hoy
El portal de la Fundación Andreu Nin (
www.fundanin.org) brinda una exhaustiva
información sobre la República y el POUM, biografías
sobre sus líderes y cuadros destacados, y sobre las figuras relevantes
del marxismo. Además, cuentan con una profusa bibliografía
alusiva y se difunden una gran cantidad de enlaces con diversas corrientes
de izquierda.
El cine es otra de las actividades, además de promover películas
como Tierra y Libertad, Operación Nikolai y una creciente cantidad
de documentales que recobran la verdadera historia de la gesta española,
están en curso la elaboración de otros seis filmes sobre el
exilio republicano con la televisión catalana.
Mantienen contacto con agrupaciones diversas. Solano nos cuenta que "una
organización rusa llamada Praxis está haciendo cosas muy interesantes,
tenemos con ellos una relación muy estrecha. Tenemos el proyecto de
traer una delegación a Madrid y a Barcelona y hacer algo con ellos,
es asombroso porque hay una gran afinidad. Estamos en contacto con varios
militantes, hace poco estuvo en mi casa de París una profesora de
la Universidad de Moscú, y es increíble, coincidimos en todo".
Realizan periódicamente actos y conferencias en diversas ciudades
de España y Francia.
Tienen el plan de dotarse de sedes de la fundación para Madrid y Barcelona.
Entre los propósitos que sostienen en su portal se destaca el siguiente
párrafo:
"A pesar de los importantes avances que se han producido en los últimos
años en la recuperación de esa memoria histórica, sigue
siendo un imperativo político la reivindicación de quienes
defendieron el honor del socialismo contra el fascismo y el estalinismo.
Vamos a traer el recuerdo de aquellos y aquellas a quienes se ha querido
expulsar de la historia. Sin dogmatismos. Sin caer en la estúpida
tentación de pensar que su legado nos librará de la tarea de
pensar una realidad en constante evolución. Sin dogmatismos. Sin convertirles
en la base de nuevos catecismos. Sin creer que todo lo que hicieron y dijeron
fue justo y correcto. No queremos levantar estatuas".