FUNDACIÓN

ANDREU NIN

La creciente fuerza del Foro Social Mundial

Immanuel Wallerstein


Comentario N° 130, 1 de febrero de 2004

"La cuarta asamblea del Foro Social Mundial (FSM) celebrada en Mumbai (India) recientemente, del 16 al 21 de enero de 2004, ha supuesto un gran paso adelante en su fortalecimiento; en cinco años se ha convertido en uno de los principales protagonistas de la escena mundial. Su historia parte de tres momentos muy próximos entre sí: el primero fueron las exitosas protestas de masas frente a la reunión de la Organización Mundial del Comercio en Seattle en noviembre de 1999. Un gran grupo de manifestantes, en su mayoría estadounidenses –una coalición casi impensable de sindicalistas de la AFL-CIO, ecologistas y anarquistas– consiguió echar a pique la asamblea. Dos meses después, en enero de 2000, en Davos, un grupo de unos 50 intelectuales de todo el mundo intentaron una táctica diferente, organizando un "anti-Davos en Davos" que trató de presentar argumentos anti-neoliberales ante la prensa mundial. Por último, en febrero de 2000 dos lideres brasileños de movimientos populares, Chico Whitaker y Oded Grajew, acudieron a París para hablar con Bernard Cassen, director de Le Monde Diplomatique y presidente de ATTAC-Francia. Esos dos brasileños propusieron a Cassen unir fuerzas y organizar una asamblea mundial que combinara las manifestaciones de masas y el análisis intelectual. La convocaron en Porto Alegre (Brasil), coincidiendo con la reunión de 2001 del Foro Económico Mundial en Davos, dándole el nombre de Foro Social Mundial, y Cassen dijo que su objetivo era "hundir Davos".

En 2001 se esperaban en Porto Alegre unos 1.500 participantes, pero acudieron 10.000, la mayoría de ellos de América Latina, Francia e Italia. Como principios básicos del FSM, éste se planteaba como una "reunión abierta a todo tipo de grupos y movimientos de la sociedad civil opuestos al neoliberalismo y a la dominación del mundo por el capital y cualquier forma de imperialismo"; su lema era "Otro mundo es posible"; se trataba de un "proceso", y no de una organización; no iba a adoptar resoluciones como tal Foro, ni a hacer propuestas para la acción, pero podría generar esas posiciones o propuestas por parte de algunos o todos los participantes en él; era "plural, diversificado, aconfesional, no gubernamental y apartidario", y actuaba " de forma descentralizada". En resumen, no habría jerarquías ni disciplina organizativa.

Era una fórmula original y muy diferente a los movimientos antisistémicos tradicionales como la Internacional Comunista y otras, y tuvo éxito. La segunda asamblea en Porto Alegre reunió a 40.000 participantes, con una notable presencia estadounidense. La tercera, en 2003, contó con setenta u ochenta mil participantes, que representaban a todo tipo de movimientos, reformistas y revolucionarios, todo tipo de personas oprimidas y marginadas, la vieja y la nueva izquierda, movimientos sociales y ONGs, así como gran número de figuras políticas. La prensa mundial le prestaba cada vez más atención.

Pero había algunos problemas. Los tres mayores eran: (1) La tensión entre quienes insistían en mantener la fórmula de foro abierto y quienes deseaban que se convirtiera en un "movimiento de movimientos" y quizá finalmente en otra "Internacional"; (2) La insuficiente participación de Asia, África y Europa centro-oriental; (3) Diferencias en torno a la estructura interna y la financiación del FSM: ¿Hasta qué punto se trataba de una estructura democrática e independiente? Esos tres problemas se estudiaron en la asamblea de Mumbai, que era la primera que se celebraba en un sitio distinto a Porto Alegre.

La idea de foro abierto es considerada por los fundadores originales como el elemento clave que da fuerza al FSM. Argumentan que cualquier desviación de esa fórmula conduciría a exclusiones y convertiría al FSM en un movimiento sectario más. Para garantizar ese planteamiento, su carta de principios excluyó a las "representaciones  de partidos" y a las "organizaciones militares", pero eso no era fácil de lograr ya que tanto los partidos como los movimientos guerrilleros acudían de todas formas incluidos en organizaciones frentistas; era algo controvertido ya que muchos participantes no veían razones para excluir a los partidos (siempre que ninguno de ellos gozara de una posición de control) y entre las organizaciones guerrilleras se encuentran los zapatistas (que se presentan así aunque su acción militar sea prácticamente nula), con los que simpatizan muchos de los participantes, considerándolos incluso un movimiento modélico.

Al desplazarse el foro de Brasil a la India, de un país en el que la mayoría de los movimientos han apoyado más o menos al Partido dos Trabalhadores (PP) y que por tanto no necesitaba la presencia formal de éste, a un país en el que los movimientos están divididos entre muchos partidos y éstos son organizaciones de masas clave, el comité de organización indio revocó la exclusión de los partidos. La cuestión de la violencia, empero, provocó una notable discordia. Un pequeño movimiento maoísta organizó un contra-foro, denominado "Resistencia Mumbai 2004", que tuvo lugar cerca del FSM denunciándolo como una mezcolanza de trotskistas, socialdemócratas, organizaciones de masas reformistas, ONGs financiadas por transnacionales... en resumen, un señuelo para favorecer la inacción y la contrarrevolución. Criticaban especialmente la idea de foro abierto (lo que según ellos equivalía a un debate televisivo), el propio lema (según decían, el objetivo no es "otro mundo", sino el socialismo), y la financiación de el FSM (el hecho de que en el pasado haya recibido algún dinero de la Fundación Ford).

Pero "Resistencia Mumbai 2004" resultó un acontecimiento secundario, que si bien estimuló algunas discusiones interesantes en el FSM sólo atrajo a un 2% de la cifra de asistentes a este último. En cuanto a la convocatoria de acciones por parte del FSM, muchos señalaron que las manifestaciones en todo el mundo contra la guerra en Iraq del 15 de febrero de 2003 fueron inspiradas y organizadas por participantes en el FSM. Así pues, en definitiva, todos parecían estar de acuerdo en que el FSM siguiera siendo un foro abierto pero que quizá debía encontrar alguna forma de incluir e institucionalizar a grupos que desearan emprender acciones comunes. Ya hay una asamblea de movimientos que se reúnen durante la celebración del FSM aprobando resoluciones y proponiendo acciones concretas. Están planeando una jornada mundial de movilizaciones para el 20 de marzo de 2004, aniversario de la invasión estadounidense de Iraq.

El deseo de ampliar el ámbito geográfico del FSM fue una de las razones para trasladar a Mumbai su celebración, con un éxito espectacular. En 2002, según el principal organizador indio, no eran más de 200 las personas de aquel país que habían oído hablar del Foro Social Mundial. En 2004 cientos de organizaciones y más de 100.000 indios acudieron a él, procedentes de todos los grupos sociales, entre ellos 30.000 dalits (intocables), adivasi (pueblos tribales), y mujeres de todas partes. Además, a diferencia de lo que venía siendo la cultura política tradicional en la India, por primera vez trabajaron conjuntamente un amplio espectro de tendencias políticas. En 2005 la asamblea del FSM se volverá a celebrar en Porto Alegre y en 2006 se proyecta celebrarla en África.

Para concluir, la estructura interna del FSM fue un tema abiertamente debatido. En 2002 se creó un consejo internacional de unos 150 miembros, todos ellos cooptados por los organizadores. Es ampliamente representativo, pero ciertamente no ha sido elegido, argumentando que eso significaría conferir al FSM una estructura jerárquica. ¿Pero es eso "democrático"? El consejo internacional toma decisiones reales: dónde se celebran las asambleas, quien hablará en las sesiones plenarias (las "estrellas"), y quién puede ser excluido de la participación, aunque también es cierto es que la mayoría de las sesiones se organizan de abajo arriba. En Mumbai hubo 50 o más "seminarios" simultáneos en todo momento, todos ellos autónomos. En las sesiones que analizaron la estructura del FSM se reclamó mayor apertura en la toma de decisiones, de forma que los participantes puedan influir sobre éstas, aun sin convertir el FSM en una estructura jerárquica. No es fácil, pero al menos se debate públicamente.

No se debería perder de vista la evolución del énfasis temático. En Seattle se trataba ante todo de poner freno a la OMC, pero desde la asamblea de Cancún en 2003 la amenaza que suponía la OMC ha decrecido. De hecho, aunque el neoliberalismo siga siendo todavía la preocupación principal del FSM, se aprecia que éste ha logrado una notable influencia, por ejemplo, sobre la actitud de los Estados brasileño e indio. La reunión de Davos apenas se mencionó este año, pero si hubo un facineroso en todos los carteles de este año, para todos los manifestantes en Mumbai, fue George W. Bush. El cartel de una organización de mujeres paquistaníes expresaba claramente ese sentimiento: "El mundo tiene un grano lleno de Bush; habrá que reventarlo" ["When Bush comes to shove, resist"].

Los principales participantes en el FSM son conscientes de que funciona como una bicicleta: si se detiene te caes. Por el momento se pedalea satisfactoriamente.
 

© Copyright de Immanuel Wallerstein. Todos los derechos de reproducción reservados. Los Comentarios pueden bajarse al disco duro, remitirse a otros vía correo electrónico o colgarse en sitios no comerciales de Internet, siempre que el texto permanezca íntegro y se reproduzca la nota del copyright. Para traducir un texto, publicarlo en forma impresa o en cualquier otra, incluidos sitios comerciales de Internet o extractos, contáctese por favor con el autor en: ; fax: 1-607-777-4315.
 
 

Edición digital de la Fundación Andreu Nin, marzo 2004


 
Fundación Andreu Nin
Andreu Nin
Joaquín Maurín
POUM
Víctor Serge
George Orwell
 Reseñas
Perfiles revolucionarios
Juan Andrade
Wilebaldo Solano
Eugenio Granell
Ignacio Iglesias
Víctor Alba
Julián Gorkin
Archivos de la revolución
Bibliografía
Boletín electrónico
Catálogo de publicaciones
Links
Mensajes (E-Mail)

Inicio